Captura de “El Mayo” Zambada: todo lo que se sabe hasta hoy del operativo Air Kings

Casi dos años después de la captura de Ismael Zambada García en EEUU, nuevas revelaciones han puesto en entredicho las versiones hasta ahora conocidas

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Retratos de Sheinbaum, Salazar, Zambada y Guzmán López; un avión, banderas de México y Estados Unidos, un sello del FBI, documentos, un candado y llaves.
Claudia Sheinbaum y Ken Salazar aparecen en una ilustración junto a líderes del narcotráfico, un avión y símbolos de seguridad, lo que indica la tensión entre México y Estados Unidos por operativos secretos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Casi dos años después de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Santa Teresa, Nuevo México, un documento oficial del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) reveló por primera vez que la agencia ejecutó el operativo Air Kings (Reyes del Aire) para detener al cofundador del Cártel de Sinaloa el 25 de julio de 2024.

La revelación, obtenida por el periodista Luis Chaparro de Pie de Nota al recorrer el avión que el FBI donó a un museo de Nuevo México, contradice la versión que el entonces embajador Ken Salazar comunicó al gobierno mexicano durante casi dos años: que ninguna agencia estadounidense había participado en los hechos.

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Los nuevos datos reabrieron preguntas que el gobierno mexicano no había logrado responder hasta ahora. El 7 de julio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó en Palacio Nacional una línea del tiempo sobre los hechos y señaló directamente al entonces embajador de EEUU en México: “Todo parece indicar que el exembajador de Estados Unidos mintió”, dijo en su conferencia matutina. La secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez fue más directa: “Las versiones son contradictorias. Alguien mintió”.

Este fue el momento en que las autoridades estadounidenses recibieron al fundador del Cártel de Sinaloa. Cortesía: Pie de Nota
Este fue el momento en que las autoridades estadounidenses recibieron al fundador del Cártel de Sinaloa. Cortesía: Pie de Nota

Mientras tanto, el proceso judicial de los involucrados avanza en silencio: la audiencia de sentencia de El Mayo Zambada está programada para el 20 de julio ante la corte federal de Brooklyn. La de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y operativo en tierra del Air Kings, fue fijada para el 31 de agosto.

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El operativo y sus protagonistas

El Air Kings fue, según el documento oficial que el FBI entregó a Pie de Nota, una “operación sumamente compleja, secreta y atrevida”. Según lo revelado por Luis Chaparro, dos agentes especiales de la agencia estuvieron a cargo y se utilizó a Joaquín Guzmán López como operativo en tierra para atraer y someter a Zambada.

Chaparro explicó en entrevista con Radio Fórmula el 7 de julio que, según sus fuentes, las agencias estadounidenses primero comunicaron al gobierno mexicano la ubicación de “El Mayo” y esperaron una respuesta. “Ante la inacción, ven el plan B: sacar a Zambada ellos mismos”. Eso implicó reclutar a Guzmán López y prometerle una serie de beneficios a cambio de su cooperación.

Esos beneficios, según Chaparro, incluían una sentencia reducida para él y para su hermano Ovidio Guzmán López, así como protección y residencia en Estados Unidos para los miembros de su familia.

En julio de 2025, Ovidio Guzmán se declaró culpable ante un tribunal federal en Chicago de cargos por narcotráfico y lavado de dinero, y se comprometió a cooperar con las autoridades estadounidenses. Chaparro también reveló en su momento que familiares de ambos hermanos se trasladaron a Estados Unidos “con dinero, con maletas y con residencias permanentes. Impensable para un narco”.

El avión que nadie debía poder rastrear

Matricula de la aeronave donde fue trasladado el fundador del Cártel de Sinaloa. Cortesía: Pie de Nota
Matricula de la aeronave donde fue trasladado el fundador del Cártel de Sinaloa. Cortesía: Pie de Nota

El instrumento central del operativo fue una aeronave Beechcraft King Air de 1970 a la que le sobrepusieron la carrocería de un modelo de los noventa para hacerla pasar por otro avión. La matrícula N287KA que aparecía en sus costados pertenecía a una aeronave distinta registrada en Estados Unidos. Los números de serie fueron borrados de los motores, del fuselaje y de las piezas internas.

