
Natalee Holloway tenía 18 años y una beca completa para estudiar medicina cuando desapareció en Aruba la madrugada del 30 de mayo de 2005. Su cuerpo nunca fue encontrado. Dieciocho años después, el hombre que la mató confesó haberle aplastado la cabeza con un bloque de cemento y arrojado su cuerpo al océano.
Joran van der Sloot, ciudadano holandés, admitió el crimen el 18 de octubre de 2023 ante un tribunal federal en Birmingham, Alabama, como parte de un acuerdo de culpabilidad por cargos de extorsión y fraude electrónico contra la familia de la víctima. La confesión llegó casi dos décadas tarde, pero fue la primera vez que un juez escuchó de su propia boca cómo murió Natalee.
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Natalee Ann Holloway nació el 21 de octubre de 1986 en Tennessee, Estados Unidos. Era la hija mayor de Dave y Beth Holloway, quienes se divorciaron en 1993, cuando ella tenía siete años. Su madre se volvió a casar con George “Jug” Twitty en 2000, y la familia se mudó a Mountain Brook, un suburbio de Birmingham, Alabama.

En la secundaria, Natalee fue alumna destacada, integrante del gobierno estudiantil, del equipo de danza y de la Sociedad Nacional de Honor. También trabajó como consejera en el grupo Natural Helpers y colaboró con el American Field Service, una organización de intercambio estudiantil.
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Su historial académico le valió una beca completa para ingresar a la Universidad de Alabama. Tenía planes de estudiar medicina y también quería ingresar a una fraternidad universitaria. Sus padres la describían como una chica con carácter firme y rutinas claras. “Supe inmediatamente que la habían secuestrado o asesinado. No hubo dudas. Ninguna”, dijo Beth a la cadena estadounidense NBC News.
El 26 de mayo de 2005, Natalee viajó a Aruba junto a 124 compañeras y compañeros del Mountain Brook High School para celebrar la graduación. Era un viaje de cinco días que el colegio ya había realizado en años anteriores. Beth había dado el permiso sin mayores reparos: “Iban a ser más de 150 compañeros. Pensamos que en números hay seguridad”, contó.
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La noche del 29 al 30 de mayo, Natalee estuvo en el Carlos ‘n Charlie’s, un bar popular de Oranjestad, la capital de Aruba. Cerca de la una y media de la madrugada, testigos la vieron salir en un auto blanco junto a tres jóvenes: Joran van der Sloot, de 17 años, y los hermanos Deepak Kalpoe, de 21, y Satish Kalpoe, de 19. “Recuerdo haber visto a Natalee en un auto blanco alejándose”, declaró su amiga Jessica Caiola en el documental The Disappearance of Natalee Holloway, emitido por Oxygen, cadena estadounidense, en 2017. “La ventanilla estaba baja y podíamos verla en el asiento trasero. Pensé: ‘Qué bien, encontró un regreso al hotel’”.

Natalee nunca llegó al aeropuerto para el vuelo de regreso. Esa mañana, uno de los siete adultos acompañantes llamó a Beth para informarle que su hija no aparecía.
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Van der Sloot les dijo a los fiscales que esa noche acordó que los dejaran a él y a Natalee a cierta distancia del hotel, con la intención de caminar juntos por la playa. Mientras caminaban solos, relató que “la recostó” en la arena y comenzaron a besarse. Cuando Natalee le pidió que parara, él siguió. Ella lo golpeó en la ingle. Él respondió pateándola en la cara con fuerza.
Según la transcripción del acuerdo judicial citada por la cadena estadounidense ABC News, Van der Sloot encontró un bloque de cemento en la playa y lo usó para golpearle la cabeza. Luego se metió en el océano hasta las rodillas y empujó el cuerpo de Natalee hacia el agua. El cadáver nunca fue hallado. La jueza federal Anna Manasco resumió los hechos al momento de dictar sentencia: “Asesinó brutalmente...“.
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Beth Holloway, que esperó 18 años para escuchar la verdad, declaró afuera del tribunal: “Se terminó. Joran van der Sloot ya no es el sospechoso del asesinato de mi hija. Es el asesino”. Y agregó: “Obtuve la respuesta...“.

