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Del abuso infantil al sadismo filmado: los diarios secretos de dos hombres que se unieron para torturar y asesinar

Los orígenes de Leonard Lake y Charles Ng se cruzan en un escenario macabro. Una cabaña, cámaras ocultas y páginas aterradoras escritas detrás de muros de cemento. El misterio de las identidades robadas y las víctimas invisibles

Leonard Lake
Leonard Lake fue detenido casi por casualidad el 2 de junio de hace 41 años. Luego se descubrirían las pruebas de su reguero de muerte
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Leonard Lake murió cuatro días después de su detención sin haber dicho una sola palabra sobre las víctimas. Fue el 2 de junio de 1985, en una comisaría de San Francisco, California, Estados Unidos, cuando los investigadores empezaron a entender que habían detenido a un sospechoso vinculado con múltiples homicidios.

Todo comenzó con el robo de una morsa de trabajo valuada en 75 dólares en una ferretería del sur de la ciudad. Un hombre asiático la arrojó al baúl de un Honda marrón y huyó. Cuando el oficial Daniel Wright llegó al lugar, el ladrón ya no estaba. Pero otro hombre sí: salió de la tienda con un ticket de compra en la mano e intentó convencer a la policía de que no había nada raro.

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En el baúl encontraron una funda de arma. Dentro había una Ruger calibre .22 con silenciador, una modificación ilegal. El auto fue secuestrado y el hombre fue esposado y trasladado a la comisaría. En el camino, delató a su cómplice sin que nadie se lo pidiera: dijo que el ladrón se llamaba Charles Ng.

Leonard Lake
Charles Chat Ng, originario de Hong Kong, se unió a Leonard Lake tras una vida de robos, fraude y antecedentes penales en Estados Unidos y el Reino Unido

El suicidio de Leonard Lake

Ya en la sala de interrogatorios, el hombre se identificó como Leonard Lake. Confesó ser un prófugo y dijo que quería hacer una declaración. Pidió papel, lápiz y un vaso de agua. Lo dejaron solo. Cuando el oficial volvió, Lake estaba convulsionando en el piso.

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Había cosido cápsulas de cianuro en el cuello de su camisa y las tragó con el agua. Lo trasladaron de urgencia al hospital Kaiser, donde los médicos confirmaron que no había actividad cerebral. Estuvo cuatro días en soporte vital. El 6 de junio lo desconectaron.

En lugar de una declaración, Lake había dejado una carta dirigida a una mujer llamada Lyn. No dijo nada sobre las víctimas ni sobre la cabaña.

El auto que manejaba estaba registrado a nombre de Paul Cosner, un hombre de San Francisco desaparecido siete meses antes. Dentro también encontraron la licencia de conducir de Robin Scott Stapley, una pistola paralizante y una factura de electricidad a nombre de Claralyn Balazs. El techo tenía un orificio de bala y el Luminol reveló salpicaduras de sangre. Cosner no iba a aparecer con vida.

Leonard Lake
La infancia de Leonard Thomas Lake estuvo marcada por abuso sexual, fascinación por la muerte y una temprana inclinación al sadismo

Leonard Thomas Lake nació el 24 de octubre de 1945 en San Francisco. Cuando tenía alrededor de seis años, sus padres se separaron y él y sus hermanos fueron a vivir con sus abuelos. Era un chico inteligente, pero desde muy pequeño mostró una atracción por la pornografía que su abuela, según múltiples fuentes, no solo toleró sino que alentó.

La infancia del asesino

Lake empezó a fotografiar desnudas a sus hermanas y primas. Más tarde las extorsionó para obtener favores sexuales. También juntaba ratones y los mataba disolviéndolos en químicos.

En 1964, a los 19 años, se enroló en los Marines. Fue operador de radio y cumplió dos misiones en Vietnam. Durante su servicio sufrió un colapso y fue diagnosticado con “trastorno esquizoide de la personalidad”. En 1971 recibió la baja médica y comenzó psicoterapia.

