
La reciente demanda presentada contra Bad Bunny por el uso de una casa puertorriqueña como inspiración para su videoclip y conciertos ha generado todo tipo de reacciones en la opinión pública y en los medios, especialmente después de que el caso se comentara ampliamente en televisión nacional.
Durante la emisión de Ventaneando, la conductora Pati Chapoy y sus compañeros mostraron su apoyo abierto al artista, cuestionando los argumentos del demandante y poniendo en duda que la imagen de la casa haya sido determinante en el éxito del cantante.
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Román Carrasco Delgado, dueño de la vivienda en Humacao, Puerto Rico, argumenta que la proyección y el uso masivo de su residencia en productos, conciertos y redes sociales, le ha traído pérdidas en su privacidad y angustia emocional.

El hombre de 84 años, quien reclama al menos un millón de dólares por daños, sostiene que fue presionado para firmar un contrato que no comprendía completamente debido a su condición de analfabetismo, alegando que no se le explicó el alcance del acuerdo. Según Carrasco, desde la publicación del videoclip del álbum Debí Tirar Más Fotos, su propiedad se ha convertido en objeto de visitas diarias, viralización en redes y ventas de artículos relacionados, sin que reciba una remuneración justa.
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“No, no, no, no, está mal. La casa no hace famoso a Bad Bunny. Y el señor seguramente no leyó bien o se quiere aprovechar. Fíjate es analfabeta” expresó Pati Chapoy de manera contundente en su programa.
Ricardo Manjarrez, integrante del mismo, contribuyó a la discusión señalando la versión de Carrasco: “Dice que es una persona que no tiene estudios, entonces está argumentando que lo agarraron casi casi de bajada, firme aquí y no sabía qué. Ahora Bad Bunny esa casa primero la utilizó para hacer su videoclip, ahí aparece esa casa y le gustó tanto y se hizo tan popular que la recreó como parte de la escenografía de su concierto. Entonces, ahora el señor está diciendo, ‘A ver, me hicieron firmar a lo tonto una cosa que yo ni sabía qué y ahora está lucrando... Y además, ya mi casa es un lugar turístico que no me dejan descansar porque están fotos, videos, influencers’”.
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“¿Por qué no lo pensó antes?”, agregó Chapoy poniendo en entredicho la validez del reclamo al sugerir que el propietario podría estar buscando un beneficio posterior tras el éxito del video y los conciertos.
Estas declaraciones marcaron la postura de la periodista, quien sostuvo que Carrasco tendría responsabilidad directa en las consecuencias derivadas del convenio.
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La demanda, que también involucra a las empresas Rimas Entertainment, Move Concerts PR y A1 Productions, ha levantado debate sobre los derechos de imagen, la explotación cultural y la responsabilidad legal en la industria musical.
Por otro lado, la defensa de los presentadores de Ventaneando coloca el foco sobre la legitimidad de los reclamos económicos posteriores al éxito y el papel de la autoría en el fenómeno de La Casita en la gira de Bad Bunny.
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