“Mi no lugar”, el documental que pone rostro a la explotación infantil en el campo mexicano

La cineasta Isis Ahumada lleva al espectador a conocer las violencias que atraviesan los niños obligados a trabajar en comunidades jornaleras

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El documental muestra la intención
El documental muestra la intención de Jonathan, de 13 años, por continuar sus estudios. El seguimiento durante 8 años de su historia, da un giro cuando su contexto rompe con su ilusión de mantenerse en la escuela y "ser alguien en la vida". Foto: Jesús Aviles / Infobae México

“Existe una deuda histórica con las comunidades jornaleras, no pueden seguir diciendo que algún día llegará esa justicia”, sentenció Isis Ahumada, directora de “Mi No Lugar”, un documental sobre la explotación infantil en el campo que también muestra las violencias que los niños y niñas atraviesan en estas comunidades.

Como un grito para exigir atención por parte del Estado, este trabajo cinematográfico muestra la historia de Jonathan, un niño de 13 años que llega a la comunidad de Quesería, al norte de Colima, con el objetivo de continuar sus estudios dentro de una familia dedicada al trabajo de campo, en específico de la caña de azúcar.

Durante poco más de una hora, el espectador se adentra al contexto de una familia migrante que traslada su vida a Colima -desde el estado de Guerrero- para laborar en el campo, buscando que su hijo mayor pueda tener un futuro distinto, pero, en palabras de Isis Ahumada: “la realidad superó al cine”.

Jonathan: el reflejo de cientos de niños y niñas que deben abandonar su infancia para trabajar

En entrevista con Infobae México, Isis Ahumada comentó que la historia de Jonathan la atrapó debido a que sus hermanos le hablaban con entusiasmo sobre su llegada a Quesería para estudiar, y con el paso del tiempo, logró ver en él la manera en que se deben adaptar a sitios nuevos y que, en muchas ocasiones, terminan siendo sus “no lugares”.

La directora del documental detalló que las familias migrantes viven en sitios temporales en las orillas de Quesería que los convierten como sus hogares. Crédito: Ale Huitron / Infobae México

Pese a los intentos por continuar sus estudios, en la película se observa que Jonathan debe enfrentarse a la discriminación por parte de sus compañeros, a la pobreza que le impide a sus padres comprarle lo necesario para ir a la escuela, así como la enfermedad que lo orilla a los campos de caña de azúcar.

“Fue en 2015 este seguimiento mucho más puntual de cuando él está en la escuela, (pero) tiene dificultades. Que si el uniforme, los zapatos, (en) toda esa primera parte nosotros sí manteníamos la idea de que podía seguir en la escuela, de que podía ser un caso de éxito, digamos. Buscábamos la forma de apoyarle, pero hubieron varios retos con Jonathan.

Nos dábamos cuenta de que (su contexto) era un monstruo de mil cabezas, o sea, un día era el uniforme, pero otro día era que su papá estaba enfermo y entonces alguien tenía que ir a trabajar y entonces otro día alguno de sus hermanos se enfermaba y otro día en la escuela la pasaba mal y entonces no quería ir. También me daba cuenta que al final no era que Jonathan no quisiera ir por no querer, era realmente que él no la estaba pasando bien en la escuela”, contó la cineasta, quien también fue maestra de Jonathan en la secundaria.

Foto: Especial
Foto: Especial

Pese al intento por querer salir del trabajo de campo, y de resistir a la desigualdad y discriminación con tan solo 13 años de edad, Jonathan se ve obligado a dedicarse a cortar caña de azúcar de manera esporádica. Sin embargo, un salto en el tiempo nos lleva a sus 18 años, cuando regresa a Quesería para trabajar en este sector agrícola de manera permanente.

Comunidades jornaleras no solo resisten la desigualdad, también huyen del crimen organizado

La directora de “Mi No Lugar” también señaló que su documental es un reflejo no solo de lo que pasó con Jonathan en Colima, sino de lo que cientos de niñas y niños viven en otros estados y sectores agrícolas que permiten su incorporación.

