Qué significan las etiquetas del aceite de oliva y cuál debes elegir según la Profeco

Profeco revela las confusas leyendas comerciales del aceite de oliva y explica los datos que realmente determinan su calidad

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Ilustración acuarela de unas manos sosteniendo una cesta de compra con salmón, atún, aceite de oliva, palta, frutos secos y vegetales variados.
La etiqueta del aceite de oliva contiene más información de la que la mayoría de los compradores nota al momento de elegir. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El anaquel del supermercado puede ser confuso. Hay aceites de oliva que cuestan el doble que otros, algunos dicen “extra virgen”, otros solo “de oliva”, y unos más llevan la palabra “orujo” sin mayor explicación.

La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) analizó 45 productos disponibles en el mercado mexicano y encontró diferencias importantes entre lo que promete la etiqueta y lo que hay adentro.

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Ese análisis, publicado en febrero de 2025 por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, evaluó parámetros de calidad, autenticidad e información en etiqueta.

No todos los aceites de oliva pasan por el mismo proceso de extracción, y eso se refleja en su denominación.  (Imagen ilustrativa Infobae)
No todos los aceites de oliva pasan por el mismo proceso de extracción, y eso se refleja en su denominación. (Imagen ilustrativa Infobae)

Lo que dice la etiqueta revela si el aceite fue extraído correctamente y si sus propiedades siguen intactas al momento de comprarlo.

Extra virgen, virgen, refinado y orujo: esto es lo que significa cada uno

La denominación del producto —“aceite de oliva extra virgen”, “virgen”, “refinado” u “orujo”— no es una cuestión de marketing.

Describe el método con el que se obtuvo el aceite y, en consecuencia, su calidad.

Según el Consejo Oleícola Internacional (COI), a través de su página oficial, los aceites vírgenes son los únicos obtenidos exclusivamente por medios mecánicos o físicos.

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Botella de aceite de oliva, aceitunas con ramas, dos cuencos, mortero con mazo y pan sobre mesa de madera en cocina.
La Profeco analizó 45 productos de aceite de oliva disponibles en el mercado mexicano para evaluar su calidad y etiquetado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además deben elaborarse sin tratamientos químicos y bajo condiciones térmicas que preservan el aceite tal como sale de la aceituna.

Solo se les permite lavar, decantar, centrifugar y filtrar.

El aceite de oliva refinado se obtiene a partir de aceites vírgenes mediante procesos de refinación que no alteran la composición natural de las grasas.

El aceite que simplemente dice “de oliva” en la etiqueta es una mezcla de refinado con vírgenes aptos para el consumo, de acuerdo con el COI.

Infografía con tipos de aceite de oliva. Se muestran botellas, una prensa mecánica, un proceso de refinación, y texto explicativo.
Una infografía de Infobae detalla los diferentes tipos de aceite de oliva, sus métodos de obtención y calidad, según la clasificación del Consejo Oleícola Internacional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los aceites de orujo provienen del residuo sólido que queda después de la extracción, tratado con solventes u otros métodos físicos. En ningún caso pueden llamarse “aceite de oliva”, de acuerdo con el Consejo.

Así evaluó la Profeco la calidad del aceite de oliva y esto es lo que encontró

La acidez libre es el número más útil que puede aparecer en una etiqueta. Indica la cantidad de ácidos grasos libres en el aceite y refleja directamente su calidad: a menor acidez, mejor producto.

El aceite de oliva extra virgen tiene una acidez máxima de 0.8 gramos de ácido oleico por cada 100 gramos, según los estándares del COI.

Eso lo convierte en el de mayor calidad dentro de los aceites vírgenes.

Científica en bata y guantes azules sujeta un tubo de ensayo. En el laboratorio se ven un equipo de PCR, un monitor con gráfica y estanterías con reactivos.
El aceite de oliva extra virgen debe tener una acidez máxima de 0.8 gramos de ácido oleico por cada 100 gramos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Profeco confirma que es la opción más saludable y con mejores propiedades organolépticas —sabor, aroma, textura—.

El aceite de oliva virgen puede llegar hasta 2.0 g/100 g de acidez.

El refinado tiene un máximo de 0.3 g/100 g, pero esa baja acidez es resultado del proceso químico, no de la calidad de la aceituna.

Una sartén de hierro fundido negra con aceite oscuro burbujeando y humo ligero sobre una estufa de acero inoxidable.
Los aceites vírgenes son los únicos obtenidos exclusivamente por medios mecánicos o físicos, sin ningún tratamiento químico.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro parámetro que evalúa la Profeco es el valor de peróxidos, que mide el nivel de oxidación inicial: un valor alto indica deterioro por exposición al calor o la luz.

Las pruebas K270 y K232 —mediciones espectrofotométricas en ultravioleta— detectan tendencia al enranciamiento, aunque rara vez aparecen en las etiquetas comerciales.

El color no indica calidad y el colesterol es un mito: lo que debes ignorar en la etiqueta

La Profeco advierte que el color del aceite no es indicador de calidad: depende de la maduración de la aceituna, no del proceso.

Tampoco es un diferenciador real que la etiqueta diga “sin colesterol”, pues ningún aceite vegetal contiene colesterol.

Aceite de oliva cayendo sobre verduras coloridas (zanahoria, espinaca, brócoli, calabaza) en una sartén, con esferas doradas y ondas de energía luminosas alrededor.
El valor de peróxidos mide el nivel de oxidación inicial del aceite: a mayor valor, mayor deterioro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que sí conviene revisar: que el envase sea oscuro, porque protege contra la oxidación por luz, y que la etiqueta cumpla con la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 y la NMX-F-109-SCFI-2014, según la Procuraduría.

Además de que estén visibles los siguientes datos:

  • Marca.
  • Denominación.
  • País de origen.
  • Contenido neto.
  • Lote.
  • Fecha de caducidad.
  • Leyenda de conservación.
Primer plano de una mano vertiendo un chorro de aceite de oliva desde una botella de vidrio sobre una ensalada fresca con lechuga, tomate, zanahoria y cebolla.
El color del aceite de oliva depende de la maduración de la aceituna, no de su calidad ni proceso de extracción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una vez abierto, la Profeco recomienda guardarlo entre 13 y 25 °C, en lugar fresco, oscuro y con el envase bien cerrado, sin mezclarlo con aceite ya usado ni con otros aceites vegetales.

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