Perro descubre el sentido del olfato tras cirugía nasal que cambió su vida para siempre

El canino sufría de problemas respiratorios relacionados a su raza braquicéfala, los cuales afectan su capacidad para respirar

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Kygo, el bulldog francés, descubre
Kygo, el bulldog francés, descubre por primera vez su sentido del olfato tras una cirugía nasal para corregir su respiración, reacción capturada en un emotivo video compartido en TikTok que conmovió a miles de usuarios. (Tiktok/@its.me.kygo)

Un cachorro descubrió su sentido del olfato por primera vez tras someterse a una cirugía nasal para mejorar su respiración. La operación, conocida como BOAS (síndrome de obstrucción de las vías respiratorias braquicefálicas), corrige las obstrucciones nasales y permitió que el perro comenzara a percibir olores con una intensidad y rapidez nunca antes experimentadas.

Wen-Ling L., dueña del perro, compartió este bello momento a través de la cuenta de TikTok del canino @its.me.kygo, donde habitualmente sube videos cotidianos que muestran el día a día de la mascota, lo cual provocó que miles de usuarios se conmovieran al presenciar la reacción de Kygo al descubrir su capacidad olfativa.

El video muestra al can levantando la cabeza hacia un recipiente con comida, reaccionando por primera vez con claridad a los aromas, en un gesto simple pero cargado de significado.

El cambio drástico en el olfato de Kygo tras la cirugía

Kygo, un bulldog francés afectado
Kygo, un bulldog francés afectado por el síndrome braquicefálico, muestra una notable mejoría tras su cirugía correctiva BOAS; ahora disfruta de paseos sin dificultad y recuperó su sentido del olfato. (Tiktok/@its.me.kygo)

Kygo, al igual que muchos bulldogs franceses, presenta las características propias de una raza braquicéfala, lo que conlleva dificultades respiratorias derivadas de su anatomía.

Wen-Ling L. explicó en una entrevista para People la naturaleza tranquila del perro: “Es un animal muy calmado y relajado, al que le encanta salir a jugar; sin embargo, en ocasiones su resistencia disminuye y no podemos alejarnos mucho ni jugar por largos períodos, ya que comienza a respirar con dificultad”.

La cirugía BOAS, destinada a corregir el síndrome de obstrucción de las vías respiratorias braquicefálicas, consiste en abrir las vías respiratorias que suelen estar estrechas en perros de rostro plano, como en el caso de Kygo.

Después de su operación, Wen-Ling confesó a People sentirse impresionada por la rápida reacción del canino: “Ahora puede olerlo todo. Esto sucedió en las primeras 24 horas después de la intervención”.

Además, añadió que siempre bromeaba argumentando que su olfato era demasiado malo para alguien de su especie , y destacó: “Antes de la cirugía, si comía su bocadillo favorito, un plátano, podía tardar hasta 30 minutos en notarlo, pero ahora lo detecta al instante”.

La primera noche en casa, posterior a la cirugía, Kygo buscaba una comida reconfortante, y al abrirse la sopa coreana de caldo de huesos, el perro levantó la nariz como nunca antes lo había hecho, marcando un momento inesperado y especial.

La calidad de vida de Kygo ha mejorado notablemente tras la cirugía; durante los paseos jadea con menos frecuencia y ahora puede caminar sin dificultades, incluso en días calurosos, algo que antes le resultaba complicado debido a sus problemas respiratorios.

Retos y desafíos en la operación de Kygo

Wen-Ling y su pareja viajaron
Wen-Ling y su pareja viajaron desde Nueva York hasta Toronto para someter a su bulldog francés Kygo a una delicada cirugía respiratoria, superando temores iniciales y acompañándolo con cuidados intensos durante su recuperación.(Tiktok/@its.me.kygo)

Wen-Ling y su pareja confesaron que la decisión de someter a Kygo a la cirugía no fue fácil debido a los riesgos que implica esta intervención en bulldogs franceses, una raza delicada que no tolera bien la anestesia.

Por esta razón, viajaron desde Nueva York hasta Toronto, donde confiaron plenamente en el equipo médico.

Las primeras 24 horas después de regresar a casa estuvieron llenas de preocupación, ya que cuidaban a Kygo con la misma atención que a un recién nacido, vigilando cada una de sus respiraciones. Sin embargo, tras la primera semana, comenzaron a notar una notable mejoría y un ritmo constante en su recuperación.

En retrospectiva, la mujer agradeció haber superado sus dudas iniciales respecto a la cirugía: “Tenía muchas preguntas, como si realmente era necesario o si el procedimiento sería demasiado doloroso”, Sin embargo, al ver la transformación de Kygo, todos esos temores desaparecieron. “Verlo feliz y lleno de vida me confirmó que tomamos la decisión correcta”, afirmó.

Wen-Ling aprovechó la oportunidad para aconsejar a otros dueños de mascotas sobre la importancia de informarse adecuadamente antes de tomar una decisión quirúrgica: “Yo recomendaría investigar mucho y asegurarse de que el médico que elijan comprenda las particularidades de los bulldogs franceses”.