Alumno de primaria encendió alertas luego de ingresar al plantel con una pistola en la alcaldía Álvaro Obregón

La profesora del estudiante de sexto año de primaria descubrió el arma cuando éste se la estaba enseñando a unos compañeros

Guardar
Las autoridades decomisaron un arma
Las autoridades decomisaron un arma y cuatro cartuchos. (X/@c4jimenez)

Un alumno encendió las alertas en la escuela primaria República de Camerún, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México, pues una profesora descubrió que el menor llevaba una pistola y un cartucho con seis balas en su mochila.

De acuerdo con la información, los hechos ocurrieron alrededor de las 14:50 horas cuando el estudiante de sexto año enseñaba a sus compañeros el arma hasta que fue sorprendido por la docente, quien de inmediato dio aviso a las autoridades del plantel y se activaron los protocolos correspondientes.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) arribaron al punto, hallaron el arma y un cartucho cargado, e iniciaron las investigaciones para esclarecer la situación.

Aunque se han manejado diversas versiones, todas apuntan al hecho de que el menor ―identificado como Dylan “N”, de 13 años de edad― tuvo una pelea con dos de sus compañeros días antes, por lo que llevó el arma para advertirles que la usaría si hacían algo en su contra.

Otra de las versiones que se ha manejado es que el menor llevó la pistola para amenazar a sus compañeros y quitarles algunas pertenencias, como dinero. Supuestamente, antes también había usado unas tijeras a fin de lograr el mismo objetivo.

Padres de familia exigen mayor seguridad

Primaria República de Camerún. (Google
Primaria República de Camerún. (Google Maps)

Luego de que se diera a conocer la situación, padres de familia arribaron al plantel educativo ubicado en la colonia Presidentes para llevarse a sus hijos ante un posible riesgo.

Además un grupo de alrededor de 50 personas acusaron a la directora de hacer caso omiso al historial del alumno, pues reiteraron que no era la primera vez que mostraba conductas violentas y que en más de una ocasión ya han pedido su expulsión.

Por los hechos, la Fiscalía General de Justicia capitalina abrió una investigación a fin de deslindar responsabilidades; al mismo tiempo, las autoridades escolares se comprometieron a proteger a los menores y tomar cartas en el asunto.

La polémica con el Operativo Mochila Segura

En el año 2001, durante el sexenio de Vicente Fox, el Gobierno de México puso en marcha el Operativo Mochila Segura en diversos estados del país con la finalidad de llevar a cabo una revisión a los estudiantes de escuelas públicas y privadas de educación básica, con el objetivo de evitar que éstos introdujeran objetos ilegales como armas, drogas, y cualquier otro instrumento que pusiera en peligro las vidas.

No obstante, en el 2019 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recomendó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) analizar el programa ante posibles violaciones a los derechos humanos de niños y adolescentes. En 2021 dicha postura fue compartida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al coincidir que “Mochila Segura” era inconstitucional porque no tenía ningún marco legal. Pese a esta resolución, escuelas de diversos estados aún siguen implementando esta revisión.

¿Qué hacer ante la presencia de armas en las escuelas?

El operativo Mochila Segura se
El operativo Mochila Segura se implementó en el 2001. (Cuartoscuro)

De acuerdo con el Manual de Seguridad Escolar de la SEP, los profesores deben recomendar a las familias de los docentes no tener armas en casa (o no tenerlas al alcance de sus hijos).

Asimismo, se llama a los docentes a tener en cuenta que el hecho de que un menor sea descubierto con un arma implica razones diversas como tomarla a escondidas de sus padres; la llevaron para impresionar o intimidar a compañeros; la recibieron de un adulto; la encontraron; la llevaron para defenderse ante un posible caso de acoso escolar; o la llevaron para intimidar a un maestro.

Ese mismo Manual se señala que no se debe tratar como criminal al menor y se debe evitar exponerlo ante todos sus compañeros; se debe privilegiar la conversación para saber los motivos que lo orillaron a llevar el arma; se debe entablar diálogo con los padres.

En el caso de que el menor tenga el arma y esté amenazando, se pide al personal educativo tomar en serio la amenaza: “Si ha llegado a este punto es muy probable que lo muevan poderosas circunstancias y emociones”, se lee.

Si la amenaza es por un problema de bullying, el personal educativo debe prometer que se comprometerán seriamente con el alumno a resolverlo; sin ponerse en riesgo, se deben de investigar las razones “¿quiere hacer daño a alguien en especial o a toda la escuela?, ¿quiere hacerse daño a sí mismo?, ¿por qué?”.

Aunque en los primeros momentos es más útil un orientador o psicólogo que un policía, es necesario reportar el hecho ante las autoridades. Se debe mantener la distancia y tratar de crear una barrera entre los estudiantes y el alumno armado.

Tampoco se debe regañar al menor, tratar de juzgarlo ni de quitarle el arma a la fuerza. En caso de ser persuadido para que entregue el arma, de inmediato debe ser puesta en un área segura hasta que lleguen las autoridades.

Posteriormente se debe llamar a los padres y la escuela debe dar atención psicológica necesaria.