Gobierno de Asfura identifica medicamentos vencidos por valor de 109 millones de lempiras

El dato proporcionado por el viceministro Midence corresponde a una valoración preliminar. Advirtió que la cifra está sujeta a revisión y podría ascender a medida que las inspecciones y auditorías continúan en otras áreas de almacenamiento de la Secretaría de Salud

Guardar
Auditorías en curso podrían aumentar la cifra de medicamentos vencidos, según advirtió el viceministro Eduardo Midence. (Foto: Cortesía)
Auditorías en curso podrían aumentar la cifra de medicamentos vencidos, según advirtió el viceministro Eduardo Midence. (Foto: Cortesía)

El valor estimado de 109 millones de lempiras en medicamentos vencidos hallados en los almacenes de la Secretaría de Salud de Honduras ha destapado una crisis profunda en la gestión de insumos médicos.

La magnitud del hallazgo, confirmado por el viceministro de Salud Eduardo Midence, evidencia fallas estructurales que han repercutido no solo en el despilfarro de recursos públicos, sino también en la atención directa a los pacientes hondureños.

“La cifra podría aumentar”, expresó Midence en el reporte original, lo que anticipa consecuencias económicas y administrativas aún mayores para el sistema sanitario.

Entre los lotes almacenados y vencidos se encuentran tanto medicamentos del cuadro básico como productos especializados para tratamientos complejos. Esto afecta todos los niveles de atención y expone deficiencias en la capacidad de distribución y aprovechamiento de los recursos disponibles, según detalló el funcionario a medios nacionales.

En la actualidad, el Gobierno realiza un proceso de verificación exhaustiva para determinar qué cantidad de estos medicamentos podría ser reconocida por los proveedores.

Según Midence, se baraja la posibilidad de intercambiar los lotes caducados por moléculas que respondan mejor a las necesidades sanitarias actuales.

Entre los lotes vencidos destacan medicamentos del cuadro básico y tratamientos especializados, afectando todos los niveles de atención sanitaria. (Foto: Casa Presidencial Honduras)
Entre los lotes vencidos destacan medicamentos del cuadro básico y tratamientos especializados, afectando todos los niveles de atención sanitaria. (Foto: Casa Presidencial Honduras)

Esta gestión busca atenuar, en parte, el impacto económico y sanitario que representa el desperdicio de medicamentos esenciales.

La directiva ministerial también ha enviado el caso a instancias responsables de investigar y, en su caso, sancionar los posibles delitos vinculados a este hallazgo.

“El caso ya está en otra instancia”, sostuvo el viceministro Midence, quien puntualizó que la Secretaría de Salud tiene la función principal de resguardar el bienestar de la ciudadanía, mientras que las acciones legales recaen en otras dependencias del Gobierno.

Uno de los factores críticos, según Midence, es la limitada capacidad logística: de los ocho camiones asignados a la distribución de medicamentos, solo dos estaban en funcionamiento en el momento del hallazgo.

Esta falencia fue determinante en el retraso de entregas y facilitó el vencimiento de insumos en los almacenes centrales antes de llegar a los hospitales y centros de salud. La falta de transporte no solo desaceleró el flujo de recursos, sino que agravó la escasez en regiones rurales y áreas de difícil acceso, donde la demora puede repercutir directamente en el pronóstico de los pacientes.

De acuerdo con el diagnóstico oficial, la problemática no se restringe a la distribución. Existen debilidades en la planificación de compras, incluidas adquisiciones realizadas sin una proyección acorde a la demanda real y sin considerar la infraestructura de reparto disponible.

Las autoridades exploran acuerdos con proveedores para intercambiar medicamentos caducados por moléculas útiles y reducir el impacto económico de la pérdida. (Foto: SESAL)
Las autoridades exploran acuerdos con proveedores para intercambiar medicamentos caducados por moléculas útiles y reducir el impacto económico de la pérdida. (Foto: SESAL)

Esta falta de coordinación genera un desequilibrio crónico entre las necesidades de la población y lo que efectivamente llega a cada centro asistencial.

La noticia ha provocado la reacción inmediata de usuarios y representantes de la sociedad civil, quienes señalan que la escasez de medicamentos en los hospitales contrasta dramáticamente con la existencia de grandes volúmenes de insumos almacenados y desperdiciados.

Expertos insisten en la urgencia de fortalecer los mecanismos de control interno, implementar tecnologías de seguimiento y garantizar la transparencia en el uso de los recursos. Las demandas también apuntan a la necesidad de mayor rendición de cuentas, para que la ciudadanía pueda verificar cómo se gestionan los fondos públicos destinados a la salud.

El impacto económico para el Estado es relevante, 109 millones de lempiras equivalen a cientos de miles de tratamientos médicos perdidos. Pero la dimensión social resulta aún más profunda. Cada lote vencido representa un paciente que pudo no recibir atención oportuna, y una oportunidad desaprovechada para prevenir, tratar o controlar enfermedades en una población que históricamente enfrenta carencias.