Cómo usar y consumir la caléndula para aprovechar sus propiedades curativas

A pesar de sus múltiples beneficios, muchas personas desconocen cómo aprovecharlas al máximo

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Reconocida por sus flores de color amarillo o anaranjado intenso esta planta es originaria de Europa y el norte de África (REUTERS)
Reconocida por sus flores de color amarillo o anaranjado intenso esta planta es originaria de Europa y el norte de África (REUTERS)

La caléndula (Calendula officinalis) es una planta herbácea perteneciente a la familia de las asteráceas, esta planta se cultiva en diversas partes del mundo tanto con fines ornamentales como medicinales.

Es conocida por sus propiedades terapéuticas, debido a los compuestos activos que contiene, como flavonoides, triterpenos, carotenoides y aceites esenciales, los cuales le confieren efectos antiinflamatorios, cicatrizantes, antisépticos y antifúngicos.

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Es por eso que la caléndula suele emplearse en el tratamiento de irritaciones de la piel, heridas, quemaduras leves, picaduras de insectos, dermatitis y eccemas.

Además de su uso tópico, también se prepara en forma de infusiones para aliviar molestias digestivas, como acidez, gastritis o úlceras estomacales.

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Sin embargo, es importante emplearla de forma adecuada por lo que aquí te damos algunos consejos sobre cómo aprovechar sus muchos beneficios para la salud de forma efectiva y segura.

Sus propiedades medicinales han sido valoradas desde tiempos remotos en diferentes partes del mundo. Foto: Instituto Universitario Misael Acosta
Sus propiedades medicinales han sido valoradas desde tiempos remotos en diferentes partes del mundo. Foto: Instituto Universitario Misael Acosta

Cómo usar y consumir la caléndula para aprovechar sus propiedades curativas

La caléndula, conocida por sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antisépticas, puede utilizarse de diferentes maneras para aprovechar sus beneficios curativos, entre las cuales destacan las siguientes:

Uso externo:

  1. Infusión para compresas:
    1. Prepara una infusión con flores secas de caléndula (2 cucharadas en una taza de agua caliente).
    2. Deja enfriar y empapa una gasa o compresa.
    3. Úsala para tratar heridas, irritaciones de la piel, quemaduras leves, picaduras de insectos o erupciones.
  2. Ungüento o pomada:
    1. Adquiere o elabora una pomada a base de caléndula, ideal para aplicarse sobre heridas, dermatitis, eccemas o quemaduras solares.
    2. Aplica una pequeña cantidad directamente sobre la zona afectada, de 2 a 3 veces al día.
  3. Baños de asiento o enjuagues:
    1. Utiliza una infusión de caléndula como baño de asiento para irritaciones en áreas íntimas o como enjuague para aliviar úlceras bucales, llagas o gingivitis.
  4. Aceite de caléndula:
    1. Aplica aceite de caléndula sobre la piel para masajes en zonas con inflamación muscular o para hidratar y calmar piel seca o irritada.

Uso interno (consultar previamente con un médico):

  1. Té de caléndula:
    1. Prepara una infusión con 1 o 2 cucharaditas de flores secas en una taza de agua caliente (deja reposar 10 minutos).
    2. Este té puede aliviar problemas digestivos leves, como gastritis, úlceras o molestias estomacales.
  2. Gárgaras:
    1. Realiza gárgaras con una infusión de caléndula para tratar dolores de garganta o infecciones bucales.
dolor de garganta (Imagen Ilustrativa Infobae)
Sus propiedades antiinflamatorias pueden ayudar a combatir el dolor de garganta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Precauciones:

  • Evita su uso interno en mujeres embarazadas o lactantes y en personas alérgicas a plantas de la familia de las asteráceas (como la manzanilla).
  • Consulta a un especialista si tienes alguna condición médica o estás bajo tratamiento antes de consumirla o usarla.
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