Nuevos tratamientos para la presbicia: una alternativa para reducir la dependencia de anteojos

La incorporación de soluciones oftalmológicas en gotas permite recuperar la agudeza en momentos clave de la rutina

Guardar
La presbicia es una parte natural del envejecimiento. En este video, la oftalmóloga Pilar Nano (M.N. 122.454) presenta un innovador tratamiento en gotas que recupera temporalmente la visión de cerca, con mínimos efectos adversos

La llegada de nuevas opciones farmacológicas para la presbicia marcó un cambio en la forma de abordar la llamada “vista cansada”. Nearlea, un colirio de prescripción médica recientemente incorporado en la Argentina, abre la posibilidad de mejorar la visión cercana sin depender exclusivamente de los anteojos.

Durante años, la principal solución fue el uso constante de lentes de lectura. Esta condición, de carácter fisiológico, aparece con el paso del tiempo y afecta progresivamente la capacidad de enfocar objetos cercanos.

“A partir de cierta edad, empezamos a perder la visión nítida a 30 o 40 centímetros. Muchos pacientes sienten que ocurre de golpe, porque creían que la situación se estabilizaba y de repente ya no pueden leer el celular”, explicó la oftalmóloga Pilar Nano (M.N. 122.454).

La especialista señaló que el proceso se debe a la pérdida de flexibilidad del cristalino —la lente natural del ojo— y de los músculos que lo rodean. Eso genera una falta de acomodación para la visión cercana. Por eso, muchas personas tienen que estirar cada vez más el brazo para poder enfocar”.

Presbicia: una condición natural y universal

“La presbicia es la pérdida fisiológica de la capacidad de enfoque de cerca. El 100% de la población va a tener presbicia en algún momento de la vida; generalmente, entre los 40 y los 45 años”, afirmó Nano.

La médica explicó que, históricamente, este problema se manejaba con anteojos, lo que se denomina corrección aérea. El oftalmólogo indicaba una graduación para poder leer a 30 o 35 centímetros, lo cual continúa siendo válido para esta especialista.

Elea solo para uso de Inhouse
La aplicación de Nearlea brinda flexibilidad al combinar gotas y anteojos según la exigencia visual (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gotas oftálmicas: una nueva opción para la visión cercana

El desarrollo de tratamientos como Nearlea permite adaptar el abordaje a las necesidades de cada paciente. Se trata de un colirio formulado con pilocarpina clorhidrato al 1,25%, que se aplica en cada ojo y actúa en un lapso de entre 15 y 30 minutos, con un efecto que puede extenderse entre seis y ocho horas.

“Hoy contamos con alternativas que pueden ayudarnos a no depender permanentemente del anteojo. Estas opciones aumentan la profundidad de foco y permiten recuperar, de manera transitoria, la acomodación en la visión cercana”, explicó la especialista.

Si bien la pilocarpina es una droga conocida en oftalmología, la innovación radica en su concentración, que permite lograr este efecto con un bajo nivel de eventos adversos.

Un enfoque más flexible para la vida cotidiana

La posibilidad de combinar el uso de gotas con anteojos propone una estrategia más adaptable a la rutina diaria. Muchas personas recurren a este tipo de tratamientos para actividades como trabajar, leer o usar pantallas, y utilizan lentes solo en situaciones puntuales.

Esta alternancia no solo reduce la dependencia permanente, también aporta mayor comodidad. Según explicó Nano, la frecuencia de aplicación se ajusta a las necesidades de cada paciente y puede repetirse a lo largo del día si se busca prolongar el efecto.

Evaluación médica: clave para un tratamiento adecuado

El uso de este tipo de soluciones requiere siempre una evaluación oftalmológica previa. No todos los pacientes son candidatos, y la indicación depende de factores individuales como la calidad de la visión lejana o la presencia de otras condiciones oculares.

Elea solo para uso de Inhouse
La consulta oftalmológica es clave para elegir el abordaje adecuado ante la vista cansada (Imagen Ilustrativa Infobae)

“En general, los candidatos son personas que aún conservan buena visión de lejos y no presentan patologías como catarata. De todos modos, la indicación debe ser siempre personalizada”, sostuvo la especialista.

Los profesionales coinciden en que la consulta médica es fundamental para definir la estrategia más adecuada en cada caso, así como la dosis y la forma de uso.

Una nueva forma de abordar la visión después de los 40

El uso intensivo de pantallas y el regreso a la rutina laboral suelen hacer más evidente la dificultad para enfocar de cerca, lo que incrementa las consultas por presbicia en determinados momentos del año.

Frente a este escenario, cada vez más personas buscan alternativas que les permitan mantener la calidad visual en su vida diaria sin depender exclusivamente de los anteojos.

La presbicia ya no se aborda con una única solución. Hoy, opciones como Nearlea se incorporan como una herramienta complementaria para mejorar la visión cercana, siempre bajo indicación y seguimiento oftalmológico.