
Existe un pez de apariencia antigua, considerado como un fósil viviente y que puede vivir hasta 100 años que habita en las costas cercanas al continente africano e Indonesia. Se trata del celacanto, una criatura que “surgió” durante el período Devónico, hace 400 millones de años.
La comunidad científica los creía extintos, sin embargo, se vieron sorprendidos el 22 de diciembre de 1938, cuando Marjorie Courtenay-Latimer, curadora del East London Museum de Sudáfrica se cruzó con un descubrimiento increíble, de acuerdo con reportes del National History Museum (NHM) de Reino Unido.
Dentro de una red de arrastre se encontraba un espécimen de metro y medio de largo con escamas de color azul brillante; se trataba de un ejemplar de Latimeria chalumnae, como fue bautizado en honor a Latimer una de las dos especies vivas de celacanto.
El legado de un fósil viviente

El hallazgo de la curadora fue corroborado por JLB Smith, experto en peces y entonces profesor de la Universidad Rhodes, quien declaró que “el pez se parece a formas que se extinguieron hace muchos años” y aseguró que este animal debía “tener un gran valor científico”.
Este animal despertó en gran medida la curiosidad de Smith, quien durante años buscó un segundo ejemplar vivo. Tuvo que esperar hasta 1952 para que un pescador de las islas Comores llamado Ahmadi Abdulla capturara entre sus redes a la esquiva especie.
El ejemplar pasó a ser oficialmente el segundo celacanto vivo registrado por la ciencia occidental, sin embargo, los locales capturaban entre dos y tres celacantos al año. Eran conocidos en la zona como “gombessa”, de acuerdo con información del NHM.
Hace millones de años, los celacantos poblaban diversos hábitats como mares poco profundos, lagos y ríos de agua dulce, no obstante, hoy en día se limitan a las zonas volcánicas de aguas profundas.

Fueron descritos por primera vez en 1836 por el naturalista suizo Louis Agassiz gracias a una cola de pez fosilizada cuya antigüedad se estimaba era de 260 millones de años.
Los ejemplares que habitan en las aguas del océano Índico occidental pueden medir hasta dos metros de largo y alcanzar 100 kilos de peso. Nadan a una profundidad que oscila entre los 90 y 300 metros en ambientes de 18 grados centígrados.
Es de hábitos nocturnos, pues durante el día se esconde en cuevas submarinas y sale a cazar cuando cae el sol para alimentarse de sepias, calamares y peces.
Se creía que vivían hasta 20 años en promedio, sin embargo, un estudio reveló en 2011 que los celacantos podrían tener una longevidad que puede superar los 100 años.
Un animal que no deja de sorprender

Son animales pertenecientes al grupo Sarcopterygii, es decir, están dotados de aletas carnosas similares a extremidades que se mueven de forma coordinada y están emparentados con los tetrápodos (fauna vertebrada de cuatro patas).
Actualmente, L. chalumnae figura dentro de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie en peligro crítico de extinción, por lo que sus avistamientos y encuentros son cada vez más raros.
Tuvieron que pasar casi 60 años después del descubrimiento de L. chalumnae para que los científicos Arnaz Mehta y Mark Erdmann descubrieran una nueva especie de celacanto en Sulawesi, Indonesia.
Gracias a un análisis de ADN, Laurent Pouyaud, ictiólogo francés, determinó que este celacanto, conocido por los locales como “raja laut” (rey del mar), era un “pariente” del pez africano, por lo que decidió nombrarlo Latimeria menadoensis, en honor a Manado Tua, la isla volcánica en la que fue encontrado.
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