
Consumir nueces en la cena puede ser la clave para lograr un descanso nocturno más reparador y, al mismo tiempo, aumentar la energía durante el día.
Un reciente estudio de Food & Fuction ha demostrado que incorporar 40 gramos de este fruto seco a la alimentación diaria produce mejoras notables en la calidad del sueño y en la vitalidad diurna, lo que posiciona a las nueces como una alternativa natural y accesible para quienes buscan optimizar su descanso.
Los resultados de la investigación revelaron que quienes incluyeron nueces en su dieta lograron conciliar el sueño en menos tiempo.
En apenas cuatro semanas, el tiempo necesario para dormirse disminuyó de forma significativa, y este beneficio se mantuvo hasta la octava semana de seguimiento.
Además, tras dos meses de consumo regular, los participantes experimentaron una mejoría considerable en la calidad general del sueño, lo que se tradujo en noches más profundas y reparadoras.

Otro de los efectos destacados fue la reducción de la somnolencia diurna. Las personas que participaron en el estudio reportaron sentirse más despiertas y con mayor energía durante el día, lo que sugiere que el descanso nocturno fue más eficiente.
De hecho, la eficiencia del sueño, que mide el tiempo real de descanso efectivo, también mostró un aumento tras ocho semanas de incorporar nueces a la cena.
Los investigadores atribuyen estos beneficios al perfil nutricional único de las nueces. Este fruto seco es una fuente importante de triptófano y melatonina de origen vegetal.
El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y debe obtenerse a través de la alimentación. Su función principal es servir como precursor de la serotonina y la melatonina, dos sustancias fundamentales para regular el estado de ánimo y el ciclo de sueño-vigilia.
La melatonina, por su parte, es la hormona responsable de sincronizar el reloj biológico, facilitando el inicio del sueño cuando oscurece y promoviendo el despertar con la luz del día.

Además, las nueces aportan vitaminas B5 y B6, así como magnesio, nutrientes que favorecen la conversión del triptófano en serotonina y melatonina. Este proceso es esencial para mantener un equilibrio adecuado en los mecanismos que regulan el sueño.
El estudio también sugiere que la riqueza en fibra de las nueces podría mejorar la flora intestinal, fortaleciendo el llamado eje intestino-cerebro.
Esta conexión es clave para la producción de serotonina y melatonina, lo que refuerza el impacto positivo de las nueces en el descanso.
Finalmente, los hallazgos indican que el consumo de nueces no solo acorta el tiempo para dormirse, sino que también contribuye a regular y fortalecer el ritmo circadiano, el reloj interno que controla los ciclos de sueño y vigilia, la temperatura corporal y el apetito.
Al mejorar este ritmo, las personas experimentan menos fatiga y mayor energía durante el día.
Más Noticias
Cuáles son las principales plagas en temporada de calor y cómo prevenirlas
Estos animales pueden ser portadores de enfermedades, por lo que mantener medidas de higiene y seguridad es fundamental para proteger la salud de la familia

Horchata de coco: una bebida sencilla con un toque tropical
Esta deliciosa bebida permite a cada quien prepararla a su manera, incluyendo variaciones de leche vegetales y sin lactosa

Congreso CDMX plantea soluciones para garantizar acceso al agua ante crisis hídrica en la capital
Especialistas coincidieron en que la crisis del agua ya no es solo técnica, sino también un problema de justicia social

Cuáles son las mejores fuentes de calcio para las personas con intolerancia a la lactosa
Este mineral es fundamental para distintas funciones del cuerpo, incluyendo la salud de los huesos

Hallan restos de 2014 en funeraria en Iguala: investigan si hay relación con el caso Ayotzinapa
Autoridades no han confirmado si el hallazgo corresponde a alguno de los estudiantes normalistas desaparecidos


