Receta pan de muerto esponjoso: prepara este delicioso postre en poco tiempo 

Así se elabora el tradicional platillo de Día de Muertos

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Pan de muerto, tradición mexicana
Pan de muerto, tradición mexicana y gastronomía típica de Día de Muertos. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El pan de muerto es uno de los símbolos más representativos de la celebración del Día de Muertos en México. Su presencia en las ofrendas refleja el sincretismo entre las tradiciones prehispánicas y la influencia de la cultura europea, principalmente la española.

Este pan es elaborado con ingredientes sencillos como harina, azúcar, huevos, mantequilla y levadura, y suele tener una forma redonda decorada con tiras que simulan huesos cruzados.

La costumbre de preparar y consumir pan de muerto surge como una forma de honrar a los seres queridos que han fallecido. El pan, al colocarse en los altares, ocupa un lugar simbólico: representa el ciclo de la vida y la muerte, y su aroma y sabor buscan atraer a las ánimas durante las festividades. Para muchas familias, su preparación se convierte en un acto de unión que refuerza los lazos comunitarios y familiares.

Más allá de su función ritual, el pan de muerto se ha transformado también en un emblema de identidad cultural. Año tras año, panaderías de todo el país innovan en sus recetas, conservando al mismo tiempo el sentido de tradición. De esta manera, el pan de muerto mantiene vigente un legado gastronómico y espiritual en la sociedad mexicana.

Receta de pan de muerto: sencilla y deliciosa

Así se prepara el pan
Así se prepara el pan de muerto (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ingredientes

  • 3 1/2 tazas de harina
  • 225 gramos de mantequilla
  • 3 huevos
  • 1 1/4 tazas de azúcar
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharadas de ralladura de cáscara de naranja
  • 22 gramos de levadura
  • 7 yemas de huevo
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1 cucharada de agua de azahar (o 2 cucharadas de té de anís preparado y bien cargado)

Preparación

(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

1. Activar la levadura: Mezcla la levadura con media taza de agua tibia y una cucharadita de azúcar. Revuelve y deja reposar hasta que espume, aproximadamente 10 minutos.

2. Hacer la masa: En un bowl grande, mezcla la harina con la sal y la ralladura de naranja. Añade el resto del azúcar, los huevos, las yemas y la levadura activada. Incorpora poco a poco y comienza a amasar.

3. Agregar la mantequilla: Integra la mantequilla a temperatura ambiente en pequeños cubos, amasando hasta conseguir una masa homogénea y elástica. Si la masa está demasiado pegajosa, puedes añadir un poco más de harina.

4. Perfumar la masa: Añade el agua de azahar o el té de anís y asegúrate de que se reparta de manera uniforme en toda la masa.

5. Primer levado: Coloca la masa en un bowl engrasado, cúbrela con un paño y deja reposar en un lugar cálido durante dos horas, hasta que duplique su volumen.

6. Formar los panes: Divide la masa y separa pequeñas porciones para formar los huesitos y la bolita central. Arma los panes dando forma redonda y coloca las tiras en forma de cruz, terminando con la bolita en el centro.

7. Segundo levado: Deja reposar los panes formados durante una hora más.

8. Hornear: Precalienta el horno a 180 °C. Hornea los panes durante 25 a 30 minutos hasta que doren ligeramente.

9. Decorar: Retira del horno, barniza con mantequilla derretida y espolvorea con azúcar.

Este pan es ideal para acompañar con una taza de chocolate caliente.