
Héctor Daniel Muñoz falleció el 25 de mayo de 2016. Un cáncer le costó la vida. Era un hombre acaudalado, en teoría. Semanas antes de su muerte, el escándalo de los Panamá Papers reveló las propiedades que habría comprado en Estados Unidos por 70 millones de dólares a través de testaferros. Muñoz murió sin dar explicaciones. Esa plata, tal vez, se debía a sus viejos vínculos. Desde 2003 hasta 2009, fue el secretario privado de Néstor Kirchner, a quien siguió, casi literalmente, a todas partes.
Su nombre volverá a cobrar importancia este 6 de noviembre, cuando el Tribunal Oral Federal N°7 comience a juzgar la megacausa de los cuadernos de la corrupción política y empresarial, en un proceso que durará años, con 75 imputados y 626 testigos. Néstor Kirchner tuvo un rol preponderante en las más de 12 mil fojas de la causa, como supuesto receptor final de muchos los sobornos pagados por grandes empresarios. Su viuda, Cristina Fernández, hoy es la principal acusada.
PUBLICIDAD
Muñoz murió dos años antes de la explosión del caso. Sin embargo, el chofer Oscar Centeno lo recordó bien en sus diarios, si es que sus diarios son ciertos. Lo retrató como el cobrador final, la última mano en el pasamanos, el cobrador del cobrador. Cada supuesto viaje que el ex subsecretario de Coordinación Roberto Baratta realizó al departamento de la calle Uruguay, donde los Kirchner vivieron durante años, terminaba, invariablemente, con un bolso de dinero en manos de Muñoz.
Su fallecimiento, desde ya, extinguió cualquier posible acción penal en su contra.

Hay una forma sencilla de dimensionar la importancia de Muñoz en esta historia. En el principal pedido de elevación a juicio del caso, de 678 páginas de largo, el fiscal Carlos Stornelli lo mencionó 56 veces. 40 de estas menciones corresponden a presuntos sobornos recibidos por CFK entre 2009 y 2010 en su domicilio de Recoleta.
PUBLICIDAD
Muñoz estaba allí, en el departamento de Recoleta, de acuerdo a los diarios para recibir a Baratta, mientras llegaba en el Toyota Corolla del remisero, casi siempre al comienzo de la noche. En su propia elevación a juicio, firmada seis meses antes de su muerte, el juez Claudio Bonadio lo mencionó otras 82 veces.
Y luego, está la causa por lavado de dinero ligada al caso, el principal desprendimiento del expediente Cuadernos, investigado por el fiscal Carlos Stornelli bajo la firma de Claudio Bonadio, donde interviene como querella la Unidad de Información Financiera, hoy a cargo del fiscal federal Paul Starc.
PUBLICIDAD

Este expediente apunta a la presunta fuga de 70 millones de dólares de plata de las coimas, con una serie de inmuebles comprados y vendidos en Estados Unidos y una serie de sociedades creadas en paraísos offshore como las Islas Vírgenes Británicas. Aquí, la viuda de Muñoz, Carolina Pochetti, es una acusada estrella, junto con más de una docena de imputados. Pochetti, chubutense, empresaria según ella misma, terminó detenida y presa durante meses. También declaró como arrepentida.
El camino de la megacausa Cuadernos revela, precisamente, que Muñoz no fue solo el mandadero máximo, la cara de confianza de Néstor Kirchner y CFK al final del arcoíris de la corrupción. Los testimonios de imputados y arrepentidos lo ubican en un rol mucho más ejecutivo, propio de un testaferro nivel alfa. Víctor Manzanares, contador de los Kirchner, le atribuyó una frase memorable: “Muñoz me dijo, ‘acá nadie roba nada, es la comisión que se le cobra a la patria por hacer las cosas bien’”
PUBLICIDAD