Se instaló en San José e intentó estudiar en la universidad estatal, pero abandonó al primer semestre. Se integró a una comunidad hippie y en 1975 se casó por primera vez. Su mujer lo dejó cuando descubrió que filmaba pornografía amateur con contenido de bondage y sadomasoquismo. Lake pasó los años siguientes en la comunidad, con un breve paso por la cárcel por robo de autos.

Leonard Lake
Charles Ng espera su condena a muerte detenido en la Prisión Estatal de San Quintín tras ser declarado culpable de 11 cargos de asesinato en uno de los juicios más extensos de California

En 1981 se casó con Claralyn “Cricket” Balazs, a quien había conocido trabajando en una feria renacentista. El matrimonio tampoco duró. Lake se volvía cada vez más errático y estaba convencido de que un holocausto nuclear iba a destruir la civilización.

Empezó a construir un búnker en una propiedad que alquilaba, pero el dueño lo obligó a parar. Después comenzó a alquilar una cabaña de Balazs en Wilseyville, en la Sierra Nevada de California, y ahí retomó la construcción.

El raid de crímenes de Lake

En 1983, según sus propios diarios, puso en marcha lo que llamó la Operación Miranda, en referencia a El coleccionista, la novela de John Fowles en la que un hombre construye una celda y mantiene cautiva a una mujer llamada Miranda.

Invitó a su hermano Donald y a su amigo Charles Gunnar, que había sido el padrino de su segunda boda. Ninguno de los dos volvió a ser visto. Lake se quedó con el dinero y el documento de identidad de Gunnar, cuya identidad comenzó a usar en público. Ese mismo año publicó un aviso en una revista de superviviencia buscando, según se cree, una nueva víctima. En cambio encontró a Charles Ng.

Leonard Lake
Junio de 1985. Un funcionario policial observa herramientas en el búnker en el que Leonard Lake y Charles Ng cometieron varios asesinatos

Charles Chi-Tat Ng nació el 24 de diciembre de 1960 en Hong Kong, en el seno de una familia acomodada. De adolescente fue expulsado de varios colegios por robo. Su padre lo mandó a un internado en Yorkshire, Inglaterra, del que también fue expulsado. En 1978 llegó a Estados Unidos con visa de estudiante y abandonó la universidad al primer semestre.

Después de un accidente de tránsito en el que se dio a la fuga, usó documentos falsos para alistarse en los Marines en 1979. En Hawái robó del arsenal de la base de Kaneohe Bay ametralladoras, revólveres, miras nocturnas y lanzagranadas. Antes del Consejo de Guerra, escapó y fue declarado desertor. Terminó en prisión y fue ahí, según algunas fuentes, donde conoció a Lake.

Una dupla de asesinos

Entre 1983 y 1985, Lake y Ng secuestraron, torturaron, violaron y asesinaron a entre ocho y 25 personas en la cabaña de Wilseyville. Entre sus víctimas hubo al menos dos bebés.

El búnker donde mantenían cautivas a las mujeres medía aproximadamente dos metros de largo por un metro de ancho. Era de bloques de cemento, tenía una cuna de madera, papel higiénico y un balde. Una pared estaba equipada con un espejo unidireccional. Muchas víctimas fueron inmovilizadas con grilletes antes de ser abusadas sexualmente. Otras fueron obligadas a presenciar la violación y el asesinato de sus parejas. Después de matarlas, los cuerpos eran desmembrados y disueltos en ácido.

Lake filmó parte de lo que hacía. En un video de octubre de 1984, sentado en un sillón reclinable, dijo: “Lo que quiero es una compañera sexual lista para usar. Quiero poder usar a una mujer cuando quiera y como quiera”. En otro fragmento agregó que buscaba “una esclava, no hay otra forma de decirlo… principalmente una esclava sexual, pero también física".

