Por qué el huracán Otis pasó de tormenta tropical a categoría 5 tan rápido, según especialista de la UNAM

El fenómeno meteorológico devastó la zona hotelera de Acapulco, especialistas estiman que estos intensos huracanes serán cada vez más frecuentes

Guardar
huracan otis
El huracán tocó tierra dejando gran devastación a su paso (REUTERS)

En menos de 24 horas la tormenta tropical que se esperaba tocará las costas de Guerrero, en la turística ciudad de Acapulco, se convirtió en un feroz huracán de categoría 5. Debido a que los pronósticos no esperaban este repentino cambio, las precauciones que se tomarón eran para un fenómeno mucho menor al que tocó tierra y devastó una de la zonas favoritas para vacacionar de los mexicanos. Ni turistas ni pobladores se encontraban preparados para los que les esperaba.

Y es que el fenómeno no solo los tomó por sorpresa a ellos sino también a especialistas y meteorólogos que califican de “atípico” el cambio tan abrupto que transformó a la tormenta tropical en el arrasador huracán categoría 5 que fue bautizado como “Otis”.

Pero, ¿cuáles son las razones de que este hecho tan poco común ocurriera sin que nadie pudiera alertar de manera adecuada a la población? En entrevista con Infobae, el geógrafo Luis Alberto Pérez Reyes, especialista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que el incremento general en las temperaturas máximas del planeta es la explicación más sencilla que podemos dar a este fenómeno.

Huéspedes y trabajadores compartieron imágenes del hotel
Diversos hoteles sufrieron graves daños durante el paso del huracán Otis (X/ @jorgestevez)

En pocas palabras el factor común para la intensificación de huracanes es la incapacidad de equilibrar las diferentes temperaturas que convergen en él fenómeno y “el incremento de la misma a nivel global hace que este fenómeno sea cada vez más común”, comenta. Y es que, de acuerdo con el especialista, los datos históricos con que se modelan y pronóstican estos eventos naturales son cada vez más difíciles de medir debido a que los valores máximos de las temperaturas parecen aumentar año con año.

“Naturalmente las tormentas tropicales siempre tiene una posibilidad de convertirse en huracanes, dados los principios con que se originan, pero los factores que afectan la intensidad del mismo conforme se va desarrollando están ampliamente relacionado con la temperatura. A mayores temperaturas menor presión atmosférica, lo que implica una mayor atracción de las corrientes de viento que se van aglomerando en espiral alrededor de la baja presión”, explica.

Internautas compartieron videos de las condiciones de algunos Hoteles tras el paso del huracán por la costa
 Huracán Otis, Acapulco, Guerrero
Escenas del trágico paso del huracán Otis por la costa de Acapulco, Guerrero

En este sentido, de acuerdo con el especialista, el planeta intenta equilibrar de manera natural las corrientes y la presión atmosférica que ocurre dentro de estos fenómenos meteorológicos; sin embargo, debido a las temperaturas, esto resulta una tarea cada vez más difícil de lograr. “Cuando este intercambio de temperaturas no se logra resolver, se incrementa la fuerza con que se atraen los vientos exteriores hacia el centro”, señala Pérez.

“Tomando en cuenta el incremento de las temperaturas máximas esperadas, que están disponibles para consultar en la página de la Unidad de Informática para las Ciencias Atmosféricas y Ambientales de la UNAM, se observan variaciones de alrededor de 5 grados centígrados con respecto a las temperaturas máximas, es decir, por ejemplo, temperaturas de hasta 46° en zonas donde las máximas históricas eran de 41°”, agrega el también director de operaciones de la empresa Planeación Geointeligente.

Pero, ¿qué propicia este incremento en la temperatura del planeta?

Si bien el experto señala que existen fenómenos naturales de incremento de la temperatura, como el llamado fenómeno de El Niño, Pérez explica que es evidente que la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera así como la pérdida de vegetación (deforestación) dificultan aún más a los ciclones tropicales regular las diferentes temperaturas y, por lo tanto, favorecen la intensificación de los mismos.

 Miembros de las fuerzas federales mexicanas conversan mientras vigilan en una playa mientras el huracán Otis avanza hacia Acapulco. REUTERS/Javier Verdin
Miembros de las fuerzas federales mexicanas conversan mientras vigilan en una playa mientras el huracán Otis avanza hacia Acapulco. REUTERS/Javier Verdin

Por último, el experto señala que el desarrollo de huracanes intensos no debería verse únicamente como un tema de agenda de cambio climático, sino como un tema de gestión integral de riesgos y de protección civil, es decir, según señala “existen una gran cantidad de datos metodológicos, científicos y técnicos que se pueden usar para entender y prever el desarrollo de éstos y otros fenómenos más peligros; sin embargo, no se están analizando cómo deberían”, concluye.