El financista Ernesto Clarens, que confesó haber ordenado el esquema de coimas a empresarios, señaló directamente al fallecido secretario de Néstor Kirchner en su confesión:
“Yo conocía a José LÓPEZ”, continuó, “de mi trabajo en Río Gallegos y tenía con él una buena relación. Ese mismo día Carlos WAGNER”, empresario arrepentido en el caso, acusado de integrar la asociación ilícita supuestamente liderada por Julio De Vido y CFK “se lo comunica a los empresarios que estaban presentes”. “En ese contexto, me indicó a Daniel Muñoz como la persona que se ocuparía de recibir el dinero de mi parte”, siguió Clarens.
PUBLICIDAD
“Esporádicamente, tomaba una habitación en el Hotel Panamericano... porque yo vivía en Pilar, y ya que estaba ahí lo veía a MUÑOZ. Si tenía para entregarle, le daba”, recordó.
José López mismo, el hombre de los bolsos, otro arrepentido en la causa, aseveró:
“Yo lo que puedo aportar es específicamente de las obras viales, que eran justamente las obras de mayores montos que se manejaron en la secretaria de obra pública. Para comenzar durante el periodo 2005 - 2010 se desarrolla un sistema que consistía en recaudar y mi función era de coordinar con Daniel Muñoz para que él fuera el depositario de lo que las empresas que había nominado Wagner pudieran hacer su objetivo”, aseveró.
PUBLICIDAD

Había, desde ya, un teléfono rojo para hablar estas cosas.
“En cuanto a la dinámica del sistema, las entregas a Muñoz eran de dos a tres veces por semanas entre 100 mil a 300 mil dólares o euros. Cuando había una entrega, personas que desconozco, que tenían relación con Muñoz, se comunicaban conmigo a un teléfono punto a punto, y con esto quiero significar que allí solo recibía llamadas de este tenor. Sonaba al menos tres veces a la semana. Nunca realicé una llamada desde ese teléfono. Estaba prendido las 24 horas y las llamadas podían entrarme a cualquier hora”.
PUBLICIDAD
Ese teléfono se lo dio, precisamente, Daniel Muñoz.
Con el secretario, dijo López, “controlaba el cumplimiento de las entregas”.
Miriam Quiroga, figura cercana a Néstor Kirchner, su secretaria según ella misma, declaró en la causa: integra la lista de más de 600 testigos propuestos para hablar en el juicio. Quiroga también habló sobre Muñoz. Lo ubicó en otro escenario, fuera del microcentro porteño, del departamento de Recoleta, en vuelos al sur, hacia Calafate, con extraños bolsos también.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La Cámara Federal porteña elevó a la Corte Suprema un pedido de licencia de Martín Irurzun
Acordó por mayoría que el pronunciamiento institucional quede en manos del máximo tribunal. La presentación fue enviada también al Consejo de la Magistratura

Sueños Compartidos: la UIF pidió 6 años de condena para Julio De Vido, José López y los hermanos Schoklender
La querella sostuvo que defraudaron al Estado por más de 206 millones de pesos a través de adjudicaciones directas para luego desviar el dinero hacia sociedades fantasma

Diez años después del juicio, confirmaron el sobreseimiento de los peritos de la tragedia de Once
Les abrieron una causa por falso testimonio y se investigó si mintieron para señalar al maquinista como único responsable del choque

La Casación volverá a analizar una causa por presunto lavado de activos vinculada a empresarios rusos
El expediente se inició en 2016 a partir de una denuncia del banco estatal ruso VTB Bank. La Corte Suprema anuló el fallo que había cerrado el caso y ordenó dictar un nuevo pronunciamiento

Llegaron a los tribunales de Comodoro Py más de 900 equipos tecnológicos para poner en marcha el sistema acusatorio
El Consejo de la Magistratura y el Ministerio de Justicia entregaron computadoras y notebooks para modernizar el equipamiento. El Gobierno apunta a implementar el nuevo régimen en febrero


