¿Qué cuerpo estaba enterrado en realidad dentro del Palacio de Cortés? La vez que el INAH corrigió el error histórico

Por 50 años se pensó que el entierro correspondía al monje español Juan Leyva, quien sirvió a la marquesa Juana de Zúñiga y Arellano, esposa de Cortés

Guardar
Google icon
Un esqueleto humano completo yace en tierra oscura con fragmentos de cerámica. Al fondo, un edificio antiguo de piedra con arcos bajo un cielo atardecer de colores intensos.
Un esqueleto humano y fragmentos de cerámica antigua revelan un hallazgo prehispánico en un sitio de excavación arqueológica, bajo un espectacular atardecer rojizo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante años visitantes del Palacio de Cortés observaron un entierro arqueológico acompañado por una cédula que aseguraba que los restos pertenecerían al monje español Juan Leyva, un religioso vinculado a la familia de Hernán Cortés. Sin embargo, una investigación realizada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) corrigió el error y reveló que, en realidad, los restos correspondían a otra persona.

El hallazgo fue dado a conocer por la institución en enero de 2024, como parte de los trabajos de restauración y renovación del recinto histórico tras los daños provocados por el sismo del 19 de septiembre de 2017.

PUBLICIDAD

El entierro del Palacio de Cortés no era de un monje español

La llamada “ventana arqueológica”, ubicada en el acceso del museo, mostraba desde hace décadas un entierro cuya descripción afirmaba que posiblemente pertenecía a Juan Leyva, un monje que sirvió a la marquesa Juana de Zúñiga y Arellano, esposa de Hernán Cortés.

La hipótesis surgió debido a la ubicación del entierro dentro de la antigua “casa vieja” y por elementos arquitectónicos asociados a la última etapa constructiva del siglo XVI. No obstante, especialistas del Centro INAH Morelos comenzaron a detectar inconsistencias en la teoría.

PUBLICIDAD

Palacio de Cortés
El Palacio de Cortés se terminó de construir en 1535. Foto: INAH

Los antropólogos físicos Pablo Neptalí Monterroso Rivas e Isabel Bertha Garza Gómez explicaron que la forma del entierro no coincidía con las prácticas funerarias católicas de la época colonial.

De acuerdo con los expertos, el cuerpo fue colocado en posición flexionada sobre el costado izquierdo y cubierto con grandes rocas, características más cercanas a rituales funerarios prehispánicos que a una inhumación cristiana.

¿Qué reveló el análisis sobre la verdadera identidad?

Tras realizar estudios in situ, los especialistas determinaron que el esqueleto pertenecía a una mujer tlahuica prehispánica y no a un hombre europeo.

Entre las características analizadas destacaron:

  • La pelvis claramente femenina.
  • Rasgos craneales gráciles y sin inserciones musculares prominentes.
  • Una ligera modificación cefálica intencional asociada a grupos prehispánicos.
  • Una estatura aproximada de 1.47 metros.
  • Edad estimada entre los 30 y 40 años.

Además, no se encontraron señales de enfermedades en las vértebras, contradiciendo otra de las afirmaciones históricas que acompañaban la antigua cédula museográfica.

25/01/2024 Entierro del Palacio de Corte?s es de una mujer Tlahuica..

Restos exhibidos durante 50 años como los de un fraile español en el Palacio de Cortés, en Cuernavaca (México), han sido identificados en un nuevo estudio como los de una mujer de una tribu azteca.

POLITICA 
INAH
25/01/2024 Entierro del Palacio de Corte?s es de una mujer Tlahuica.. Restos exhibidos durante 50 años como los de un fraile español en el Palacio de Cortés, en Cuernavaca (México), han sido identificados en un nuevo estudio como los de una mujer de una tribu azteca. POLITICA INAH

Los investigadores señalaron que la mujer posiblemente pertenecía al pueblo tlahuica, grupo indígena que fundó el señorío de Cuauhnáhuac antes de la llegada de los españoles.

Un entierro vinculado al antiguo Tlatocayancalli

El estudio arqueológico también permitió establecer que el entierro podría haber sido colocado entre 1450 y 1500 d.C., durante la clausura de una etapa constructiva del antiguo Tlatocayancalli, nombre náhuatl que significa “la casa donde concurren los arroyos”.

Ese espacio funcionaba como centro administrativo donde se recolectaban tributos de las poblaciones dependientes del señorío de Cuauhnáhuac.

Los especialistas explicaron que el entierro probablemente tuvo un carácter ritual para sellar simbólicamente el espacio durante una ampliación arquitectónica.

Junto a la osamenta principal también fueron hallados restos dispersos de otros dos individuos —un infante y un subadulto—, así como el húmero de un cérvido adulto que habría sido utilizado como herramienta.

Fotografía cedida hoy lunes por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, que muestra a dos Arqueólogos, en los trabajos de unos pisos de lajas de basalto, correspondientes a vestigios de un palacio prehispánico y de la morada del conquistador Cortés en la Ciudad de México.(México). EFE/ INAH/ SOLO USO EDITORIAL / NO VENTAS
Fotografía cedida hoy lunes por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, que muestra a dos Arqueólogos, en los trabajos de unos pisos de lajas de basalto, correspondientes a vestigios de un palacio prehispánico y de la morada del conquistador Cortés en la Ciudad de México.(México). EFE/ INAH/ SOLO USO EDITORIAL / NO VENTAS

INAH corrigió la cédula del museo

Después de los nuevos estudios, el INAH decidió reabrir la ventana arqueológica con una nueva cédula que ahora identifica correctamente el entierro como el de una “Mujer tlahuica”.

Para los especialistas, el caso representa un ejemplo de cómo la investigación científica, la arqueología y la antropología física pueden corregir interpretaciones históricas arraigadas durante décadas y reforzar la conservación del patrimonio osteológico de México.

La actualización también modificó la narrativa sobre uno de los espacios más emblemáticos de Cuernavaca, el Palacio de Cortés, dejando atrás la idea de que los restos pertenecían a un personaje ligado a la colonia española y devolviendo protagonismo a las culturas originarias de Morelos que habitaron la región antes de la Conquista.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD