Cómo operan las narcoplataformas del Pacífico usadas para transportar cocaína desde Colombia

Los cárteles de la droga también utilizan estas plataformas para abastecerse con alimentos y combustible para sus embarcaciones

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La Secretaría de Marina ha
La Secretaría de Marina ha detectado 15 puntos a lo largo de la ruta que parte de Colombia (Foto: Semar)

Los nexos entre los cárteles mexicanos y colombianos no es algo nuevo. Ambos han formado alianzas para expandir el tráfico de cocaína que inicia desde el país sudamericano, usando rutas marítimas y plataformas para transportar y recolectar la droga.

En los primeros cinco meses del año en curso la Secretaría de Marina detectó 15 puntos en el litoral del Pacífico donde las organizaciones criminales de Colombia dejan los cargamentos de cocaína que posteriormente son recogidos por los narcotraficantes mexicanos.

Se trata de una red clandestina que no había sido detectada por las autoridades, en la que se utilizan dispositivos GPS, plataformas flotantes que son fabricadas manualmente y lanchas rápidas para trasladar la droga de Colombia a México, en un trayecto que abarca más de 2 mil 200 millas naúticas.

Esta ruta parte del municipio de Tumaco, en Colombia, y pasa por los estados que están ubicados en las costas del Pacífico mexicano, como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Colima y Guadalajara, según informes de Milenio. En esta zona es donde se realizan la mayoría de los aseguramientos de cocaína.

Se presume que los cárteles
Se presume que los cárteles de Sinaloa y del Jalisco Nueva Generación usan esta ruta marítima para transportar cocaína (Foto: Infobae México)

Para transportar la droga de un punto a otro, los cárteles colocan radiobalizas -unos aparatos transmisores de radio que emiten señales vía satélite- en plataformas flotantes que son fabricadas con madera. Para evitar que se muevan del lugar, les amarran objetos que funcionan como peso muerto. De esa manera se garantiza que permanezcan en el mismo sitio.

A esos puntos llegan los capos colombianos a bordo de lanchas rápidas y dejan los paquetes de droga. Posteriormente, los cárteles mexicanos detectan esos lugares con la ayuda de un dispositivo GPS que les indica el sitio exacto donde tienen que recoger la cocaína.

Al menos 15 puntos distribuidos en el litoral del Pacífico operan de la misma manera. Según el periodista Jorge Martínez, esta red de contrabando no sólo se utiliza para traficar droga, sino que también es empleada para recargar de combustible a las embarcaciones y para que los narcotraficantes se equipen con víveres y suministros.

Debido a que estas plataformas fueron instaladas en este 2023, hasta el momento no hay registro de personas detenidas. Asimismo, se desconce cuáles son las organizaciones criminales que las usan, aunque se presume que podrían ser los cárteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En el primer semestre del
En el primer semestre del 2023 la Semar aseguró más de 23 mil kilos de cocaína (Foto: Semar)

La Secretaría de Marina tiene identificada siete rutas que parten de Colombia y Ecuador y tienen como destino las costas de los estados de Chiapas, Guerrero y Colima. Según el diagnóstico encabezado por el almirante José Rafael Ojeda Durán -citado por el medio Imagen Noticias-, las embarcaciones acostumbran a hacer escalas en los puertos de El Salvador, Costa Rica y Guatemala.

En Chiapas se han localizado dos plataformas como las descritas anteriormente, ubicadas a 89 y 215 millas náuticas. En Oaxaca se han detectado tres y en Guerrero seis. Todas sirven para recoger la droga para abastecerse de alimentos y combustible.

Estas plataformas -equipadas con radiobalizas para guiar a las embarcaciones- han sido desmanteladas por personal de la Inteligencia Naval, Infantería y de la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES), perteneciente a la Armada de México.

En los primeros seis meses del año en curso, la Secretaría de Marina ha asegurado un total de 23 mil 972 kilogramos de cocaína, 31 embarcaciones menores y 69 motores fuera de borda.

El decomiso más reciente ocurrió el 4 de julio a 35 millas naúticas de Acapulco, Guerrero, donde se desarticuló una red de plataformas balizadas y se localizaron más de dos toneladas de cocaína.