Emilio “El Indio” Fernández: el día que la realidad superó a la ficción

El cineasta huyó del país luego de una discusión que concluyó con un destino fatal

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El 30 de mayo de
El 30 de mayo de 1976, Emilio 'El Indio' Fernández quedó implicado en la muerte de un campesino durante una visita de locaciones en Viesca, Coahuila. (Infobae México/ Jovani Pérez)

El 30 de mayo de 1976, Emilio “El Indio” Fernández quedó implicado en la muerte de un campesino durante una visita al ejido Venustiano Carranza, en el municipio de Viesca, Coahuila, mientras exploraba locaciones para su próximo proyecto cinematográfico.

La tarde transcurría con normalidad en Venustiano Carranza cuando el reconocido cineasta Emilio “El Indio” Fernández arribó al lugar procedente de Torreón, según notas periodísticas de la época de El Siglo de Torreón.

Buscaba conocer la capilla virreinal y los alrededores de la antigua Hacienda de Hornos, interesados para la filmación de una película. Al recorrer la zona en compañía del cura local y varios habitantes, Fernández compartió su entusiasmo por el proyecto con residentes y un grupo de gitanos que visitaban el poblado.

El cineasta exploraba la Hacienda
El cineasta exploraba la Hacienda de Hornos y la capilla virreinal de Venustiano Carranza como posibles escenarios para su próximo proyecto cinematográfico. (Wikipedia/Eduardo Ruiz Mondragón)

Un desenlace inesperado

De acuerdo con reportes de El Siglo de Torreón, alrededor de las 18:30 horas, Javier Aldecoa Robles, vecino del ejido, interrumpió la convivencia bajo los efectos del alcohol.

Luego de dirigir insultos a los gitanos y acusarlos de delitos relacionados con la lectura de la suerte, testigos narraron que la situación escaló con rapidez: varios intentaron calmar a Aldecoa, pero este recurrió a la violencia física.

Según información de la misma fuente, en su edición del 31 de mayo de 1976, el conflicto alcanzó su punto crítico cuando Aldecoa desenfundó un arma de fuego.

Fernández intentó intervenir y, tras ser agredido, también sacó su pistola. Uno de los acompañantes del director resultó herido en el brazo izquierdo y El Indio Fernández disparó y Aldecoa recibió un impacto mortal, aunque seguía disparando.

La información proporcionada por El Siglo de Torreón indicó que Aldecoa fue trasladado con urgencia por la Cruz Roja, pero falleció antes de llegar al hospital.

El mismo medio, citando fuentes policiales y declaraciones de testigos, informó que Fernández fue invitado por los gitanos a tomar café turco minutos antes del altercado.

El comandante de policía de Viesca, Manuel Medina Rivera, confirmó la versión de los hechos recopilada por los reporteros de El Siglo de Torreón.

El conflicto escaló cuando Aldecoa
El conflicto escaló cuando Aldecoa desenfundó un arma de fuego, resultando herido un acompañante del director e hiriendo mortalmente a Aldecoa. (X/@bellasartesinba)

La huída y aprehensión de El Indio Fernández

Reportes de la época citaron datos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), en los que aseguraron que emprendió una fuga que parecería escrita para uno de sus filmes.

Tras la pelea, abandonó el lugar de forma apresurada y regresó para recoger sus pertenencias en el Hotel Río Nazas. Posteriormente, salió rumbo al sureste de México y cruzó la frontera hacia Centroamérica, donde permaneció prófugo.

De la Ciudad de México, se fue a Bacalar, en Quintana Roo y cruzó por Belice, El Salvador y finalmente llegó a Guatemala, donde se entregó acompañado del embajador de México en Guatemala, Federico Barreda Fuentes. “El Indio” expresó que tenía una responsabilidad como hombre y como artista”.

El 5 de junio de 1976 fue extraditado y llevado directamente a la cárcel municipal de Torreón. Recibió una condena de cuatro años de prisión y en diciembre de ese mismo año, casi seis meses después de su encarcelamiento, obtuvo su libertad bajo fianza.

Según medios de la época, pagó 150 mil pesos como compensación a la familia de Javier Aldecoa Robles.

Las autoridades guatemaltecas, en coordinación con la policía mexicana, trasladaron al cineasta a la Ciudad de México y luego a Torreón, donde enfrentó proceso judicial por su presunta responsabilidad en la muerte de Aldecoa.

El edificio que albergó la prisión municipal de Torreón, donde fue recluido el cineasta tras su detención, se ubica en la esquina de Calzada Colón y Boulevard Revolución, según reportes de la época.