En Sonora las casas abandonadas se han convertido en los nuevos cementerios del crimen, según Héctor de Mauleón

El periodista explica en su columna de este miércoles, que madres buscadoras han encontrado varios cuerpos en fosas ubicadas en casas abandonadas

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Casa abandonada
En Hermosillo, hay más de cuatro mil casas abandonadas que son utilizadas por el crimen organizado. (AFP)

Las madres buscadoras, son colectivos conformados por madres de familias que buscan a sus familiares desaparecidos en fosas clandestinas, y también ayudan a encontrar restos de otras personas no localizadas.

Recientemente se ha dado a conocer que un colectivo de madres buscadoras en Ciudad Obregón, Sonora, han recibido indicaciones de que hay cuerpos enterrados en casas abandonadas, en esa ciudad. Sobre ese tema habla el periodista Héctor de Mauleón en su columna En tercera persona, titulada Casas abandonadas, los nuevos cementerios, de este miércoles.

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En su columna, el periodista dice que el pasado 15 de julio, un grupo de madres del Colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón, por medio de una llamada anónima, fueron conducidas a una casa abandonada ubicada en la colonia Nueva Palmira, en Sonora.

Las madres habrían recibido el informe de que en el lugar había, posiblemente, una fosa clandestina.

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El Colectivo Madres Buscadoras de Jalisco reclamló que se les bloqueara la psibilidad de participar en la exhumación de cuerpos
Madres buscadoras han encontrado cuerpos en casa abandonadas. (FB/Madres Buscadoras Jalisco)

De la misma manera, el pasado 29 de abril pasado llegaron a otra casa abandonada que también se ubica en la colonia Nueva Palmira. Los datos que recibieron decían que posiblemente había restos de personas en el patio del hogar.

Las integrantes del colectivo cavaron con ayuda de picos y palas, escoltados por personal de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal. Ahí aparecieron los restos de tres personas que no fueron identificadas. Autoridades pidieron a familiares de personas desaparecidas acudir al laboratorio de inteligencia científica forense, para revisar la ropa de las víctimas, o solicitar una prueba de ADN.

El 15 de julio, tras recibir el reporte, las madres buscadoras cavaron por tres horas, y lograron encontrar los restos de una persona, sin embargo, ellas habían recibido el reporte de que en el lugar había 15 cuerpos más. Por ello, trabajaron todo el domingo 16 y lunes 17 de julio. “Fueron exhumados cadáveres envueltos en cobijas y en bolsas de plástico. Hasta la tarde del lunes habían encontrado ocho”, señala De Mauleón en su columna.

Se explica en el texto, que uno de los cuerpos encontrados tenía un anillo de plata; otro, un pantalón café; uno más, un brasier color rosa. Las madres informaron que las prendas se encontraban en un avanzado estado de deterioro.

De Mauleón dice que en Sonora, las casas abandonadas se han convertido en los nuevos cementerios del crimen, y señala que en marzo de 2022, una de las mujeres del Colectivo Guerreras Buscadoras recibió información que indicaba que el hermano que buscaba, había sido inhumado clandestinamente en una casa de la colonia Urbi Villa del Rey, al poniente de Ciudad Obregón, en una zona de casas de interés social. “La dirección era Espadas 908″.

Fosa clandestina en Colima
Por medio de llamadas anónimas, se informa a las madres buscadoras en dónde hay fosas clandestinas. (Foto: archivo/EFE)

Las madres habrían solicitado el apoyo de la Fiscalía, sin embargo, no la obtuvieron, por lo que comenzaron su búsqueda solas. En dos días, informa De Mauleón, extrajeron siete cuerpos, y al tercer día de trabajo localizaron ocho más. Los cadáveres se encontraban embolsados y con las manos atadas.

“Gran parte de las viviendas de la zona habían sido abandonadas. El abandono de inmuebles es uno de los grandes problemas urbanos del estado de Sonora. En Ciudad Obregón hay cerca de 3,500 en dicha situación. En la capital del estado, Hermosillo, las casas abandonadas se extienden a lo largo de 35 colonias, y suman más de cuatro mil”, se lee en la columna.

Se explica que el crimen utiliza estas viviendas solas como fosas, casas de seguridad, puntos de venta de droga o “picaderos”.

Recuerda que el pasado 30 de junio, en un ninmueble abandonado en Guaymas, la policía encontró los cuerpos colgados de dos personas, atadas de las manos, y que presentaban huellas de violencia. Recuerda que en septiembre de 2022 los cuerpos de dos mujeres, una de 30 años y otra de 15, fueron hallados en el patio de una construcción abandonada en el Fraccionaimiento Los Ángeles. De nueva cuenta, una llamada anónima les informó de las existencia de la fosa donde las mujeres fueron halladas.

Anteriormente, en 2021, en una casa abandonada de la Colonia Pioneros, de Obregón, la policía encontró armas largas, cartuchos y equipo táctico. Esa era la bodega en la que alguien guardaba su arsenal.

Hace tres años, en la colonia San Bosco, en Hermosillo, desapareció un hombre llamado Víctor Hugo González Mungarro. Su madre se unió al Colectivo de Buscadoras por la Paz. Lo buscó por cinco meses, y finalmente lo encontró sepultado en el pasillo de una casa abandonada. Lo habría reconocido por sus tenis, que salieron cuando ella misma estaba escarbando.

“Las casas abandonadas en Sonora suman miles. Y como en tantas otras cosas en México, muchas de ellas ya tienen nuevo dueño”, concluye la columna.

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