
Jon-Erik Hexum llevaba horas esperando en el estudio 17 de la 20th Century Fox. Era el 12 de octubre de 1984 y el equipo de Modelo masculino arrastraba demoras técnicas desde la mañana. Hexum, que interpretaba a Mac Harper, un exmilitar convertido en modelo y agente encubierto de la CIA, había aprovechado un primer receso para almorzar con su novia, la actriz y cantante E.G. Daily. Cuando volvió al set, los problemas continuaban. La escena que debía grabar (la del séptimo episodio, titulado “Oportunidad de oro”) requería que su personaje manipulara un revólver .44 Magnum cargado con balas de fogueo.
Por alguna razón que nadie terminaría de explicar, Hexum se quedó con el arma cuando el equipo entró en un nuevo receso. Se recostó en una cama del estudio. Le avisaron que habría otra postergación. “¿Pueden creer que pase esta mierda?”, dijo. Levantó el revólver, se lo apoyó en la sien derecha y apretó el gatillo.
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La bala era de fogueo, pero contenía un taco de papel que la pólvora expulsó contra el cráneo de Hexum. La proximidad entre el cañón y la cabeza hizo el resto. La onda expansiva le fracturó el hueso temporal. Un fragmento del tamaño de una moneda se incrustó en su cerebro y provocó una hemorragia masiva. En el trayecto al hospital, Hexum perdió varios litros de sangre.
Frank Laux, miembro del equipo de utilería, fue el primero en llegar. “Jon estaba acostado en una cama y según recuerdo, estaba cargando y descargando el revólver. El elenco entró en receso y él se quedó en la cama. Cerraron la puerta y yo me quedé afuera. Desde allí escuché la detonación”, relató Laux.
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El momento del disparo fatal
Laux tiró abajo la puerta y encontró el cuerpo de Hexum tendido sobre las sábanas. “Era obvio que estaba malherido. Tenía un orificio en la sien. Recuerdo que aún respiraba. Pasaron unos minutos y en vez de esperar a la ambulancia, lo llevamos en un auto al hospital más cercano”.
Lo internaron en el Centro Médico de Beverly Hills. La cirugía de emergencia duró cinco horas. Los médicos no pudieron revertir el daño. Hexum quedó conectado a los aparatos que lo mantenían con vida, en un coma del que no saldría. E.G. Daily se instaló en el hospital. “Dormía en el piso, no quería irme a casa”, recordó su novia cantante. “Pasó una semana agonizando. Nos preguntábamos si se salvaría. Yo ya no sabía qué hacer”. Seis días después del disparo, el 18 de octubre, los médicos le declararon muerte cerebral. Su familia decidió desconectarlo. Jon-Erik Hexum tenía 26 años.
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“Él era un hombre tan grande”, dijo Daily cuando se enteró de que una broma con un arma de utilería le había costado la vida. “Cuando supe que se había lastimado, nunca pensé que sería algo mortal. Ni en un millón de años”.
Jennifer O’Neill, la actriz que interpretaba a la fotógrafa junto a Hexum en la serie, llevaba semanas pidiendo lo que nadie escuchó. “Me molesté en más de una oportunidad con Jon porque él jugaba con las armas de utilería. Le pedía que no me apuntara con ellas, que las guardara. Le pedí que no se me acercara cuando tenía un arma. Las armas me asustaban muchísimo, porque yo ya había sufrido un accidente con ellas en una producción anterior”, contó O’Neill años después.
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Richard Anderson, otro compañero de elenco, repartió la responsabilidad en otra dirección: “La pistola debía estar descargada. Nunca debe haber nada adentro. Y antes de una escena donde hay tomas de disparos, el encargado de utilería es quien carga el arma”. Y ofreció una explicación que no exculpaba a nadie del todo. “Cuando estás frente a las cámaras, dejás de estar en el mundo real. Y mientras mejor sos, más te hundís en el mundo de ficción. Quizás ese fue el problema”.
Meeno Peluce, el actor adolescente que había trabajado con Hexum en Viajeros, nunca aceptó la versión oficial. “En la serie, todo el tiempo Jon manejaba armas. Si no era un arco y flecha, eran armas de fuego de todo tipo. Y así como él aprendió rápido a manejarse en el set, aprendió a manipularlas. Es cierto que solía bromear con el equipo, pero por qué se llevaría el arma a la sien como broma si nadie lo estaba viendo. No tiene sentido”, repitió en varias entrevistas. E.G. Daily coincidió: “Aun hoy me resulta muy extraño lo que ocurrió con el arma, porque Jon había usado armas de utilería desde el comienzo de su carrera”.
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La muerte de Hexum fue declarada oficialmente como accidental. Según contó su primo, el actor Eric Paulsen, la madre de Hexum nunca inició una investigación porque no encontró indicios de que lo ocurrido no se correspondiera con esa versión.
Un pueblo de menos de 5 mil habitantes en Nueva Jersey
Jon-Erik Hexum nació el 5 de noviembre de 1957 en Tenafly, un municipio del condado de Bergen, en Nueva Jersey, con menos de 5 mil habitantes. Su padre, Thorleif Andreas Hexum, era un inmigrante noruego que, según contó la familia, nunca terminó de adaptarse a las costumbres del nuevo continente. Su madre, Gretha Paulsen, estadounidense de ascendencia noruega, creyó encontrar en aquel hombre un compañero acorde a las exigencias de su familia. Se equivocó. Después de tener dos hijos, Gunnar y Jon-Erik, Thorleif abandonó el hogar para no volver. Jon-Erik tenía 4 años.
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Gretha trabajó sola para sostener a los dos hijos. Gracias a lo que Paulsen describió como una crianza estricta y al esfuerzo del propio Jon-Erik, el joven se graduó de la secundaria y se inscribió en la universidad Case Western Reserve, en Cleveland, para estudiar ingeniería biomédica. Al poco tiempo se cambió a la Michigan State University en East Lansing para cursar Ciencias Sociales. En esa época trabajó como discjockey en estaciones de radio y jugó al fútbol americano con los Spartans de Michigan durante la temporada de 1978.
Pero desde segundo grado de la primaria, las clases de teatro escolares habían sido su refugio. Quizá para escapar de la dureza de una casa sin padre, Jon-Erik encontró en esas clases un lugar donde hacer reír a sus compañeros y aprender cada semana una pieza nueva para distraerlos. A finales de los 70, ese pasatiempo empezó a ocupar más espacio que cualquier carrera universitaria y comenzó a trabajar como actor de reparto en distintas compañías de teatro.
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Apenas se graduó, se mudó a Nueva York con la idea de conseguir trabajo en Broadway. No lo consiguió. Mientras limpiaba ventanas y alfombras para pagar el alquiler, conoció a Bob LeMond, el representante de John Travolta, que en esos años era una de las estrellas más grandes del cine gracias a Grease y Fiebre de sábado por la noche.
LeMond quedó impactado por la belleza y el porte de aquel joven de rasgos nórdicos y lo sumó a su cartera de representados sin dudarlo. En 1981 le pidió que se mudara a Los Ángeles para audicionar para Amor de verano, la nueva película de Randal Kleiser, el director de La laguna azul. El papel terminó en manos de Peter Gallagher. Pero la NBC tenía otra cosa para Hexum.
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El novato que no sabía de qué lado ponerse de la cámara
En 1982, sin experiencia profesional en televisión, Hexum obtuvo el protagónico de Viajeros, una serie de ciencia ficción y aventura de la NBC. Interpretaba a Phineas Bogg, un viajero en el tiempo que recorría épocas junto a un adolescente para corregir anomalías históricas. La serie, que en la Argentina se emitió por Canal 11, estaba patrocinada por la revista Scholastic y funcionaba como un programa didáctico. Cosechó buenas críticas en varios países.
Hexum no podía creer que le pagaran 10 mil dólares por semana. Tampoco la repercusión que empezaba a tener en las revistas del espectáculo, que publicaban sus salidas nocturnas y sus romances con actrices como Emma Sams. Lo mejor parecía estar por llegar. Pero la suerte duró una temporada. NBC levantó Viajeros después de 20 episodios. En Estados Unidos, su competidor directo, 60 Minutos, lideraba el rating semana a semana y la cadena decidió reemplazar la serie por un programa de noticias llamado Monitor.
Hexum trabajó como portero de un club nocturno, taxista y otra vez como limpiador de alfombras. La fama no le había cambiado las cuentas bancarias.
Hasta que lo convocaron para Making a Male Model, una película para televisión producida por Aaron Spelling —el creador de Los ángeles de Charlie, El crucero del amor y Beverly Hills 90210— junto a Joan Collins, que en esos años vivía el resurgimiento de su carrera gracias al papel de Alexis Carrington en Dinastía.
