Fenómeno óptico Purkinje-Samson y otros misterios en los ojos de la Virgen de Guadalupe

Una teoría científica relaciona las siluetas observadas con un fenómeno óptico que ocurre en el ojo humano bajo ciertas condiciones

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ojo Virgen de Guadalupe
El análisis de los ojos en la imagen de la Virgen de Guadalupe revela detalles ópticos estudiados por la ciencia moderna.(cristovision.tv)

El enigma de las figuras reflejadas en los ojos de la Virgen de Guadalupe ha captado la atención de científicos y creyentes durante décadas, desafiando explicaciones convencionales y generando un intenso debate sobre su origen y significado.

Según los estudios realizados por deferentes oftalmologos a lo largo del tiempo existen diversas particularidades que han llamado la atención tanto de fieles seguidores como científicos especializados en óptica.

El misterio comenzó a gestarse en 1929, cuando Alfonso Marcué, fotógrafo oficial de la antigua Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, detectó lo que parecía ser la imagen de un hombre barbado reflejada en el ojo derecho de la Virgen.

Décadas más tarde, en 1951, el dibujante José Carlos Salinas Chávez observó la misma figura en el ojo izquierdo al examinar una fotografía con una lupa, ubicándola exactamente donde se proyectaría en un ojo humano vivo.

Estos descubrimientos motivaron el primer reporte médico sobre los ojos de la Virgen, elaborado en 1956 por el doctor Javier Torroella Bueno, quien concluyó que la formación de la imagen cumplía los críterios de un fenómeno óptico conocido como leyes Purkinje-Samson, misterio sobre el cual aquí te contamos.

ojos de la Virgen de Guadalupe
La ciencia oftalmológica respalda la posibilidad de que los reflejos en el ayate imiten los efectos ópticos del ojo humano.

Fenómeno óptico Purkinje-Samson: lo que estudios oftalmológicos señalan se aprecia en el ojo de la Virgen de Guadalupe

En oftalmología, se dice que el fenómeno Purkinje-Sanson se refiere a la aparición de una serie de reflejos o imágenes que se forman en las superficies transparentes y curvadas del ojo, principalmente en la córnea y el cristalino.

Lo anterior significa que cuando se analiza el ojo humano bajo ciertas condiciones de iluminación, es posible detectar pequeñas imágenes reflejadas de los objetos o personas que se encuentran frente a esos ojos.

En total, de acuerdo con este fenómeno, durante la formación de las imagenes en un ojo vivo es posible observar cuatro imágenes principales:

  1. Primera imagen: reflejada en la superficie anterior de la córnea (más brillante y derecha).
  2. Segunda imagen: reflejada en la superficie posterior de la córnea (más tenue y derecha).
  3. Tercera imagen: reflejada en la superficie anterior del cristalino (derecha).
  4. Cuarta imagen: reflejada en la superficie posterior del cristalino (invertida y mucho más débil).

En este sentido, se dice que las imágenes en el ojo del ayate de la Virgen de Guadalupe corresponden al fenómeno óptico Purkinje-Sanson porque, según algunos estudios, las supuestas figuras humanas visibles en los ojos de la imagen presentan características similares a las imágenes reflejadas en un ojo humano real bajo el efecto de este fenómeno.

Quienes sostienen esta teoría argumentan que, al observar los ojos en la imagen de la Virgen de Guadalupe, se identifican formas o siluetas que simulan la presencia de personas, y que estas imágenes siguen las mismas posiciones y distorsiones ópticas que se producirían en un ojo humano real debido al fenómeno Purkinje-Sanson. Por este motivo, vinculan dichas imágenes con este fenómeno óptico conocido por la ciencia oftalmológica.

fenómeno óptico Purkinje-Sanson
El estudio de estas imágenes ayuda en la evaluación de las propiedades ópticas del ojo y en la detección de alteraciones en las estructuras oculares. (YB: Sergio Bonafonte)

Las figuras humanas que se observan en el ojo de La Guadalupana

Además de lo anterior, otro misterior que envuelve el ojo guadalupano es el hecho de que otros analisis parecen mostrar las siluetas de 13 personas.

Fue el ingeniero José Aste Tönsmann, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, el primero en realizar un análisis digital de la imagen ha permitido identificar estas diminutas siluetas humanas en las córneas de la Virgen.

El propio Aste Tönsmann sostiene que la presencia de este grupo de figuras, especialmente el denominado “grupo familiar indígena” ubicado en el centro de ambas pupilas, constituye el elemento más relevante de su investigación.

Ese mismo año, el oftalmólogo Rafael Torija Lavoignet confirmó la existencia de la silueta en ambos ojos, tal como la había descrito Salinas Chávez. A partir de 1979, José Aste Tönsmann profundizó en el análisis mediante técnicas de digitalización por computadora, logrando identificar las trece figuras humanas en los ojos de la Virgen Morena.

El investigador destaca que el diámetro de las córneas, de apenas siete y ocho milímetros, y la textura burda del material sobre el que está estampada la imagen, hacen inviable la posibilidad de que estas figuras hayan sido pintadas manualmente.

Tras veinte años de estudio, Aste Tönsmann detalló la composición de las imágenes que se pueden apreciar en el ojo del manto de la Virgen de Guadalupe:

-Un indígena sentado con actitud reverente

-Un anciano de rasgos europeos que podría corresponder al obispo Zumárraga

-Un joven que se presume era el traductor Juan González

-El propio Juan Diego con su tilma extendida

-Una mujer de raza negra (se atribuye a la esclava liberada por Zumárraga según el historiador Mariano Cuevas).

-Un hombre barbado de identidad desconocida.

ojos de la Virgen de Guadalupe
El grupo central, denominado “grupo familiar indígena”, está compuesto por una joven madre con un bebé en rebozo, un hombre con sombrero, una pareja de niños y otra de adultos, sumando seis figuras que, junto a las anteriores, completan las trece identificadas. (FB: Corazon de Paúl)

La investigación sobre los ojos de la Virgen de Guadalupe ha despertado interés tanto en la comunidad científica como entre los fieles, debido a las interpretaciones que surgen de las supuestas imágenes observadas en el ayate.

Algunos expertos exploran explicaciones ópticas mientras que numerosos creyentes mantienen su percepción de un elemento milagroso. Este diálogo entre ciencia y fe mantiene vigente el enigma, convirtiendo a la imagen guadalupana en un punto de encuentro entre diferentes perspectivas.