¿Cómo identificar a un extorsionador? Estas son las señales de alerta según la PDI

Ante la alta cifra de delitos no denunciados, la fiscalía habilitó líneas telefónicas, WhatsApp y atención presencial para facilitar la denuncia, aunque la desconfianza institucional sigue siendo un obstáculo

Guardar
Google icon
Primer plano de las manos de un hombre en suéter gris sosteniendo y usando un teléfono celular negro sobre una mesa de madera. El rostro no es visible.
Un hombre con ropa oscura, de quien no se ve el rostro, sostiene y utiliza un teléfono celular con ambas manos, reflejando el uso extendido de dispositivos móviles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Policía de Investigación de la Ciudad de México presentó este sábado un análisis exhaustivo sobre el perfil operativo de los extorsionadores, con el objetivo de brindar a la población recursos claros para identificar y frenar intentos de fraude antes de que se consume el delito.

El informe expone las tácticas habituales utilizadas por los extorsionadores, que abarcan desde el contacto inicial con la víctima hasta las maniobras psicológicas dirigidas a intimidar y obtener dinero u otros beneficios.

PUBLICIDAD

Para reducir el riesgo de ser víctima, resulta fundamental conocer las señales de alerta y los métodos que caracterizan a estos delincuentes. A continuación, te compartimos las principales claves para reconocer a un extorsionador y actuar a tiempo.

El método del extorsionador

Entre las prácticas más comunes identificadas por las autoridades se encuentra la violencia psicológica a través de llamadas telefónicas intimidatorias, mensajes que simulan ser de instituciones oficiales y amenazas que buscan sembrar temor para obtener dinero.

PUBLICIDAD

Primer plano de un hombre de 56 años en perfil, con la cara parcialmente visible, sosteniendo un smartphone brillante con ambas manos en un ambiente oscuro.
Un hombre de 56 años sostiene un teléfono celular con ambas manos, concentrado en la pantalla brillante en un entorno oscuro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las exigencias económicas suelen estar dirigidas a montos bajos, lo que facilita que la víctima acceda rápidamente a realizar pagos mediante depósitos en tiendas, transferencias bancarias o servicios de pago en comercios. Esta modalidad permite a los extorsionadores operar con rapidez y dificultar el rastreo de los fondos.

Otra táctica utilizada consiste en notificar a la persona que ha resultado “ganadora” de un supuesto premio, sorteo o campaña de una fundación. A través de esta promesa, buscan obtener datos personales o dinero bajo el pretexto de liberar el premio ofrecido.

¿Dónde y cómo denunciar en la Ciudad de México?

La Fiscalía para la Investigación del Delito de Extorsión, encabezada por Jorge Luis Hernández Hernández, mantiene atención permanente los siete días de la semana, a cualquier hora. Su labor se centra en recibir denuncias, investigar y dar seguimiento a los casos vinculados con este delito, que afecta tanto la seguridad personal como la economía familiar.

Para facilitar la denuncia, la fiscalía habilitó varios canales de contacto. Se encuentra disponible la línea anónima 089 las 24 horas, así como atención presencial en la Agencia de Detenidos, ubicada en avenida Jardín 356, colonia Del Gas, alcaldía Azcapotzalco.

Un adolescente con capucha está sentado de lado en una cama desordenada en una habitación con poca luz, usando un teléfono móvil que ilumina su rostro. Se ven posters y un escritorio.
Un adolescente con capucha está sentado en la cama de su habitación con luz tenue, su rostro iluminado por la pantalla del móvil, transmitiendo una atmósfera de introspección y aislamiento digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quienes prefieren opciones digitales o telefónicas tienen a disposición el número (55) 5345 5000 y el WhatsApp (55) 1992 5550, ambos activos de forma continua para recibir denuncias y orientar a las víctimas.

Un delito que creció sin freno en una década

Las cifras nacionales confirmaron la gravedad del fenómeno. Las carpetas de investigación por extorsión en el fuero común pasaron de cinco mil 803 en 2015 a 9 mil 357 en 2025, un aumento acumulado de 61.2 por ciento en 10 años, según la misma fuente académica.

La extorsión se consolidó como el único delito de alto impacto con crecimiento sostenido en el país. En 2025, el incremento interanual fue de 4.5por ciento, con una tasa de 8 casos por cada 100 mil habitantes, mientras otros ilícitos mostraron reducciones.

Las extorsiones telefónicas representaron el 84.1 por ciento de los casos registrados a nivel nacional. Las presenciales, con 15.2 por ciento del total, resultaron más efectivas para obtener pagos y, además, incluyeron armas de fuego en cuatro de cada 10 eventos, lo que generó efectos psicológicos graves en las víctimas: miedo constante, insomnio y estrés postraumático.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD