
En un mundo en constante cambio y evolución, con nuevas formas de afilar utensilios que aprovechan la tecnología y la innovación, algunos oficios tradicionales continúan resistiendo el paso del tiempo. Uno de esos evoca una nostalgia por los días pasados, es el del afilador ambulante.
Con una piedra de afilar en una mano y una flauta en la otra, estos profesionales recorren las calles ofreciendo sus servicios para mantener afilados cuchillos, tijeras y otros utensilios cortantes, una tradición que se ha mantenido viva durante generaciones.
El afilador ambulante, una figura pintoresca que puede encontrarse en las calles de Ciudad de México y regiones de la República Mexicana, es un guardián de la habilidad manual y la artesanía. Su labor no solo radica en mantener los utensilios de corte en óptimas condiciones, sino que también preserva una conexión con el pasado y con técnicas que se han transmitido de generación en generación.
Historia y tradición
La historia del afilador ambulante se remonta a siglos atrás, cuando las herramientas de corte eran esenciales para la vida diaria. En un mundo sin tecnología moderna, tener cuchillos, tijeras y navajas afiladas era crucial para la cocina, la costura, la carpintería y muchas otras actividades cotidianas. Surgieron como solución a esta necesidad, ofreciendo sus servicios directamente en las puertas de las casas y negocios.
Una característica distintiva del afilador ambulante es la melancólica melodía que tocan en sus flautas mientras recorren las calles. Esta música no solo sirve como anuncio de su presencia, sino que también añade un toque de magia y misterio a su oficio. La melodía permite ser identificado por los residentes locales.

El proceso de afilado en sí es todo un arte. Utilizando una piedra de afilar, el afilador trabaja pacientemente para restaurar el filo de los cuchillos y tijeras desgastados. Este proceso requiere habilidad y experiencia, ya que un mal afilado puede arruinar una herramienta.
Creencias al escuchar el afilador
En algunas regiones de México, como el norte del país, el sonido del afilador es considerado un presagio de buena suerte, ya que se interpreta como un anuncio de prosperidad y fortuna. Esta creencia arraigada sugiere que el afilador trae consigo la bendición de San Antonio Abad, el venerado patrón de los animales y los oficios ambulantes.
En consecuencia, cuando las notas de su flauta llenan el aire, las personas responden sacudiéndose la ropa o realizando cruces en las orejas como una forma de atraer la fortuna y la prosperidad hacia sus vidas.
Existe otra creencia del silbato del afilador, se refiere a la idea de que escuchar el característico sonido es una mala señal y puede traer mala suerte. Esta superstición ha perdurado a lo largo del tiempo y ha dado lugar a diferentes reacciones por parte de las personas que la han escuchado.
Existen dos principales respuestas o reacciones que las personas pueden tener cuando escuchan el silbato del afilador, según esta superstición:
- Frenesí convulsivo para quitarse la mala suerte: algunas personas creen que al escuchar el silbato del afilador, están en peligro de atraer la mala suerte. En un esfuerzo por evitar esta mala fortuna, pueden entrar en un frenesí convulsivo, agitando sus brazos y sacudiéndose de pies a cabeza, como si intentaran liberarse de una influencia negativa. Esta reacción se basa en la creencia de que el sonido del silbato tiene el poder de traer desgracia.
- Guardar las manos en las bolsas para no perder dinero: otra creencia es que al escuchar el silbato del afilador, se corre el riesgo de perder dinero. En un intento por proteger su riqueza, algunas personas optan por guardar sus manos en las bolsas o en sus bolsillos para evitar que se les vaya el dinero de forma inexplicada.

La continuación de una tradición
A pesar de los avances tecnológicos que han traído consigo herramientas de corte más avanzadas y afiladores eléctricos, la figura del afilador ambulante persiste. Muchas personas valoran la atención personalizada y el toque artesanal que solo un afilador ambulante puede proporcionar.
Además, algunos afiladores también han adaptado sus servicios para incluir la restauración de cuchillos y tijeras antiguos, atrayendo a amantes de la historia y la artesanía. A medida que continuamos avanzando hacia un futuro desconocido, podemos encontrar consuelo y conexión con nuestro pasado a través de figuras como el afilador ambulante y su eterna flauta que llena nuestras calles con su melodía nostálgica.
Más Noticias
Pumas vs América EN VIVO: las Águilas buscarán igualar en unidades a los universitarios en el Clásico Capitalino
Sigue el minuto a minuto del Clásico Capitalino en la Jornada 12 de la Liga MX en directo desde el Estadio Olímpico Universitario

Guadalajara: el pronóstico del clima para este 22 de marzo
La temperatura más alta registrada en el territorio mexicano fue la del 6 de julio de 1966, cuando el termómetro subió hasta los 58.5 grados

Captura del “Lobo Menor” en CDMX muestra a los criminales que “no tienen dónde esconderse”, asegura embajador de EEUU
Ángel Aguilar “N” es identificado como operador de alto rango de la organización criminal ecuatoriana “Los Lobos”

Clima en Monterrey: conoce el pronóstico y prepárate antes de salir
La temperatura más baja registrada en el país fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta los -25 grados

Clima en Acapulco de Juárez: pronóstico de lluvias y ráfagas de viento
La temperatura más baja registrada en el país fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta los -25 grados

