¿Qué es la vigilancia activa y cuándo se recomienda en el cáncer de próstata?

Este enfoque no invasivo se utiliza en pacientes con tumores poco agresivos, quienes son sometidos a seguimientos médicos regulares

Guardar
Una supervisión clínica estructurada facilita
Una supervisión clínica estructurada facilita la detección oportuna de progresión tumoral y limita el uso de tratamientos agresivos hasta que sea necesario. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cáncer de próstata es uno de los tumores más peligrosos y frecuentes en hombres, pero no todos los casos requieren un tratamiento inmediato.

En muchos pacientes, especialmente aquellos con tumores de bajo riesgo, la enfermedad puede avanzar de manera muy lenta y controlada. Ante esta situación, los especialistas han desarrollado una estrategia conocida como vigilancia activa, que busca equilibrar la seguridad médica con la calidad de vida.

La estrategia médica de realizar
La estrategia médica de realizar pruebas y biopsias regulares en pacientes con tumores prostáticos poco agresivos ayuda a detectar cambios relevantes y solo intervenir cuando es realmente necesario. -(Imagen Ilustrativa Infobae)

La vigilancia activa consiste en observar de cerca la evolución del cáncer sin aplicar cirugía, radioterapia ni medicamentos desde el inicio. En lugar de intervenir de manera agresiva, se realizan controles periódicos para detectar cualquier cambio que indique progresión.

¿En qué consiste la vigilancia activa?

De acuerdo con un artículo publicado por la American Cancer Society, la vigilancia activa implica un seguimiento médico riguroso. El paciente se somete a pruebas programadas que incluyen:

  • Análisis de sangre PSA cada pocos meses para medir el antígeno prostático específico.
  • Examen digital rectal anual para evaluar cambios en la próstata.
  • Estudios de imagen como resonancia magnética o ecografía transrectal en intervalos definidos.
  • Biopsias periódicas para confirmar que el tumor mantiene un comportamiento de bajo riesgo.
El enfoque consiste en observar
El enfoque consiste en observar de manera rigurosa la evolución del tumor mediante controles periódicos, reservando los tratamientos agresivos para casos de progresión comprobada. (Foto: Infobae Perú / Clínica San Pablo)

El objetivo es detectar a tiempo cualquier señal de crecimiento o agresividad. Si los resultados muestran progresión, se inicia tratamiento inmediato. De esta manera, la vigilancia activa ofrece un control seguro sin exponer al paciente a complicaciones tempranas.

¿Cuándo y a quienes se recomienda este enfoque?

La vigilancia activa es adecuada para hombres con cáncer de próstata localizado y de bajo riesgo, es decir:

  • Tumores pequeños y limitados a la próstata.
  • Puntaje de Gleason bajo (generalmente 6 o menos).
  • Ausencia de síntomas significativos.
  • Pacientes mayores o con problemas de salud que limitan su expectativa de vida.
La vigilancia activa está indicada
La vigilancia activa está indicada en hombres con tumores localizados, puntaje de Gleason bajo y sin síntomas significativos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En algunos casos, también puede considerarse en tumores de riesgo intermedio favorable, siempre bajo supervisión médica estricta. No se recomienda cuando el cáncer es agresivo, presenta un crecimiento rápido o existe alta probabilidad de que se extienda fuera de la próstata.

Beneficios y riesgos de la vigilancia activa

Entre los principales beneficios se encuentran:

  • Evitar tratamientos innecesarios en tumores que quizá nunca causen problemas.
  • Reducir efectos secundarios como incontinencia urinaria o disfunción eréctil.
  • Mantener calidad de vida mientras se conserva la posibilidad de actuar si el cáncer progresa.

Sin embargo, también existen riesgos:

  • Ansiedad por vivir con un cáncer sin tratar.
  • Citas médicas frecuentes que pueden resultar demandantes.
  • Posibilidad de que el tumor cambie con el tiempo y se vuelva más agresivo, reduciendo opciones de tratamiento.
El principal beneficio de la
El principal beneficio de la vigilancia activa es evitar complicaciones como incontinencia urinaria y disfunción eréctil asociadas a tratamientos invasivos. -(Imagen Ilustrativa Infobae)

De esta manera, la vigilancia activa es una alternativa segura y efectiva para hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo. Permite retrasar tratamientos invasivos, preservar la calidad de vida y actuar sólo cuando la enfermedad lo requiera.

Este enfoque permite que muchos hombres vivan con normalidad durante años, evitando los efectos secundarios de tratamientos invasivos hasta que realmente sean necesarios. Por ello, la decisión debe tomarse en conjunto con el médico, considerando tanto la situación clínica como las preferencias personales del paciente.