Leonard Lake
Los investigadores hallaron en la propiedad restos calcinados, objetos personales de al menos 25 víctimas y videograbaciones de las torturas realizadas por Lake y Ng

Los diarios del asesino

Sus diarios, de más de cien páginas, mezclaban anotaciones cotidianas con planes detallados. "Soy una persona peligrosa“, escribió. “La sociedad estaría preocupada si supiera que existo y lo que estoy haciendo”. La última página describía la desaparición de Paul Cosner: “Viernes, 2 de noviembre de 1984. Me encontré con Charlie, realizamos la operación… Fuimos al campo para completar”. El cuerpo de Cosner jamás fue encontrado.

Tres días después del suicidio de Lake, la investigación se convirtió en una causa por homicidio múltiple. La propiedad fue dividida en sectores y registrada en su totalidad.

A unos 30 metros del búnker había una zanja con cientos de objetos personales: joyas, botones, cierres. Dentro del búnker encontraron una puerta secreta que daba a una habitación con otra puerta doble y un área tipo ropero con una cuna de madera. En las paredes había una lista mecanografiada de reglas.

En el exterior desenterraron baldes de cinco litros. Uno contenía sobres con documentos de identidad de personas desaparecidas, lo que sugería hasta 25 víctimas. Otro tenía los diarios de Lake y dos videocasetes titulados “M Ladies”: uno registraba la tortura de Brenda O’Connor y el otro la de Deborah Dubs. Según los investigadores, la agresión a Dubs fue de tal intensidad que murió.

Página de periódico de 1985 con titulares sobre asesinatos, foto de Charles Ng, vista aérea de una cabaña, y retratos de las familias Dubs y O'Connor
La cobertura de los diarios sobre los hallazgos en la cabaña que Leonard Lake y Charles Ng usaban para cometer los crímenes

Cerca de la cabaña aparecieron dos cuerpos casi completos, envueltos en bolsas de dormir, amordazados, esposados y con un disparo en la cabeza: eran Lonnie Bond y Scott Stapley. Bajo el gallinero aparecieron más restos, entre ellos los de Randy Jacobson, desaparecido en octubre de 1984. Lake tenía su tarjeta bancaria cuando fue detenido.

En total los investigadores recolectaron más de 18 kilos de huesos calcinados y triturados. Lograron identificar los restos de 12 personas. El fiscal general del estado reconoció que el volumen de evidencia desbordó la capacidad de los sistemas informáticos de las dependencias involucradas en la investigación.

Cuando Lake fue detenido, Ng huyó. Se refugió en la casa de Balazs, esperó noticias y, al no tener respuesta, le pidió que lo llevara a su departamento. El FBI, la policía federal de Estados Unidos, confirmó que un hombre con su descripción había abordado un vuelo a Chicago bajo el nombre Mike Kymoto. Un ex compañero de celda lo llevó hasta la frontera con Canadá.

Lo atrapó su propia compulsión. Fue detenido en Alberta por robo en una tienda, forcejeó con el guardia de seguridad, sacó un arma y le disparó en la mano. Fue condenado a cuatro años y medio de prisión en Canadá.

Leonard Lake
Leonard Lake murió en 1985 tras ingerir cianuro en la comisaría, sin revelar detalles sobre sus víctimas ni su cómplice Charles Ng

Estados Unidos pidió la extradición, pero un tratado canadiense impedía entregar personas que enfrentaran la pena de muerte, salvo que se probara responsabilidad en múltiples homicidios. Esa condición se cumplió. El Tribunal Supremo de Canadá autorizó la extradición en septiembre de 1991 y Ng fue devuelto a California.

Lo que siguió fue uno de los juicios más costosos y prolongados de la historia de ese estado. Ng tuvo 10 abogados distintos, demandó a varios por mala praxis antes de que el juicio terminara e intentó representarse a sí mismo en múltiples ocasiones. En octubre de 1997, la policía de San Francisco admitió haber destruido por error evidencia del caso, entre ella balas y muestras de sangre. Dieciocho meses después murió en un accidente de auto un testigo clave de la fiscalía.

El juicio comenzó en agosto de 1998, trece años después de la detención de Lake. En 1999, Charles Ng fue declarado culpable de 11 cargos de asesinato en primer grado y condenado a muerte. Permanece en el corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín. California no ejecuta a ningún condenado desde 2006.

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