Cada hora sentado aumenta riesgo de morir por cáncer, advierte estudio de Harvard

La evidencia científica muestra que el tiempo sentado está vinculado con más muertes por cáncer

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Díptico muestra a un hombre sentado en escritorio con dos monitores y el mismo hombre en bata hospitalaria junto a un doctor con portapapeles.
Investigadores de Harvard confirman que el sedentarismo diario aumenta la mortalidad por cáncer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aumento del riesgo de morir por cáncer en personas adultas está vinculado con el tiempo sentado, de acuerdo con una investigación encabezada por Ziyi Zhou en el Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

El análisis confirma que cada hora adicional de sedentarismo eleva la probabilidad de fallecimiento por enfermedades oncológicas.

La investigación establece que reemplazar periodos sedentarios por actividad física ligera o pausas activas reduce el peligro de muerte.

El estudio observó durante más de 12 años a 91,292 adultos. Todos los participantes llevaron un acelerómetro durante siete días para medir, minuto a minuto, el tiempo real que permanecieron sentados, en movimiento o dormidos.

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El equipo de Zhou empleó un algoritmo de aprendizaje automático llamado “bosque aleatorio” para distinguir los momentos de sedentarismo de los de actividad y así calcular el efecto acumulativo del tiempo sentado sobre la mortalidad por cáncer.

El seguimiento permitió determinar que el impacto es progresivo: por cada hora extra de inactividad, el riesgo de morir por cáncer se incrementa entre 9% y 10%.

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Cada hora sedentaria eleva el riesgo de muerte por cáncer

Los resultados del grupo de Harvard muestran que el peligro de fallecer por enfermedades oncológicas aumenta de manera proporcional a las horas que una persona permanece sentada durante el día.

El dato se mantiene en personas con nivel de ingresos, educación y hábitos similares, lo que refuerza la solidez estadística del análisis.

La definición de sedentarismo utilizada por el equipo fue: permanecer despierto con gasto energético mínimo, una condición que, según los autores, representa más de la mitad del tiempo de vigilia a nivel global.

El efecto acumulativo significa que el peligro no solo depende de la cantidad total de horas sentado, sino también de cómo se distribuyen esos periodos de inactividad a lo largo de la jornada.

Los investigadores advierten que incluso en quienes realizan ejercicio regular, largas jornadas sedentarias mantienen el riesgo elevado.

La investigación no establece una causalidad directa, pero documenta una relación estadística robusta entre el sedentarismo y la mortalidad oncológica.

El estudio, publicado bajo el título “Associations of Sedentary Time with Cancer Mortality and the Potential Impact of Physical Activity: A Prospective Cohort Study” en la revista científica PLOS Medicine, recibió el reconocimiento de especialistas en oncología y salud pública por su metodología y rigor.

Un hombre en un sofá con control remoto y laptop; otro hombre sentado en un escritorio de oficina con ordenador, teclado, papeles y una taza.
El peligro de fallecer por enfermedades oncológicas aumenta de manera proporcional a las horas que una persona permanece sentada durante el día. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pausas activas y ejercicio: estrategias para reducir el riesgo

El equipo de Ziyi Zhou recomienda sustituir una hora de sedentarismo diario por actividad física ligera, como caminar despacio, tender la ropa o limpiar superficies.

Esta modificación reduce hasta en 12% el peligro de muerte por cáncer. Quienes logran realizar al menos 30 minutos de actividad moderada, como caminar rápido o andar en bicicleta, disminuyen el riesgo en 8%.

El mayor beneficio se observó en personas que cambiaron cinco minutos diarios de sedentarismo por ejercicio vigoroso, como correr o practicar algún deporte de alta intensidad.

Para personas que, por su trabajo o trayectos, no pueden realizar largos periodos de ejercicio, la alternativa es interrumpir el tiempo sentado con pausas activas cada hora.

De acuerdo con el análisis de Zhou y su equipo, incorporar pausas breves y recurrentes a lo largo del día puede disminuir el riesgo de muerte por cáncer en 19%.

Estas pausas pueden consistir en ponerse de pie, estirarse, caminar unos metros o realizar movimientos articulares durante un minuto.

El cuerpo necesita movimiento frecuente para mantener los procesos metabólicos.

Permanecer sentado muchas horas disminuye el gasto energético, altera la circulación y afecta funciones internas que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas.

Los autores del estudio advierten que el ejercicio esporádico, como una sesión semanal de 60 minutos en el gimnasio, no compensa los efectos de más de 10 horas diarias sentado.

Mujer realiza una zancada con silla en oficina abierta con varias personas, escritorios, ordenadores y grandes ventanas.
La alternativa es interrumpir el tiempo sentado con pausas activas cada hora. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones prácticas para una vida menos sedentaria

Las estrategias recomendadas por la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard incluyen:

  • Realizar pausas activas al menos una vez por hora durante la jornada laboral.
  • Cambiar parte del tiempo frente a la pantalla por caminatas ligeras o actividades domésticas.
  • Aumentar el número de pasos diarios hasta alcanzar 10,000 pasos (u 8,000 en personas mayores).
  • Acumular al menos 150 minutos de ejercicio semanal, distribuidos en varias sesiones cortas.

Cada pequeña modificación ayuda a reducir el efecto negativo del sedentarismo sobre la salud.

El uso de acelerómetros en la muñeca permitió a los investigadores recopilar datos objetivos y evitar la subjetividad de los autoinformes, una debilidad frecuente en estudios previos.

El algoritmo de “bosque aleatorio” segmentó con precisión los periodos de actividad y reposo, mientras que los análisis estadísticos ajustaron los resultados para filtrar cualquier influencia de variables externas.

Infografía ilustra personas estirándose en oficina, caminando y andando en bicicleta. Incluye símbolos de reloj, calendario y zapatillas con contador.
Recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer vinculado al sedentarismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre el tiempo sentado y la mortalidad por cáncer requiere más investigación

Aunque los resultados de la investigación publicada en PLOS Medicine evidencian una relación directa entre el tiempo sedentario y el riesgo de morir por cáncer, los especialistas señalan que aún falta comprender a fondo los mecanismos biológicos específicos que vinculan la inactividad con la aparición de enfermedades oncológicas.

Los autores coinciden en la necesidad de replicar estos hallazgos en otras poblaciones y contextos.

La evidencia actual sostiene que reducir los periodos prolongados de sedentarismo y priorizar el movimiento frecuente en la rutina diaria tiene efectos positivos sobre la salud.

Las pausas activas y la incorporación de actividad física ligera o moderada aparecen como herramientas efectivas para disminuir el riesgo de mortalidad por cáncer.

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