“No se puede ocultar esta explotación laboral, está a la luz y a la vista de absolutamente todas las personas, la sociedad, autoridades estatales, municipales, educativas y los mismos empresarios lo saben. Me parece muy grave, porque yo te puedo decir que a doce años de haber empezado todo el proceso de investigación y de documentación de esta película, las cosas no han cambiado, siguen siendo exactamente iguales, más complejas todavía (…) Las familias siguen resistiendo y sobreviviendo ante esto, me parece que se tienen que tomar cartas en el asunto, que no se puede tolerar esta explotación laboral y que urge que se atienda”, señaló la directora.

Foto: Especial
Foto: Especial

Ahumada también explicó a esta casa editorial que muchos de los jóvenes migrantes de Guerrero que documentó, le compartieron que habían huido de su hogar para evitar ser reclutados por el crimen organizado, lo que muestra la vulnerabilidad y desigualdad en la que estas comunidades se encuentran y que los obliga a abandonar sus tierras para trabajar y buscar mejores condiciones, aunque estas no siempre lo sean.

“Algo de lo que nosotros pudimos darnos cuenta con las historias que nos contaban (es que), sobre todo los jóvenes que venían de Guerrero, venían huyendo de este reclutamiento. O sea, si bien en Colima encuentran una cara también poco amigable con la explotación, en Guerrero no había manera de conseguir un empleo que saliera de este esquema, a veces del crimen organizado, incluso todo el tiempo estaban siendo acechados”, reveló.

Además, comentó que en Colima también han visto un repunte en la inseguridad, lo que pone a las comunidades migrantes en un constante estado de vulnerabilidad.

“Ha estallado la inseguridad a un nivel que no conocíamos y desafortunadamente, pues también las comunidades en situación de migración son los más expuestos porque permanecen en condiciones muy precarios y obviamente, pues ahí el crimen va, se mete. Hay también un consumo de alcohol, de drogas en jóvenes a muy temprana edad porque este trabajo te deja agotadísimo y entonces muchos de ellos recurren al consumo para poder sacar el día de la jornada. Entonces les llega de todo, entre poder ser reclutados o ser consumidores” explicó.

Casi 4 millones de niñas y niños se encuentran en situación de trabajo infantil

Foto: Especial
Foto: Especial

Pese a que el trabajo infantil está prohibido por la Ley Federal del Trabajo y la Constitución Mexicana, millones de niños y niñas son explotados de manera diaria en diversos sectores económicos ante las condiciones de pobreza en las que su familia se encuentra.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2022 (la más actual), en México había 28.4 millones de niñas y niños de 5 a 17 años de edad, de los cuales 3.7 millones se encontraban en situación de trabajo infantil.

De los 3.7 millones identificados, un total de 39.8% correspondía a mujeres y el 60.2% a hombres, mostrando una clara tendencia a que los varones sean integrados desde la infancia al trabajo.

Cabe señalar que la encuesta también arrojó que el 33% de los niños y niñas realizaban trabajos en el sector agropecuario, siendo la principal actividad en la que se integran para ganar dinero.

Documental está disponible en cines de varias entidades y en CDMX

Foto: Especial
Foto: Especial

Mi No Lugar”, producida por Chulada Films, se encuentra en cartelera de cines de varias entidades del país y la Ciudad de México, como la Cineteca Nacional Xoco. Para conocer sus horarios pueden hacerlo en las redes sociales de la película: @minolugar en Instagram.

“Si se dan la oportunidad de conocer la historia, creo que van a poder conectar no solo con Jonathan, con su familia, sino entender que esto es algo que ocurre en muchos estados. Creo que este lado humano de solidaridad puede emerger y nos puede colocar en algo muy importante: que vivimos en un país muy grande donde hay tantas culturas, lenguas y realidades, que nos exige como ciudadanía ser más receptivos y entender que no todos migramos de un estado a otro bajo las mismas condiciones. Estas familias lo hacen bajo una condición de mucha desigualdad y de explotación laboral”, comentó Isis Ahumada sobre su documental.