Van contra agresores sexuales: Senado avala penas más severas por abuso con violencia física o psicológica

Con estas modificaciones, también se establece que el consentimiento no podrá presumirse del silencio, la pasividad o la falta de resistencia física de la víctima

Guardar
Imagen R5HZ2G3OUBD3TOT7L5CNSQ6M5U

El Senado de la República aprobó reformas al Código Penal Federal para endurecer las sanciones por abuso sexual en casos donde exista violencia física o psicológica. La medida busca reforzar la protección de las víctimas y dejar claro que el consentimiento debe ser explícito, libre y sin presiones.

Con estos cambios, se establece de manera puntual que el silencio, la pasividad o la falta de resistencia física no constituyen consentimiento, lo que representa un avance clave en la legislación mexicana con enfoque en derechos humanos y perspectiva de género.

Consentimiento: eje central de la reforma

Uno de los cambios más importantes en el Código Penal Federal es la redefinición del consentimiento, colocando en el centro la voluntad libre y expresa de la persona.

Para entenderlo de forma clara, la reforma establece lo siguiente:

  • Solo el “sí” explícito es consentimiento: debe ser claro, libre, informado y sin presiones.
  • El silencio no es consentimiento: no decir nada no implica aceptar.
  • La pasividad tampoco cuenta como aprobación: quedarse inmóvil o no resistirse no significa que la persona esté de acuerdo.
  • La falta de resistencia física no justifica el acto: muchas víctimas no reaccionan por miedo, intimidación o shock.
  • El consentimiento puede invalidarse si existe:
    • Violencia física
    • Violencia psicológica
    • Amenazas o intimidación
    • Engaño o abuso de confianza
    • Relaciones de poder o autoridad

En términos prácticos, la ley deja claro que cualquier acto de carácter sexual sin un consentimiento expreso puede ser considerado abuso, incluso si la víctima no se opuso activamente.

Con este enfoque, la legislación mexicana cambia de paradigma: ya no se centra en si la víctima resistió, sino en si realmente dio su consentimiento.

Penas más severas por violencia física y psicológica

La reforma contempla un aumento en las sanciones cuando el abuso sexual involucre violencia física o psicológica, así como cualquier tipo de coerción o intimidación.

En estos casos, las penas de prisión serán más altas, con el objetivo de castigar con mayor rigor a quienes ejerzan este tipo de violencia. Además, se reconoce que el abuso sexual no solo es físico, sino que también puede manifestarse de forma verbal o visual, por ejemplo, al obligar a una persona a observar contenido íntimo que le genere incomodidad.

Mayor castigo si la víctima es vulnerable

Otro punto clave es el endurecimiento de las sanciones cuando la víctima no tenga la capacidad de comprender el acto, ya sea por edad, condición mental u otra situación de vulnerabilidad.

Esto fortalece la protección de niñas, niños, adolescentes y personas en situación vulnerable, quienes enfrentan mayores riesgos ante este tipo de delitos.

Llamado a denunciar el abuso sexual

Las autoridades hicieron un llamado a no guardar silencio frente a cualquier forma de abuso sexual. La reforma también busca generar conciencia sobre la importancia de respetar los límites personales y reconocer todas las formas de violencia.

El mensaje es contundente: decir “no” debe ser suficiente, y cualquier conducta que vulnere la voluntad de una persona será sancionada con mayor severidad en México.