La sequía golpea al Corredor Seco de Honduras, 4 mil familias reciben ayuda humanitaria

Organismos humanitarios advierten que la respuesta no puede limitarse a entregar alimentos o recursos temporales, sino que debe fortalecer la capacidad de las comunidades

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Cada familia beneficiaria recibió una transferencia de USD 150 para cubrir necesidades alimentarias y fortalecer la producción agrícola y pecuaria.
Cada familia beneficiaria recibió una transferencia de USD 150 para cubrir necesidades alimentarias y fortalecer la producción agrícola y pecuaria.

Miles de familias del Corredor Seco hondureño recibieron asistencia de emergencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura para enfrentar la sequía.

El apoyo alcanzó a 4,000 hogares de Choluteca, Valle y Comayagua y combinó transferencias monetarias con insumos y acompañamiento productivo.

La ayuda, financiada por el Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe, llegó a unas 20,000 personas que combina una transferencia económica directa con insumos y acompañamiento productivo.

Cada familia recibió una transferencia única de USD 150, equivalente a una inversión total de USD 600,000, unos (16,020,000 millones de lempiras) destinada a cubrir necesidades alimentarias urgentes y fortalecer actividades agrícolas y pecuarias.

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“Compraré semillas e insumos para la cosecha de postrera. Este dinero fue una alegría para el hogar”, expresó Irma Hernández, habitante de la aldea Tapaire, en Choluteca.

Los cambios en los patrones de lluvia y los períodos prolongados de sequía afectan principalmente a pequeños productores en Honduras, que dependen de sus cultivos para alimentar a sus familias y generar ingresos.

El impacto de la sequía

El Corredor Seco hondureño es una de las regiones más expuestas a los efectos de la variabilidad climática. La irregularidad de las lluvias, las altas temperaturas y la degradación de los suelos han provocado durante años pérdidas en cultivos básicos como maíz y frijol, además de afectar la producción pecuaria.

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Ante este escenario, organismos humanitarios advierten que la respuesta no puede limitarse a entregar alimentos o recursos temporales, sino que debe fortalecer la capacidad de las comunidades para enfrentar futuras crisis.

Por esa razón, la estrategia incluye acciones destinadas a recuperar la producción familiar mediante paquetes agrícolas, insumos para huertos, apoyo pecuario y asistencia técnica.

“Lo invertiremos en insumos para la siembra de granos básicos, además de hortalizas y frutas. Yo soy productor de ayote y sandía”, explicó Wil Alfredo Sánchez, residente de la aldea Los Colorados.

Kits agrícolas, riego y apoyo pecuario

Cada familia beneficiaria recibió una transferencia de USD 150 para cubrir necesidades alimentarias y fortalecer la producción agrícola y pecuaria.
El programa entregará kits agrícolas a 3.500 hogares y sistemas de riego y almacenamiento de agua a 660 familias.

Además de las transferencias económicas, el programa contempla la entrega de kits agrícolas a 3,500 hogares, sistemas de riego y soluciones de almacenamiento de agua para 660 familias, así como el fortalecimiento de 20 bancos comunitarios de granos que beneficiarán a alrededor de 1,000 hogares.

La intervención también incluye apoyo para fortalecer la producción avícola, entrega de alimento para animales y campañas de vacunación que permitirán proteger aproximadamente 49,000 animales, considerados un activo fundamental para muchas familias rurales.

Para los beneficiarios, conservar animales y recuperar sus cultivos significa mantener una fuente de alimentación y una posibilidad de generar ingresos en comunidades donde las oportunidades económicas son limitadas.

Cada familia beneficiaria recibió una transferencia de USD 150 para cubrir necesidades alimentarias y fortalecer la producción agrícola y pecuaria.
La estrategia Cash Plus entrega USD 150 por familia para reactivar cultivos y ganadería en el sur de Honduras

Respuesta humanitaria

La asistencia forma parte de una respuesta coordinada entre Naciones Unidas y organizaciones humanitarias para atender las necesidades más urgentes de las poblaciones afectadas por fenómenos climáticos.

El Fondo Humanitario Regional para América Latina y el Caribe destinó USD 2.15 millones para esta intervención, que se desarrollará entre junio y noviembre de 2026 con el objetivo de combinar ayuda inmediata y recuperación de los medios de vida.

Por su parte, Héctor Figueroa, director del Instituto de Investigación Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), señalo que durante los meses de julio y agosto del presente año más de 750 mil hondureños podrían requerir asistencia alimentaria debido a que se encuentran en condición de inseguridad alimentaria severa.

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