Cómo elaborar una deliciosa gelatina de cajeta, ideal para la temporada de frío

La receta clásica, fácil y económica, vuelve a conquistar a quienes buscan sabores auténticos y texturas cremosas

Guardar
Foto: (Gemini IA)
Foto: (Gemini IA)

En los últimos años, los postres tradicionales han recuperado protagonismo en los hogares mexicanos, especialmente aquellos que evocan sabores de la infancia. Entre ellos, la gelatina de cajeta se ha posicionado como una opción sencilla, económica y con un fuerte arraigo cultural.

Su preparación, accesible incluso para quienes no tienen experiencia en repostería, permite disfrutar de un postre cremoso y aromático que combina la suavidad de la leche con la dulzura característica de la cajeta.

El interés renovado por este tipo de recetas responde a una tendencia más amplia: la búsqueda de elaboraciones caseras que rescatan ingredientes emblemáticos de la gastronomía nacional. En particular, la cajeta —preparada tradicionalmente a partir de leche de cabra— aporta un perfil de sabor único y profundamente mexicano, reconocido incluso a nivel internacional.

La gelatina de cajeta se distingue por su textura firme pero cremosa, y por su versatilidad, ya que puede servirse sola, acompañada de nueces, frutas o incluso como parte de postres más elaborados. A continuación, se presenta una receta básica que puede adaptarse según las preferencias del hogar.

Este alimento tradicional es el
Este alimento tradicional es el favorito de muchos amantes de lo dulce. Foto: (iStock)

Ingredientes para preparar gelatina de cajeta

  • 1 taza de cajeta (de leche de cabra o de vaca, según preferencia)
  • 1 lata de leche evaporada
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 taza de leche entera
  • 2 sobres de grenetina (14 gramos en total)
  • 1/4 de taza de agua para hidratar la grenetina
  • 1 cucharadita de vainilla
  • Nueces picadas para decorar (opcional)

La preparación inicia con un paso fundamental: hidratar la grenetina. En un recipiente pequeño se vierte el agua fría y, en forma de lluvia, se añade la grenetina para evitar que se formen grumos.

Tras unos minutos, la mezcla adquiere una textura esponjosa. Para activar la gelificación, se calienta a baño maría o en lapsos breves en el microondas hasta que se vuelva completamente líquida, sin dejar que hierva.

En una cacerola amplia, a fuego medio-bajo, se mezcla la cajeta con la leche entera, la leche evaporada y la leche condensada. Es importante remover continuamente para evitar que la cajeta se adhiera al fondo y para asegurar que la mezcla quede uniforme. Una vez que los ingredientes se integran por completo, se retira del fuego y se añade la vainilla.

Con la mezcla aún caliente pero no hirviendo, se incorpora la grenetina activada, asegurándose de batir suavemente para distribuirla de manera homogénea. Este paso garantiza que la gelatina adquiera la firmeza adecuada al enfriarse.

Un delicioso postre que aporta
Un delicioso postre que aporta un sabor diferente y sofisticado. Foto: (Gemini IA)

La preparación se vierte en un molde grande o en moldes individuales, según la presentación deseada. Se recomienda colar la mezcla antes de servirla en los recipientes para eliminar posibles grumos de la cajeta. Posteriormente, la gelatina se refrigera durante al menos cuatro horas, o hasta que cuaje por completo.

Una vez lista, la gelatina puede desmoldarse y decorarse con nueces picadas, crema batida o un ligero hilo de cajeta. El resultado es un postre suave y dulce, perfecto para reuniones familiares, celebraciones o simplemente como un antojo casero.

Esta receta, además de ser accesible, permite mantener viva una tradición culinaria que forma parte del patrimonio gastronómico del país y que continúa conquistando paladares.