Natalee Holloway desapareció en Aruba el 30 de mayo de 2005, hace 21 años, y su crimen se convirtió en uno de los casos con mayor cobertura mediática en Estados Unidos. Las alternativas de la desaparición tuvieron cobertura ininterrumpida en todos los canales de noticias por cable durante meses. La búsqueda involucró al FBI, marines holandeses, miles de voluntarios y la policía de Aruba. Aun así, ningún acusado había llegado a juicio en un primer momento.
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Las primeras detenciones llegaron el 5 de junio de 2005, cuando Van der Sloot y los hermanos Kalpoe señalaron a dos guardias de seguridad del hotel, Antonius “Mickey” John y Abraham Jones, como sospechosos. Ambos fueron liberados el 13 de junio sin cargos. El 9 de junio, Van der Sloot y los Kalpoe fueron arrestados. Días después, también lo fueron el DJ Steve Gregory Croes y Paulus van der Sloot, padre de Joran y abogado en proceso de convertirse en juez. Los cinco quedaron libres antes de septiembre de 2005.
En agosto de ese año, el huracán Katrina desvió la atención mediática en Estados Unidos. La tragedia coincidió con la liberación de Van der Sloot, a quien la policía local no pudo procesar por falta de pruebas y sin el cuerpo de la víctima.
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En noviembre de 2007, Van der Sloot y los hermanos Kalpoe fueron detenidos por segunda vez, acusados de “participación en el homicidio voluntario de Natalee Holloway o de causarle lesiones graves que resultaron en su muerte”. En diciembre del mismo año, los tres quedaron libres nuevamente. La Fiscalía de Aruba reconoció que “el período de detención no produjo el avance definitivo en la investigación” y que no había pruebas suficientes para demostrar que Natalee había muerto por un acto violento.
Entre 2008 y 2016, Van der Sloot ofreció al menos cuatro versiones distintas de lo que supuestamente había ocurrido con Natalee, ninguna verificada.
En febrero de 2008, un canal holandés emitió un video filmado con cámara oculta por un periodista de investigación, en el que Van der Sloot afirmaba que Natalee había muerto de una sobredosis en la playa y que él y un amigo habían arrojado el cuerpo al mar. Luego dijo que había mentido. En noviembre de ese mismo año, le confesó a la periodista Greta Van Susteren en Fox News que había vendido a Natalee a una red de tráfico sexual por USD 10.000. Ocho horas después, le envió un correo a la cadena admitiendo que era mentira.
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En 2010, el tabloide holandés Telegraaf publicó otra versión: Van der Sloot habría llevado a Natalee a la casa de un amigo, donde consumieron whisky y cocaína, y ella habría caído de un balcón. La Justicia de Aruba ya había investigado esa historia antes de su publicación y la descartó como “completamente inverosímil”.

En marzo de 2010, Van der Sloot contactó al abogado de Beth, John Q. Kelly, y ofreció revelar la ubicación de los restos de Natalee a cambio de 250.000 dólares. El FBI coordinó con las autoridades de Aruba para registrar el encuentro. Kelly entregó 10.000 dólares en efectivo y Beth transfirió otros 15.000 dólares a una cuenta bancaria de Van der Sloot en los Países Bajos. A cambio, él llevó a Kelly a una casa donde supuestamente había enterrado el cuerpo bajo los cimientos. Una revisión de permisos de construcción demostró que esa casa no existía en 2005. Van der Sloot admitió por correo electrónico que había mentido y huyó a Perú con el dinero.
Más tarde explicó su motivación al diario Telegraaf: “Quería vengarme de la familia de Natalee. Sus padres me hicieron la vida imposible durante cinco años”.
El 30 de mayo de 2010, exactamente cinco años después de la desaparición de Natalee, Van der Sloot mató a Stephany Flores Ramírez, una estudiante universitaria peruana de 21 años, hija del empresario y piloto de carreras Ricardo Flores. La encontraron golpeada hasta la muerte en la habitación de hotel que él había contratado en Lima. Van der Sloot confesó a la policía peruana que la había estrangulado, golpeado y asfixiado con su remera ensangrentada después de que ella descubriera su vínculo con el caso Holloway.
Fue arrestado en Chile tres días más tarde y extraditado a Perú. En enero de 2012 fue condenado a 28 años de prisión. Ese mismo mes, un juez de Alabama declaró legalmente muerta a Natalee Holloway, a pedido de su padre Dave, quien había presentado la solicitud en septiembre de 2011. Beth se opuso a la declaración: su abogado explicó a la revista estadounidense People, que ella quería preservar “esa mínima esperanza” de que su hija pudiera estar viva en algún lugar.
En 2021, Van der Sloot fue condenado en Perú a 18 años adicionales por tráfico de cocaína dentro de la prisión. Dado que la ley peruana no permite condenas superiores a 35 años salvo cadena perpetua, su fecha de liberación quedó fijada para el 10 de junio de 2045.
En junio de 2023, el gobierno peruano autorizó la extradición temporal de Van der Sloot a Estados Unidos para enfrentar los cargos federales de extorsión y fraude. El 8 de junio aterrizó en Birmingham. Al día siguiente se declaró inocente. El 18 de octubre cambió su declaración y se declaró culpable.

Como parte del acuerdo, se comprometió a brindar “información exacta y veraz sobre la desaparición de Natalee Holloway”, según indicó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La sentencia fue de 20 años, a cumplirse de manera simultánea con su condena en Perú.
El padre de Natalee, Dave Holloway, emitió un comunicado: “El proceso de hoy confirmó que este acusado asesinó a Natalee y luego torturó y extorsionó a quienes más la amaban”.
El cuerpo de Natalee Holloway jamás fue recuperado.
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