El periodista Luis Chaparro tuvo acceso exclusivo al interior de la aeronave antes de que el FBI la exhibiera públicamente: “Es un avión en un estado ya inutilizable por todas las modificaciones que tuvo”, dijo.

Los sistemas de rastreo fueron eliminados. El transponder, el localizador que permite identificar una aeronave en vuelo, estaba apagado durante el trayecto y fue encendido apenas cinco minutos antes de aterrizar en Santa Teresa, según informó la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez en la mañanera de este martes. El avión voló desde la Ciudad de México sin emitir ninguna señal rastreable.

El FBI notificó el incautamiento de la aeronave Beech King Air 200 utilizada por Joaquín Guzmán López y El Mayo Zambada.
El FBI notificó el incautamiento de la aeronave Beech King Air 200 utilizada por Joaquín Guzmán López y El Mayo Zambada. (Anayeli Tapia/Infobae)

La aeronave también tenía un sistema hechizo de combustible para ampliar su alcance y un doble sistema de registro de vuelos. El primero tenía todos los registros borrados. El segundo solo podía activarse mediante una secuencia específica de botones y switches. Ese segundo sistema fue removido por el FBI antes de donar el avión al museo, según relató Chaparro.

El origen de la aeronave se remonta, hasta donde pudo rastrearse, a Colombia, donde operó en algún momento como aerotaxi. Su historial previo es, hasta hoy, desconocido.

Forcejeo a bordo: lo que quedó dentro del avión

El interior del avión guardaba las huellas de lo que ocurrió durante el vuelo. Chaparro describió lo que él y su equipo encontraron al recorrerlo: marcas de zapatos talladas con fuerza sobre los asientos, un respaldo vencido por la presión, y dos ventanas estrelladas desde adentro, “como alguien que las golpeó duro desde adentro”, dijo, “para intentar escapar”.

También había comida chatarra y sodas a bordo. Chaparro especuló que pudieron haber sido llevadas pensando en el estado de salud de Zambada, quien padece hipertensión, diabetes y problemas en las rodillas.

La versión de “El Mayo” sobre lo que ocurrió ese día fue difundida por su defensa legal el 10 de agosto de 2024, en una carta que su abogado Frank Pérez hizo pública.

FILE PHOTO: A newspaper seller arranges newspapers reporting the El Paso, Texas, U.S., arrest of Mexican drug lord Ismael "El Mayo" Zambada and Joaquin Guzman Lopez, "El Chapo" Guzman's son, in Mexico City, Mexico July 26, 2024. REUTERS/Gustavo Graf/File Photo
FILE PHOTO: A newspaper seller arranges newspapers reporting the El Paso, Texas, U.S., arrest of Mexican drug lord Ismael "El Mayo" Zambada and Joaquin Guzman Lopez, "El Chapo" Guzman's son, in Mexico City, Mexico July 26, 2024. REUTERS/Gustavo Graf/File Photo

El capo describió con detalle cómo fue emboscado tras ser citado a una reunión para ser mediador en un pleito entre el entonces gobernador, Rubén Rocha Moya, y el político Héctor Melesio Cuén Ojeda: “Me tiraron al suelo, me pusieron una capucha en la cabeza, me ataron, me esposaron, me metieron a una camioneta”.

Unos 25 minutos después llegaron a una pista de aterrizaje. Subió a un avión privado. Guzmán López le quitó la capucha y lo ató con bridas al asiento. En el avión no había nadie más que los dos, más un piloto cuya identidad nunca se ha revelado.

El vuelo duró entre dos horas y media y tres horas. Al aterrizar en Santa Teresa, agentes federales estadounidenses lo detuvieron. Zambada cerró la carta con una negación directa: “La idea de que me entregué o cooperé voluntariamente es completa e inequívocamente falsa. Me trajeron a ese país por la fuerza y bajo coerción, sin mi consentimiento y contra mi voluntad”.

El piloto

Personal de medios de comunicación en el aeropuerto privado del condado de Doña Ana, donde un avión que se cree transportaba al narcotraficante mexicano Ismael "El Mayo" Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo del exsocio de Zambada, Joaquín "El Chapo" Guzmán, que fueron detenidos en El Paso, Texas, se ve en la pista, en Santa Teresa, Nuevo México, EEUU, 25 de julio de 2024. REUTERS/José Luis González
Personal de medios de comunicación en el aeropuerto privado del condado de Doña Ana, donde un avión que se cree transportaba al narcotraficante mexicano Ismael "El Mayo" Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo del exsocio de Zambada, Joaquín "El Chapo" Guzmán, que fueron detenidos en El Paso, Texas, se ve en la pista, en Santa Teresa, Nuevo México, EEUU, 25 de julio de 2024. REUTERS/José Luis González

De los tres ocupantes del avión ese 25 de julio de 2024, solo uno sigue sin ser identificado de manera oficial: el piloto. El FBI no reveló su identidad ni en el acceso exclusivo que dio a Pie de Nota ni en la conferencia de prensa posterior donde habló de la donación de la aeronave a un museo.

Al día siguiente de los arrestos, la entonces secretaria de Seguridad federal Rosa Icela Rodríguez —hoy secretaria de Gobernación— identificó erróneamente al piloto como Larry Curtis Parker, un ciudadano estadounidense que después se confirmó no tuvo ninguna participación en el vuelo.

El Departamento de Estado desmintió cualquier vínculo oficial: “No era nuestro piloto, no era nuestra gente. El piloto no era un empleado del Gobierno de Estados Unidos ni tampoco un ciudadano estadounidense”, señaló en un comunicado posterior a los arrestos.

Cómo el museo detonó lo que dos años de negaciones habían ocultado

Ismael "El Mayo" Zambada, the alleged Sinaloa cartel co-founder facing U.S. drug trafficking charges, allocutes to U.S. District Judge Brian Cogan at federal court in New York City, New York, U.S., August 25, 2025 in this courtroom sketch. REUTERS/Jane Rosenberg
Ismael "El Mayo" Zambada, the alleged Sinaloa cartel co-founder facing U.S. drug trafficking charges, allocutes to U.S. District Judge Brian Cogan at federal court in New York City, New York, U.S., August 25, 2025 in this courtroom sketch. REUTERS/Jane Rosenberg

El 28 de junio de 2026, el periodista Marcos Martínez Chacón publicó en Aristegui Noticias que el FBI había donado el avión al War Eagles Air Museum de Santa Teresa, Nuevo México, un recinto ubicado junto al mismo aeropuerto donde ocurrieron los arrestos.

El 1 de julio, dicho portal publicó el seguimiento con la respuesta oficial del FBI. Kimberly Carrillo, oficial interina de Relaciones Públicas de la oficina de campo del FBI en El Paso, dijo en un correo electrónico enviado a ese medio: “Este avión es un ejemplo de las prioridades del FBI, entre las que se incluyen la defensa de la seguridad nacional y el combate implacable contra los crímenes violentos”.

Dos días después, el 2 de julio, Pie de Nota publicó un reportaje con acceso exclusivo al interior de la aeronave. Con ese acceso, el FBI entregó a Chaparro un documento oficial en el que, por primera vez, nombraba el operativo Air Kings y da los detalles ya desglosados.

“Por primera vez acepta que fueron ellos quienes hicieron este operativo”, dijo Chaparro en Fórmula. El documento también incluía los nombres de los dos agentes a cargo, aunque Pie de Nota los testó a petición del FBI, que hizo esa solicitud cuando el reportaje ya estaba en vivo. Las imágenes de los agentes presentes en el aeropuerto el día de los arrestos también fueron publicadas y son, según Chaparro, las únicas originales que el FBI compartió.

Lo que Ken Salazar dijo, lo que el FBI reveló y la pregunta de Sheinbaum

(Infobae-Itzallana)
(Infobae-Itzallana)

El 9 de agosto de 2024, el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, ofreció la versión oficial de su gobierno sobre los arrestos. Fue categórico: “No hubo recursos de los Estados Unidos en esa operación. No fue un avión de los Estados Unidos, no fue un piloto de los Estados Unidos, no fueron nuestros agentes o nuestra gente en México. Esta era una operación entre los cárteles donde uno se entregó al otro”, dijo en conferencia de prensa.

Casi dos años después, el 3 de julio de 2026, Salazar habló con el periodista Jorge Ramos en el podcast Así Veo las Cosas, con motivo del lanzamiento de su libro Borderlands. Ante la pregunta directa de si Estados Unidos tuvo un papel en la detención, el exembajador respondió: “Participamos en detenerlos en llegar acá”. Sobre la operación en sí, insistió: “No fue nuestra operación”.

Cuatro días después de esa entrevista, el 7 de julio, la presidenta Sheinbaum presentó en Palacio Nacional la línea del tiempo elaborada por su gobierno.

Rodríguez expuso los hechos: el 25 de julio de 2024, una aeronave con el transponder apagado aterrizó en Santa Teresa con Zambada y Guzmán López a bordo. El 31 de julio, México solicitó información a la embajada. El 9 de agosto, Salazar respondió públicamente que ninguna agencia estadounidense había participado. El 2 de julio de 2026, Pie de Nota publicó el documento del FBI adjudicándose el operativo.

“Las versiones son contradictorias. Alguien mintió”, dijo Rodríguez en la mañanera. “De confirmarse la participación del FBI sin informar al Gobierno de México, representa una violación a la Carta de las Naciones Unidas, a la Carta de los Estados Americanos, a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a la Ley de Seguridad Nacional”.

Sheinbaum fue más directa: “¿Quién miente? ¿Quién mintió? ¿Mintió el embajador Ken Salazar?” La mandataria pidió a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la FGR esclarecer si el exembajador incurrió en alguna falta, aunque reconoció que los embajadores gozan de inmunidad diplomática.

El canciller Roberto Velasco anunció ese mismo día que la FGR solicitaría formalmente al FBI información sobre su participación en el operativo. “Hemos pedido a la Fiscalía General de la República que solicite formalmente al Buró Federal de Investigaciones mayor información sobre esta participación”, dijo en la mañanera.

Salazar respondió en una entrevista con Ramos. “De la operación no lo sabíamos nosotros, no la sabía Estados Unidos, no lo sabía nadie de los Estados Unidos y eso se lo comuniqué muy claramente a todos los oficiales de México”, dijo el exembajador.

El memorándum de 12 cuartillas y la sentencia que se acerca

Ilustración de hombre con bigote y camisa azul. Detrás, tres edificios: uno clásico con cúpula, uno moderno y uno de ladrillo con la bandera de Estados Unidos.
Una ilustración de Ismael 'El Mayo' Zambada aparece en el centro, con tres prisiones médicas federales de Estados Unidos de fondo, representando sus posibles destinos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 6 de julio de 2026, el abogado Frank Pérez envió al juez federal Brian Cogan, de la Corte del Distrito Este de Brooklyn, un memorándum de 12 cuartillas con los argumentos de la defensa antes de la audiencia de sentencia. El documento establece que Zambada no ha cooperado con las autoridades, no está buscando hacerlo y no presentará ninguna petición de reducción de sentencia.

El memorándum también argumenta que al declararse culpable, Zambada ahorró al sistema judicial estadounidense el costo de un juicio y protegió la identidad de posibles testigos que de otro modo habrían tenido que declarar.

El abogado Frank Pérez pidió al juez Cogan que, al dictar sentencia, considere el estado de salud de su cliente y solicitó que sea recluido en una prisión federal con servicios médicos adecuados y no en el penal de máxima seguridad ADX Florence, donde cumple cadena perpetua Joaquín “El Chapo” Guzmán.

La audiencia de sentencia de Zambada había sido programada originalmente para enero de 2026. Fue pospuesta a abril, luego al 18 de mayo y finalmente al 20 de julio de 2026. La de Guzmán López fue programada para el 31 de agosto.

“El Mayo” se declaró culpable en agosto de 2025 ante la corte federal de Brooklyn de un cargo de conspiración para crimen extorsionado y un cargo de dirigir una empresa criminal en continuidad. Al hacerlo, emitió una disculpa pública: “Reconozco el gran daño que las drogas ilegales han causado a la gente en Estados Unidos y México. Pido disculpas por todo esto y asumo la responsabilidad de mis actos”.

Tres preguntas permanecen sin respuesta: quién piloteó el avión el 25 de julio de 2024, qué información entregará el FBI a la FGR tras la solicitud formal del canciller Velasco, y qué datos recopiló Estados Unidos en las conversaciones informales que Zambada ha sostenido con sus custodios desde su detención.

Chaparro afirmó que, según sus fuentes, el capo “es muy charlador” y que en esas pláticas “van saliendo nombres de políticos, senadores, gobernadores” que el gobierno de Estados Unidos archiva sin que Zambada los haya declarado de manera formal.

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