El renacer de George, el caballo miniatura que escapó de una vida triste

El caballo miniatura fue rescatado de una subasta y tuvo que pasar por mucho antes de convertirse en el alma libre que es hoy

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George ahora goza de una vida feliz y tranquila en compañía de otros equinos dentro de un santuario dedicado a los caballos miniatura.
George ahora goza de una vida feliz y tranquila en compañía de otros equinos dentro de un santuario dedicado a los caballos miniatura. (Captura de pantalla/Instagram/randrranchminis)

George es un caballo miniatura que disfruta corretear por los campos del R&R Ranch Miniature Horse Sanctuary, un santuario ubicado en la ciudad de Wildwood, Misuri, Estados Unidos, que se dedica a cuidar a otros equinos de corta estatura y que busca aumentar la conciencia y educar sobre su tratamiento y cuidados adecuados.

Su vida no siempre fue así de buena, pues fue rescatado de una subasta y llegó con un mal estado de salud; sus pezuñas eran muy largas y claramente necesitaban ser recortadas para darle un estilo de vida digno y permitirle sanar a sus patas delanteras.

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Con una serie de cuidados y tratamientos especiales, los trabajadores del santuario lograron sacar a George adelante, su semblante mejoró y pasó de tener las pezuñas del tamaño correcto, lo que le permitió desenvolverse, sacar a relucir su personalidad y demostrarle al mundo que le encanta correr y gozar de sentir el viento en su melena.

La segunda oportunidad de George

George llegó muy descuidado al santuario; sus pezuñas eran muy largas.
George llegó muy descuidado al santuario; sus pezuñas eran muy largas. (Captura de pantalla/Instagram/randrranchminis)

Stacy, dueña de George y fundadora del santuario, relató en entrevista para el canal de YouTube Cuddle Buddies que el caballo fue rescatado de una subasta en donde “desafortunadamente terminan la mayoría de los enanos”.

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La mujer contó que podían ver la condición de sus patas, pero especialmente la de las delanteras, cuyas pezuñas eran “tan largas” que su primer pensamiento fue darle al “pequeño bebé peludo” algo de alivio.

“Cuando tomamos a George y lo trajimos con nosotros fue un largo día, tenía 7 meses de edad y tenía muchos halos negros alrededor de sus ojos”, contó Stacy.

Los cuidadores pusieron un establo en su garage, al que Stacy acudió en cuanto el equino se instaló y en cuanto se sentó en el piso, puso al caballo sobre ella y él “simplemente” se apoyó en el regazo de la mujer.

A dos semanas de su llegada, Stacy y los miembros del santuario comenzaron a trabajar en las patas del equino. “Hubo un montón de recortes, mucho tener que quitar las pezuñas extra largas”, señaló su dueña.

Stacy celebró que el animal pasó de tener esas “pezuñas extra largas” a “algo que siempre debió tener”, lo que lo volvió muy entusiasta con su forma de caminar.

“A lo largo de los siguientes días, se sintió cada vez más cómodo. Podías simplemente ver que George se movía por todos lados sin ningún esfuerzo y ahora es un pequeño muy juguetón y, me atrevo a decir, luchador”, agregó Stacy.

Gracias a los cuidados de su dueña y de todo el equipo del santuario, el caballo se convirtió en el “primero en interactuar” y jugar con el resto de los “enanos” del refugio.

“Se convirtió en esa clase de hermano pequeño que molesta a todos y es algo muy lindo de ver”, relató Stacy, quien admitió que no dimensiona lo “mucho que ama a ese pequeño bebé” y que le hace tener una vida “100 por ciento más feliz”.

“Él tiene una vida feliz y saludable y espero que tenga muchísimos años por delante”, concluyó la mujer, que se encuentra encantada por saber que gracias a sus atenciones George salió adelante y ahora goza de una nueva vida en compañía de sus “hermanos”.

El hogar de los caballos miniatura

A pesar de su triste pasado, George logró salir adelante gracias a las atenciones de su nueva dueña.
A pesar de su triste pasado, George logró salir adelante gracias a las atenciones de su nueva dueña. (Captura de pantalla/Instagram/randrranchminis)

R&R Ranch cuenta con 32 acres en los que, de acuerdo con su sitio web, conviven cuatro perros, gatos y pájaros, un conejo, 17 caballos miniatura, tres “caballos miniatura enanos”, dos burros pequeños y dos caballos más “de tamaño completo”.

Las autoridades del santuario constantemente reciben visitas, debido a que consideran importante que la gente comprenda la historia y los antecedentes de sus caballos.

Los miembros de la organización buscan aumentar la conciencia pública sobre esta raza equina y educar a las personas sobre el tratamiento y cuidado que requieren, ya que a menudo son considerados como “juguetes para niños”.

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