Hexum interpretaba a un trabajador de rancho reclutado por una poderosa directora de agencia de modelos para empezar una nueva vida en el mundo de las pasarelas. La película fue su plataforma de despegue. Junto a Collins actuaban un puñado de actores con buen físico y poca fama. Hexum se destacó entre todos.

Después vino un papel como el príncipe Erik en la serie Hotel, una de las más exitosas de los 80, y una participación en The Bear, un biopic deportivo en el que retomó su pasado universitario interpretando a un jugador de fútbol americano. La prensa empezó a llamarlo “el nuevo Travolta”.
A esa altura, Jon-Erik estaba entre los rostros más reconocidos de la televisión estadounidense, junto con Pierce Brosnan en Remington Steele, David Hasselhoff en El auto fantástico y los elencos de Dallas, Los Dukes de Hazzard, Brigada A y Dinastía.
En esa época, Hexum empezó a salir con E.G. Daily, una actriz y cantante que sonaba en las estaciones de radio con temas de la banda de sonido de Caracortada. Ella contó cómo se conocieron. “Yo actuaba en una obra que él fue a ver. Esa noche, me llamó a mi casa a la madrugada. Atendí, pregunté quién era. Me dijo que era él y me preguntó qué estaba haciendo. Le dije que estaba durmiendo, porque eran las 3. Me dijo que me había visto en la obra y se había enamorado de mí, y que pasaría el día siguiente para llevarme a cenar. Me impresionó. Era adorable. Un niño en el cuerpo de un hombre”.
El papel que Hexum eligió para dar el salto fue el de Mac Harper en Modelo masculino, una serie de acción creada por Glen A. Larson para la CBS. Un Boina Verde se hacía pasar por modelo para resolver casos de inteligencia junto a una fotógrafa interpretada por Jennifer O’Neill, que a principios de los 70 había cautivado al público con Verano del 42. Hexum definió a su personaje como “una mezcla de Indiana Jones, James Bond, Mr. Magoo y Superman”.

El corazón que llegó a Las Vegas
Tras su muerte, la familia de Hexum cumplió su voluntad de donar los órganos. Gretha y Gunnar autorizaron los trasplantes. El cuerpo fue trasladado a San Francisco para las intervenciones. De aquel actor de 26 años salieron las piezas que mantuvieron con vida a personas que no lo conocían.
El corazón de Hexum fue a parar al pecho de Michael Washington, un ex Navy SEAL condecorado con el Corazón Púrpura por su servicio en Vietnam. Washington vivía en Las Vegas, donde era dueño de Swinging Susy’s, el servicio de escoltas más antiguo de la ciudad. Cuando los medios descubrieron a qué se dedicaba el receptor del corazón del actor, se desató un escándalo menor.
Pero Washington contó en una entrevista con el programa West 57th de CBS, en 1985, que a la familia de Hexum no le importó. “Lo que les importaba era dar el órgano para ayudar a una familia, y ver a alguien sobrevivir. Le dio la oportunidad a mis dos hijos de seguir teniendo un padre”.
Las córneas de Hexum fueron trasplantadas a un hombre de 66 años y a una niña que pudo ver por primera vez gracias a ese trasplante. Uno de sus riñones salvó a un niño de 5 años. Parte de su piel sirvió para un injerto en un bebé de 3 años con quemaduras graves.

Años después de la tragedia, Gretha llegó a un acuerdo extrajudicial con el estudio. El cuerpo de Hexum fue incinerado en Los Ángeles. Su madre esparció las cenizas en el océano Pacífico, cerca de Malibú.
El episodio que se emitió dos semanas después del funeral
La producción de Modelo masculino no se detuvo. El episodio “Oportunidad de oro” (el que Hexum estaba filmando cuando se disparó) fue emitido apenas dos semanas después de su muerte. La serie introdujo a un reemplazante, Tony Hamilton, un actor que guardaba parecido físico con Hexum e interpretaba a otro agente que se hacía pasar por modelo. En la ficción, Mac Harper había muerto durante una misión. La serie duró una temporada más y fue cancelada con un total de 20 episodios.
E.G. Daily, que había dormido en el piso del hospital durante los seis días que Hexum agonizó, dio en 2018 una entrevista a The Sun en la que intentó explicar lo que había pasado. “Recuerdo que fueron unas semanas muy extrañas. Estaba muy estresado, más de lo que nunca lo había visto. Quería que las cosas se movieran muy rápido. Tenía tanta prisa que ni siquiera pudo disfrutar de su vida. La ambición fue lo que lo mató. No cuidar de sí mismo alrededor de esa ambición”.
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