“Es una bomba de tiempo”: El Metro CDMX llega al Mundial con obras incompletas y rezago histórico

Experta advierte que el Metro CDMX está “contrarreloj” rumbo al Mundial 2026. La Línea 2 aún no interviene sistema eléctrico ni vías. ¿Llegará a tiempo?

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La histórica posposición de intervenciones integrales expone una creciente fragilidad en el transporte capitalino, cuya operación depende cada vez más de soluciones temporales y enfrenta desafíos de financiamiento y condiciones laborales. (Infobae-Itzallana)
La histórica posposición de intervenciones integrales expone una creciente fragilidad en el transporte capitalino, cuya operación depende cada vez más de soluciones temporales y enfrenta desafíos de financiamiento y condiciones laborales. (Infobae-Itzallana)

El Metro de la Ciudad de México enfrenta una carrera contra el tiempo que podría no ganar. Con el Mundial 2026 como fecha límite, la rehabilitación de la Línea 2 avanza con rezagos preocupantes: las obras se concentran en lo estético mientras las entrañas del sistema —el cableado eléctrico y las vías— siguen sin intervención.

Así lo advirtió Johana Robles, editora de la sección Metrópoli de El Universal, durante su participación en el programa Con los de Casa, donde fue contundente: “Están contrarreloj, todavía les falta intervenir la parte de las entrañas, es decir el sistema eléctrico y las vías.”

Solo lo visible, lo esencial sigue pendiente

Según Robles, los trabajos actuales en las estaciones de la Línea 2 se limitan a mejoras superficiales. “Están todavía en lo estético”, señaló, dejando en claro que la parte operativa crítica del sistema permanece pendiente a pocas semanas del arranque del torneo.

La incertidumbre sobre los tiempos es total: “No sabemos si les va a alcanzar el tiempo”, reconoció la periodista, en referencia al plazo comprometido antes del inicio del Mundial.

El presupuesto destinado a esta intervención ronda los mil 500 millones de pesos, enmarcados en el contexto del torneo. Sin embargo, el sistema opera con un presupuesto anual de cerca de 25 mil millones de pesos, del cual la mayor parte se destina a nómina. “Para el mantenimiento se va muy poquito”, resumió Robles.

(Infobae-Itzallana)
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Un rezago que viene de lejos

La periodista fue enfática en señalar que los problemas del Metro no son responsabilidad de una sola administración. “Yo recuerdo haber entrevistado a varios directores y todos siempre te dicen que traen un rezago”, afirmó, describiendo un patrón que se ha repetido sexenio tras sexenio.

En ese contexto, fue directa sobre lo que el sistema realmente necesita: “Lo que ya el Metro no requiere son parches.”

El paro escalonado: mantenimiento y contrato, una mezcla explosiva

El reciente paro escalonado que afectó el servicio tampoco ocurrió en el vacío. Robles explicó que se dio en medio de la revisión del contrato colectivo del sindicato, entrelazada con demandas de mantenimiento del personal operativo.

“Todo este paro escalonado se da en el contexto de la revisión del contrato, creo que sí están combinadas”, dijo sobre las motivaciones detrás de las afectaciones.

Los trabajadores, según la periodista, han señalado de forma reiterada la falta de herramientas e insumos para operar en condiciones adecuadas. Las medidas escalaron gradualmente —desde la colocación de mensajes hasta la ausencia en horas extra—, impactando directamente la operación del sistema en horas pico.

(Infobae-Itzallana)
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¿Una bomba de tiempo bajo la ciudad?

La conclusión de Johana Robles no dejó espacio para la ambigüedad. Al sumar los factores operativos, financieros, laborales y de mantenimiento acumulado, la editora describió al Metro con una sola frase:

“Es una bomba de tiempo.”

Con millones de pasajeros diarios y el mundo entero a punto de poner los ojos en la Ciudad de México, la pregunta ya no es solo si las obras de la Línea 2 estarán listas para el Mundial. La pregunta más profunda es cuánto tiempo más puede sostenerse un sistema que, desde hace décadas, opera con parches sobre parches.