Guanajuato: condenan a más de 100 años de cárcel a médico por violación, homicidio y desaparición de un menor

La sentencia de más de un siglo de prisión convierte este caso en el tercero con la pena más alta impuesta por un tribunal del estado de Guanajuato

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Condenan a más de 100 años de cárcel en Guanajuato a médico por violación, homicidio y desaparición de un menor. Crédito: Cortesía
Condenan a más de 100 años de cárcel en Guanajuato a médico por violación, homicidio y desaparición de un menor. Crédito: Cortesía

Un tribunal de León, Guanajuato, condenó este miércoles al médico Christian Augusto Jafet Gómez Villalpando a 113 años, cuatro meses y 15 días de prisión por el secuestro, violación y homicidio del niño Mateo Santiago Ramírez Martínez, de 12 años.

La sentencia dictada figura como la tercera pena más alta impuesta en la historia del estado y el fallo cierra un proceso judicial de más de 16 meses que mantuvo en vilo a la sociedad guanajuatense desde que el menor desapareció en febrero de 2025, tras salir de clases en la colonia Las Mandarinas.

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Cómo ocurrió el crimen

El 4 de febrero de 2025, Mateo Santiago salió de la Telesecundaria 39, en la colonia Las Mandarinas de León, con dirección a su casa. No llegó.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG), el sentenciado interceptó al menor cerca de su consultorio médico, lo privó de la libertad, lo agredió sexualmente y lo asesinó con un arma de fuego. Después trasladó el cuerpo a la comunidad de Lagunillas, en los límites entre León y el municipio de Lagos de Moreno, Jalisco, donde lo enterró.

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Manos enguantadas de médico emergen de una puerta abierta que da a una oscuridad. La escena muestra un consultorio, un escritorio con estetoscopio y una camilla.
El sentenciado interceptó al menor cerca de su consultorio médico, lo privó de la libertad, lo agredió sexualmente y lo asesinó con un arma de fuego. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La búsqueda movilizó a familiares, vecinos y autoridades. En León se repartieron volantes y se recorrieron puerta por puerta las colonias aledañas. Tres días después de la desaparición, el 7 de febrero, el cadáver del niño fue localizado.

La captura y el inicio del proceso

La Policía de León identificó al responsable a partir del análisis de vídeos de cámaras de seguridad y registros de concesionarios del transporte público. El domicilio del médico quedó bajo vigilancia mientras las autoridades esperaban una orden de cateo.

La detención ocurrió cuando el hoy sentenciado intentó suicidarse con un disparo dentro de su casa. La detención ocurrió cuando Gómez Villalpando se disparó en dos ocasiones dentro de su domicilio, fue entonces que los policías ingresaron al escuchar los disparos y lo encontraron herido pero consciente, momento en que confesó el lugar donde había ocultado el cuerpo de Mateo.

Fue trasladado al Hospital General de León para recibir atención médica y el 12 de febrero de 2025, una vez dado de alta, agentes de la Agencia de Investigación Criminal cumplimentaron la orden de aprehensión y lo trasladaron al Centro Estatal de Prevención y Reinserción Social. El 17 de febrero fue vinculado a proceso penal por los delitos de desaparición cometida por particulares agravada, violación y homicidio calificado.

Cuatro meses de juicio oral y más de 90 testigos

El caso llegó a la etapa de juicio oral el 2 de marzo de 2026. A lo largo de casi cuatro meses, la FGEG presentó un expediente respaldado por tecnología forense, dictámenes científicos e investigación de campo.

Un mazo de juez de madera brillante sobre su base de madera oscura, con el mango hacia la izquierda. Al fondo, se distingue una balanza dorada y un libro.
La FGEG presentó un expediente respaldado por tecnología forense, dictámenes científicos e investigación de campo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Fiscalía acreditó los tres delitos con la comparecencia de más de 90 testigos y 91 pruebas periciales que el tribunal consideró suficientes para establecer la plena responsabilidad del acusado.

La institución rechazó en todo momento cualquier mecanismo de terminación anticipada o juicio abreviado, vía que habría reducido la pena del sentenciado. Según la FGEG, esa decisión buscó garantizar la sanción más alta prevista en la ley y honrar la memoria de la víctima.

La sentencia

El 1° de julio de 2026, durante la audiencia de individualización de sanciones, la jueza impuso una pena de 113 años, cuatro meses y 15 días de prisión. Antes de emitir la resolución, escuchó a los padres de Mateo en su calidad de víctimas indirectas, así como a representantes de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

La condena se ubicó como la tercera más alta dictada por un tribunal de Guanajuato, de acuerdo con la asesoría jurídica de la familia, y se sitúa entre las de mayor duración por delitos de alto impacto en el estado. La familia había solicitado una pena de 127 años.

Un precedente en Guanajuato

La FGEG señaló que la resolución sienta un precedente en el combate a la violencia contra menores y la impunidad en el estado. Durante todo el proceso, la institución brindó acompañamiento a los familiares afectados.

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