El té de canela con piloncillo de los mercados de Toluca: la bebida que los mexiquenses toman desde niños

Sabor y tradición se mezclan en el té de canela con piloncillo

Una taza de barro pintada con humo emergente junto a una rama de canela y un trozo cónico de piloncillo sobre una mesa de madera.
Preparado con ingredientes simples, el té de canela con piloncillo sigue presente en la vida cotidiana de los mexicanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Los mercados tradicionales de Toluca ofrecen una bebida caliente que ha acompañado a generaciones: el té de canela con piloncillo.

Esta infusión, preparada con varas de canela, trozos de piloncillo y, en ocasiones, cáscara de cítricos, se sirve en alacenas y puestos del centro histórico durante los meses fríos.

Las familias recurren a ella porque proporciona calor, dulzura y confort, especialmente a niños y adultos en temporada invernal.

La costumbre de ofrecer este té surge del entorno culinario local y de la influencia de ingredientes típicos del Estado de México, consolidándose como una práctica que se transmite de generación en generación.

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Ingredientes y contexto nacional

La Secretaría de Agricultura del Gobierno de México reconoce la importancia de la canela y el piloncillo en bebidas tradicionales de todo el país, como el atole blanco, el tejuino y el cacahuatole.

Estas preparaciones, base de la dieta en distintas regiones, emplean la canela como especia aromática y el piloncillo como endulzante, tal como ocurre en el té consumido en Toluca.

Las fuentes institucionales destacan que el piloncillo, un dulce sólido derivado del jugo de caña de azúcar, y la canela, corteza aromática de Cinnamomum zeylanicum, han formado parte de rituales gastronómicos y cotidianos en México.

El uso recurrente de ambos ingredientes en bebidas calientes revela que la receta del té de canela con piloncillo responde a una lógica histórica y cultural extendida en el centro del país.

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La Secretaría de Agricultura del Gobierno de México reconoce la importancia de la canela y el piloncillo en bebidas tradicionales de todo el país, como el atole blanco, el tejuino y el cacahuatole.
La Secretaría de Agricultura del Gobierno de México reconoce la importancia de la canela y el piloncillo en bebidas tradicionales de todo el país, como el atole blanco, el tejuino y el cacahuatole.

Rituales alimentarios: infusiones en la vida comunitaria

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha registrado el uso de la canela en infusiones como parte de prácticas médicas y rituales populares.

El Archivo de la Medicina Tradicional Mexicana describe el té de canela como una bebida utilizada para “calentar” y reconfortar, y valida experimentalmente algunas de sus propiedades benéficas, como la actividad antibiótica y antiinflamatoria.

En tesis académicas sobre rituales alimentarios, se detalla que durante novenarios y celebraciones comunitarias, es habitual repartir café o té acompañado de pan dulce.

Estas prácticas muestran que el té no solo se limita al ámbito doméstico, sino que circula en reuniones donde participan personas de todas las edades.

Paso a paso para la preparación del té de canela con piloncillo

  1. Reúne los ingredientes principales: Necesitarás varas de canela, trozos de piloncillo y agua. Si deseas un toque aromático extra, incluye cáscara de naranja o mandarina, bien lavada.
  2. Hierve el agua: Vierte el agua en una olla y ponla a calentar a fuego medio-alto.
  3. Agrega la canela: Cuando el agua comience a calentar, incorpora las varas de canela. Deja hervir suavemente durante unos ocho a diez minutos para que libere su aroma y sabor.
  4. Añade el piloncillo: Coloca los trozos de piloncillo en la olla. Remueve con una cuchara de madera hasta que se disuelvan completamente en la infusión.
  5. Incorpora la cáscara de cítricos (opcional): Si decides usar cáscara de naranja o mandarina, agrégala junto con la canela o al final, antes de dejar reposar la bebida.
  6. Deja reposar: Una vez disuelto el piloncillo, tapa la olla y deja reposar la infusión durante cinco minutos para intensificar el sabor.
  7. Cuela y sirve caliente: Filtra la infusión para retirar los sólidos y sirve el té bien caliente en tazas individuales.

Esta bebida suele acompañarse con pan dulce o bolillo, y se disfruta especialmente en los meses fríos en México.

Un niño sostiene una taza humeante junto a puestos de chiles secos y hierbas en un mercado al aire libre con una montaña nevada al fondo.
El té de canela es una bebida utilizada para “calentar” y reconfortar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Permanencia y vigencia de una costumbre local

El té de canela con piloncillo representa una tradición culinaria que ha persistido en el tiempo y forma parte del día a día de muchas familias mexicanas.

La documentación oficial confirma la relevancia de sus ingredientes en la gastronomía nacional.

Este té, sencillo en su preparación y valorado por su calidez, continúa circulando en espacios comunitarios y familiares, adaptándose a distintas generaciones.

Su consumo refleja la permanencia de costumbres locales y la vigencia de prácticas alimentarias compartidas.

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