Esta es la pensión que le otorgarán a Álvarez-Buylla por nombrarla investigadora emérita

Su estilo de gestión polarizó a la comunidad científica, ya que recibió respaldo de un sector afín al gobierno federal y fuertes críticas por parte de agrupaciones de investigadores

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FOTO: ROGELIO MORALES /CUARTOSCURO.COM
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El Sistema Nacional de Investigadores (SNI) recientemente concedió a María Elena Álvarez-Buylla, exdirectora del extinto Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conacyt), el nombramiento de investigadora nacional emérita, distinción que implica el otorgamiento de una pensión vitalicia.

Álvarez-Buylla es bióloga y fue titular del Conacyt entre 2018 y 2024, periodo en el que impulsó una serie de reformas orientadas a la “Ciencia Soberana”, en la que se eliminaron fideicomisos, se modificó el esquema de becas y se realizó un recorte a recursos a diversos programas internacionales.

Su estilo de gestión polarizó a la comunidad científica, ya que recibió respaldo de un sector afín al gobierno federal y fuertes críticas por parte de agrupaciones como ProCienciaMX, entre otras, que consideraron sus decisiones autoritarias y poco transparentes.

El programa del Sistema Nacional de Investigadores fue creado en 1984 para reconocer la labor de los investigadores en México y frenar la “fuga de cerebros”, y ahora depende de la recién fundada Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y funciona como un sistema escalonado con diferentes niveles: Candidato, I, II, III y Emérito.

Cada nivel exige mayor productividad, liderazgo académico y formación de recursos humanos. El máximo reconocimiento, investigador nacional emérito, se otorga a hombres y mujeres con una trayectoria sobresaliente a partir de los 65 años y mediante un proceso colegiado.

En el caso de Álvarez-Buylla, aunque actualmente no cumple el requisito de la edad, el reglamento prevé que el pago de la pensión –superior a los 48 mil pesos mensuales– le será entregado apenas alcance los 65 años, lo cual ocurrirá en julio de 2026. Esta distinción es definitiva e inapelable, conforme a las disposiciones del propio SNI.

El reconocimiento, aprobado por el Consejo General del SNI y publicado por la Secihti, ha generado diversidad de opiniones en el ámbito académico y político, debido a sus nexos con ciertos grupos políticos.

La convocatoria 2025 del SNI destaca también otras designaciones y movimientos en el listado de investigadores reconocidos: el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, descendió del nivel III al nivel I tras señalamientos de presunto plagio, aunque conserva su lugar en el sistema; figuras como la escritora Beatriz Gutiérrez Müller, dejaron de aparecer en el padrón luego de haber ascendido hasta nivel II en la administración pasada.

Entre quienes obtuvieron la distinción de eméritos junto a Álvarez-Buylla destacan Sergio Aguayo Quezada, Manuel Gil Antón, Mauricio Merino y la física Julia Tagüeña. En todos los casos, el reconocimiento a la trayectoria es inapelable y tiene carácter vitalicio.

Estos cambios reflejan una reconfiguración en la comunidad científica nacional, en un contexto donde la entrega de distinciones y estímulos económicos sigue siendo motivo de debate dentro y fuera del sector académico.