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Nueva exposición en CDMX revive el arte y la historia de los monasterios medievales de Kosovo

En el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, una exposición inédita revive el arte y la historia de cuatro monasterios medievales de Kosovo, declarados Patrimonio Mundial en Peligro por la UNESCO

Joven con cabello oscuro sostiene tableta digital frente a dos paneles decorados; al fondo, cartel de Ruta de Evacuación y personas
En el montaje, el público se interna en cuatro testimonios únicos de la vida espiritual y artística de los Balcanes. ( Melitón Tapia, INAH)
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La nueva exposición Patrimonio medieval serbio en peligro llega al Museo Nacional de las Culturas del Mundo de la Ciudad de México, permitiendo a los visitantes sumergirse en la riqueza espiritual y artística de los Balcanes.

Cuatro monumentos de Kosovo, construidos hace más de siete siglos, protagonizan este recorrido que se presenta hasta octubre de 2026.

La muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) junto al Ministerio de Cultura de Serbia, surge en el marco de los 80 años de relaciones diplomáticas entre ambos países, con el objetivo de mostrar la fragilidad y resiliencia del patrimonio serbio bajo amenaza por conflictos y tensiones recientes.

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La exposición permite a los asistentes explorar, a través de recreaciones digitales y dispositivos electrónicos, la historia de los monasterios Dečani, Patriarcal de Peć, Gračanica y la iglesia de la Virgen de Ljeviš, reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Mundial, pero también inscritos desde hace dos décadas en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.

El público puede comprender de manera directa cómo la inestabilidad política y los enfrentamientos armados han puesto en riesgo estos testimonios únicos de la herencia ortodoxa de Europa oriental.

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Museo Nacional de las Culturas del Mundo y su apuesta por el diálogo cultural

El recinto ubicado en la calle Moneda, en el Centro Histórico, se transforma en un espacio para la reflexión sobre el significado universal de los bienes culturales.

“El patrimonio cultural no puede ser rehén de los conflictos, cuando se ataca un monumento, también se vulneran la memoria, la identidad y el derecho de los pueblos a transmitir su historia”, señaló Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del Gobierno de México.

La exposición es una invitación a considerar la cooperación entre países como una vía fundamental para la defensa y preservación de la herencia común.

Así, México y Serbia dan un paso más en la construcción de una cultura de paz basada en el respeto y la valoración de la diversidad artística e histórica.

Estructura rectangular arqueada con dos paneles. El izquierdo, relieves zoomorfos. El derecho, figuras religiosas. Rollo de pergamino al fondo. Suelo de baldosas y objeto de metal pequeño
Forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, debido a su contexto geopolítico y tensiones en la región. (Alicia Santiago, MNCM.)

Kosovo: monasterios bajo protección internacional

A veinte años de los disturbios interétnicos que sacudieron a Serbia y Kosovo, la iglesia de la Virgen de Ljeviš permanece rodeada de alambre de púas y custodiada por fuerzas internacionales.

Esta escena ilustra la vulnerabilidad de los monumentos frente a la violencia, pero también su capacidad de resistir al olvido y la destrucción.

La UNESCO advierte que estos sitios, exponentes de la cultura eclesiástica bizantina-romana, enfrentan amenazas constantes: desde la dificultad para supervisar el estado de los inmuebles hasta ataques directos derivados del contexto geopolítico y la falta de estabilidad en la región.

Uno de los momentos más críticos fue el Pogromo de marzo de 2004, cuando numerosos templos y símbolos religiosos sufrieron daños irreversibles.

Arte mural y arquitectura: la herencia de los siglos XIII al XVII

Uno de los ejes de la muestra es la exploración de la pintura mural que decora las iglesias y monasterios, resultado de un estilo artístico distintivo desarrollado entre los siglos XIII y XVII en los Balcanes.

Los visitantes pueden observar detalles de los frescos, pigmentados con materiales como el lapislázuli traído desde Afganistán, y apreciar la fusión de influencias orientales y occidentales en la ornamentación.

Durante la invasión de las tropas del Sacro Imperio Romano Germánico en el siglo XVII, varios de estos templos fueron incendiados y sus murales cubiertos con cal en un intento por borrar la identidad serbia.

Paradójicamente, esa capa protectora permitió que, siglos después, los motivos originales resurjan con toda su intensidad cromática cuando Serbia recuperó su independencia.

Una persona de espaldas con cabello oscuro sostiene una tableta. Se aprecian obras de arte circulares en una pared y varias personas
Mediante dispositivos electrónicos portátiles, se pueden admirar diversos monasterios de la época medieval. ( Melitón Tapia, INAH)

Dečani, Gračanica, Peć y Ljeviš: cuatro relatos, una memoria común

El recorrido por la exposición incluye una recreación del Monasterio de Dečani, erigido en el siglo XIV como mausoleo para el rey Stefan Dečanski, y la iglesia de la Anunciación del monasterio Gračanica, considerada una obra maestra de la arquitectura bizantina tardía, levantada durante el reinado de Stefan Uroš II Milutin.

Gracias a dispositivos electrónicos portátiles, los visitantes pueden admirar el conjunto monástico de Peć, donde cuatro iglesias con cúpula albergan pinturas murales y sirven de sede y sepulcro de los líderes de la Iglesia ortodoxa serbia.

La iglesia de Nuestra Señora de Ljeviš destaca por encarnar el estilo renacentista paleólogo, una síntesis de tradiciones bizantinas, ortodoxas y románicas, con frescos atribuidos a Miguel Astrapas o a su padre Eutiquio, figuras clave del arte de Tesalónica.

La misión de preservar la identidad a través del arte

La exposición resalta cómo estos monumentos funcionan como puntos de convergencia entre las corrientes artísticas de oriente y occidente, y como testigos de la continuidad cultural serbia a lo largo de generaciones.

“Con esta exposición, México y Serbia refrendan que la cooperación entre naciones y el diálogo cultural son indispensables para defender la herencia común de la humanidad”, sostuvo la Secretaría de Cultura.

Pintura mural circular con figura semidesnuda, tocado, plumas, y carro tirado por serpientes marinas. Seis círculos resaltan detalles, incluyendo un cráneo. Logo INAH
La muestra temporal puede visitarse hasta octubre en el MNCM. (Alicia Santiago, MNCM)

La muestra estará abierta hasta octubre de 2026 en la Galería de Monolitos del Museo Nacional de las Culturas del Mundo, ofreciendo una oportunidad única para descubrir el arte y la historia de los monasterios medievales de Kosovo sin salir de la Ciudad de México.

El acceso a estos testimonios virtuales constituye una experiencia sensorial e histórica, y permite reflexionar sobre el papel de la comunidad internacional en la protección de los bienes culturales amenazados por la violencia y la inestabilidad política.

Con este recorrido, el público mexicano se convierte en testigo de la resiliencia del patrimonio serbio y de la importancia de proteger la memoria y la identidad de los pueblos a través de sus expresiones artísticas y arquitectónicas.

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