La prueba de la silla: el ejercicio de 15 segundos que revela si hay pérdida muscular

Basta una silla y algunos segundos para descubrir una señal de alerta que puede pasar desapercibida

Imagen dividida que muestra a una mujer vestida con ropa deportiva sentada y luego de pie frente a una silla en una sala.
La falta de músculo no solo afecta la fuerza física, también incrementa el riesgo de caídas y fracturas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Un ejercicio en casa y sin costo adicional permite detectar de forma temprana la pérdida de masa y fuerza muscular relacionada con la edad: la prueba de sentarse y levantarse de una silla, que en su versión más usada dura 30 segundos y en otra registra el tiempo para completar cinco repeticiones.

Organismos de salud como el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y el Instituto Nacional de Geriatría en México la incluyen entre sus herramientas de evaluación para detectar sarcopenia, es decir, la pérdida de músculo asociada al envejecimiento.

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El Grupo Europeo de Trabajo sobre Sarcopenia en Personas Mayores (EWGSOP2) fija el punto de corte en más de 15 segundos para completar cinco levantamientos, tanto en hombres como en mujeres, como señal de fuerza muscular baja.

La sarcopenia se define como la pérdida progresiva de músculo esquelético que ocurre de forma natural con el paso de los años. (YouTube/Deporte UNAM)

En la versión de 30 segundos, la referencia más citada establece 17 repeticiones o menos en hombres y 15 o menos en mujeres como umbral de alerta.

Cómo hacer la prueba en casa paso a paso

Se necesita una silla firme, sin descansabrazos, apoyada contra una pared para que no se mueva.

La persona debe sentarse a la mitad del asiento, con la espalda recta y los pies apoyados por completo en el piso, separados al ancho de la cadera.

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Con los brazos cruzados sobre el pecho, sin apoyarse en las piernas ni en los costados, la persona se levanta hasta quedar completamente de pie y vuelve a sentarse.

Sentadillas ayudado con una silla
La superficie donde se coloque la silla debe ser firme y antideslizante para evitar accidentes durante el ejercicio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se repite el movimiento tantas veces como sea posible durante 30 segundos, contando solo las repeticiones completas.

Un resultado de 17 repeticiones o menos en hombres, y 15 o menos en mujeres, se considera señal de alerta según los lineamientos internacionales.

Lo recomendable es hacer la prueba acompañado de otra persona, tanto para tomar el tiempo como para evitar caídas.

Infografía con ilustraciones de una persona realizando ejercicios en una silla, junto a bloques de texto explicativos e iconos.
Cronometrar el ejercicio con el celular es suficiente, no se requiere ningún equipo especializado para realizarlo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué recomiendan los lineamientos para prevenir la pérdida muscular

Los lineamientos internacionales coinciden en tres hábitos básicos para conservar masa y fuerza muscular con la edad.

El primero es el ejercicio de resistencia o fuerza, como levantar pesas o usar bandas elásticas, al menos dos veces por semana.

El segundo es mantener un consumo adecuado de proteína en la dieta diaria, distribuida en las comidas principales, ya que el cuerpo la necesita para reparar y mantener el tejido muscular.

Una mujer con cabello oscuro atado, vestida con ropa deportiva, sentada en una silla de madera clara, levanta su pierna derecha recta. Está en una clínica de fisioterapia con una colchoneta de yoga azul, bandas elásticas en la pared, una camilla y carteles de anatomía al fondo.
Repetir el ejercicio en distintos momentos del año ayuda a notar cambios en el rendimiento físico con el tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tercero es evitar el sedentarismo prolongado, con pausas activas si se pasan muchas horas sentado.

Los lineamientos también recomiendan revisiones médicas periódicas a partir de los 60 años, incluso sin síntomas visibles, porque la pérdida muscular puede avanzar de forma silenciosa antes de notarse en la vida diaria.

Qué hacer si el resultado de la prueba es bajo

Un resultado bajo en la prueba de la silla no significa un diagnóstico confirmado de sarcopenia.

Funciona como primera señal para buscar una valoración médica más completa, que puede incluir la medición de fuerza de agarre con un instrumento llamado dinamómetro.

Mujer con sudadera marrón y leggings grises sentada en una silla de madera. Apoya las manos en una mesa de madera, con la boca fruncida exhalando.
Los especialistas sugieren evitar el ejercicio si la persona presenta mareos o dolor articular activo ese día. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si esa segunda prueba también resulta baja, el siguiente paso es un estudio de composición corporal, que mide con mayor precisión cuánto músculo y cuánta grasa tiene una persona.

Ese análisis puede realizarse mediante bioimpedancia o densitometría, según la disponibilidad del centro de salud.

Antes de la prueba física, esta pregunta también guía al interesado

El Manual para la Atención de la Salud en Personas Adultas Mayores, publicado por el gobierno mexicano con criterios del Instituto Nacional de Geriatría, integra la prueba de la silla dentro de la Batería Corta de Desempeño Físico (SPPB).

Una suma total menor a 8 puntos sobre 12 en toda la batería se identifica como desempeño físico bajo.

Primer plano de una mujer latina de 50 años con cabello gris y rizado, concentrada mientras sostiene y mira un teléfono móvil oscuro con ambas manos.
Ningún resultado aislado debe generar alarma, ya que el diagnóstico completo requiere más de una prueba. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese mismo manual incluye un cuestionario complementario llamado SARC-F, donde una de las cinco preguntas es directamente sobre la dificultad para levantarse de una silla o cama.

Si la persona acumula 4 puntos o más en el cuestionario completo, se considera alta probabilidad de sarcopenia.

Este cuestionario puede aplicarse en casa antes incluso de hacer la prueba física, como primer filtro para decidir si conviene acudir a valoración médica.

Una mujer de mediana edad con ropa deportiva realiza un ejercicio de sentarse y levantarse de un sillón de cuero en su sala de estar.
Notar dificultad al levantarse de una silla en la vida cotidiana puede ser una alerta previa incluso antes de cronometrar nada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué el INSP recomienda esta prueba

La Gaceta del INSP abordó la necesidad de métodos accesibles para detectar la pérdida de función muscular en etapas tempranas.

El documento señala que “es necesario implementar métodos de cribado no invasivos y accesibles que permitan una identificación temprana de esta condición”, es decir, pruebas sencillas de aplicar sin equipo costoso.

Modelo 3D del torso humano. Pectorales y deltoides están resaltados en rojo, mostrando la musculatura superior con detalle sobre fondo gris claro.
Actividades como subir escaleras o cargar bolsas del mandado también funcionan como estímulo de fuerza en la vida diaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El documento menciona dos pruebas principales para esta detección temprana: la de levantarse de una silla y la de fuerza de prensión manual, que mide qué tanta fuerza tiene una persona al apretar con la mano.

Los resultados de estas pruebas no son iguales para todos. Los valores de referencia deben ajustarse según el sexo, la edad y las características de cada población antes de considerar un diagnóstico.

Un hombre con camiseta gris y pantalón corto oscuro muestra el abdomen resaltado en rojo, una mujer con top y leggings negros muestra espalda y glúteos rojos en un gimnasio.
Dormir un número adecuado de horas también contribuye a la recuperación del tejido muscular tras el ejercicio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Solo cuando estas primeras pruebas arrojan un resultado bajo, se recomienda avanzar hacia estudios más especializados, como los que miden la composición corporal, es decir, cuánto músculo y cuánta grasa tiene una persona.

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