Cómo ha sido para el PRI gobernar el Estado de México por más de 90 años

Pocos son los partidos políticos que se han mantenido en el poder por más de nueve décadas en un territorio , el tricolor lo logró en algunas entidades federativas

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El PRI gobernó todo el
El PRI gobernó todo el país durante buena parte del siglo XX (Mediateca INAH)

El 16 de septiembre de 1929 asumió Filiberto Gómez la gubernatura del Estado de México, sin saberlo, el político del naciente Partido Nacional Revolucionario (PNR) iniciaría una nueva corriente política en la entidad donde un sólo partido administraría por más de nueve décadas los tres órdenes de gobierno.

Fue con uno de los representantes del Gomismo que se daría inicio a la construcción del territorio mexiquense como uno de los bastiones del que después se llamaría Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero conviene aclarar que en la época en que Gómez llega al cargo, la entidad aún enfrentaba los últimos estragos de las guerrillas de la Revolución Mexicana.

Por lo que el papel del PNR en el Edomex se basó en poder llevar un poco de orden social; sin embargo, esto no se logró ni en la entidad ni al interior del partido, por lo que sólo contó con cuatro gobernadores, pues en 1938 el instituto cambió de nombre al Partido de la Revolución Mexicana (PRM).

Varios miembros del Grupo Atlacomulco
Varios miembros del Grupo Atlacomulco han sido gobernadores del Estado de México (Infobae México/Jesús Abraham Avilés Ortiz)

El primer gobernador del partido con el nuevo nombre fue Alfredo Zárate Albarrán en 1941, de ahí le seguiría José Luis Gutiérrez y Gutiérrez en 1942 que ingresó como sustituto; no obstante, en medio del conflicto que se presentaba en la entidad y en el partido, derivado de muchos cambios en la titularidad del ejecutivo, el presidente de México, Manuel Ávila Camacho, pidió a Isidro Fabela asumir el cargo de gobernador sustituto, con lo que daría inicio otro de los momentos cumbres del partido: el nacimiento del supuesto Grupo Atlacomulco.

Fabela se mantendría en el cargo, luego de una reelección que provocó sospechas por presuntos actos de corrupción, hasta 1945, año en el que se llevaría a cabo la elección en donde se votó a Alfredo del Mazo Vélez como gobernador, el cual enfrentaría un nuevo cambio en el partido, pues sería el primer mandatario en gobernar la entidad bajo el PRI, refundado en 1946.

De ahí, en más, la historia del tricolor pasaría a ser una especia de montaña rusa, debido a que tendrían momentos de estabilidad, pero en los ochenta y noventa comenzaron a vivir, a causa de lo que ocurría a nivel federal, gubernaturas que no terminaban, sustitutos, así como rencillas con el presidente del PRI o de la república para controlar lo que sucedía en la entidad.

Además, debido a la transformación que estaba viviendo el país, la población del Estado de México comenzó a tener otras necesidades, las cuales requerían una atención diferente, lo que causó que al interior del tricolor las dinámicas fueran diferentes.

Los priistas tuvieron una relación
Los priistas tuvieron una relación incómoda durante sus años de gobernantes (Cuartoscuro)

Pese a todo lo anterior, el académico Juan Carlos Villarreal Martínez recopiló algunas de las características que tuvo la élite mexiquense para mantenerse por más de nueve décadas en el poder, situación que pocos partidos políticos han logrado alrededor del mundo.

De acuerdo a lo que se mencionó, serían 14 los puntos que habrían logrado consolidar al PRI como un bastión en la entidad: unidad y cohesión; lealtad y disciplina; existencia de grupos al interior de la élite; coexistencia de otras élites (en otros partidos); liderazgos destacados con capacidad de aglutinar; intervención de una élite nacional superior; centralización del poder y la toma de decisiones; especialización en administración, economía y finazas.

Además, de preparación académica universitaria; circulación de las élites (integración de miembros de las bases); preponderancia de la relación familiar y de amistades; la alianza de los diferentes grupos en una sola élite estatal; sostienen una amplia organización/burocracia partidaria y gubernamental; tiende a mantenerse.

No obstante, en 2023 la situación podría estar en crisis la existencia del Revolucionario Institucional en la gubernatura mexiquense, especialmente por la coexistencia de otras élites en la entidad que empezaron a abundar a finales de los noventa e inicios de los 2000 que poco a poco los fueron desplazando, por lo que la elección del 4 de junio podría ser determinante para crear una nueva historia de la entidad o seguir con el priismo.