Entre pergaminos y observaciones: así nació la ciencia crítica en Grecia y Roma

Las discusiones entre sabios, la revisión constante de fuentes y la búsqueda de pruebas marcaron el inicio de una tradición científica basada en la duda, el análisis y el debate

Guardar
Google icon
Entre el rumor y la evidencia: cómo los antiguos científicos forjaron las bases del pensamiento crítico
Los científicos de Grecia y Roma establecieron la observación sistemática como método fundamental para la generación de conocimiento confiable (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si la desinformación parece un desafío propio del siglo XXI, la historia demuestra lo contrario. Mucho antes de la proliferación de redes sociales y algoritmos, los científicos griegos y romanos ya debatían cómo distinguir los hechos de la ficción. Entre pergaminos y observaciones a simple vista, afrontaban relatos dudosos, rumores sin fundamento y el peso de creencias populares.

Su legado intelectual, transmitido a lo largo de los siglos, ofrece herramientas clave para quienes buscan orientarse entre un exceso de información y datos falsos. A pesar de la distancia temporal, sus ideas sobre la búsqueda del conocimiento, la duda razonada y el valor del debate siguen siendo referencias para la ciencia actual. Así lo sostiene Jemima McPhee, investigadora de la Australian National University, en un análisis publicado en The Conversation.

PUBLICIDAD

La observación como base del conocimiento

Hace más de dos mil años, la observación sistemática se consolidó como el primer paso del conocimiento confiable. El astrónomo Marcus Manilius, en el siglo I d.C., relató cómo sus colegas examinaban el cielo noche tras noche, atentos al movimiento de las estrellas y anotando sus posiciones para confirmar patrones y descartar ilusiones.

Entre el rumor y la evidencia: cómo los antiguos científicos forjaron las bases del pensamiento crítico
La desinformación no es un problema exclusivo de la era digital, ya que los pensadores clásicos ya enfrentaban rumores y relatos dudosos en su época (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este método, lejos de limitarse a la astronomía, se extendía a todas las disciplinas: primero observar, luego registrar y recién después interpretar. Según el análisis de McPhee, Manilio afirmó: “Observaban la apariencia de todo el cielo durante la noche y veían regresar cada estrella a su lugar original. Repitiendo ese proceso, acumularon su conocimiento”. El mensaje era claro: toda afirmación sin respaldo empírico debía ser cuestionada. En una época donde la palabra tenía tanto peso como la evidencia, este celo por los hechos marcó una diferencia decisiva frente a la especulación o el mito.

PUBLICIDAD

Escepticismo y análisis de las fuentes

La confianza ciega en lo que se escucha o se lee nunca fue una virtud para los antiguos. Un texto anónimo conocido como “Aetna”, dedicado a explicar el funcionamiento de los volcanes, advertía sobre los riesgos de aceptar relatos ajenos sin verificación rigurosa.

El autor señalaba que las fuentes, incluso las más respetadas, podían equivocarse o distorsionar la verdad, ya fuera por error o interés propio. De acuerdo con la Australian National University, el autor de “Aetna” instaba a someter toda información al análisis crítico, evaluando si estaba sustentada por pruebas y razonamiento propio. Esta actitud era una protección esencial ante errores y engaños.

Entre el rumor y la evidencia: cómo los antiguos científicos forjaron las bases del pensamiento crítico
El reconocimiento de los límites del saber y la humildad intelectual eran valores fundamentales en la ética científica de la Antigüedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La desconfianza razonada no era un obstáculo, sino una salvaguarda indispensable. La advertencia sigue vigente: la autoridad de una fuente nunca debe reemplazar al juicio informado.

Reconocimiento de los límites del saber

La humildad intelectual formaba parte de la ética científica en Grecia y Roma. El poeta y filósofo Lucrecio, en su obra “Sobre la naturaleza de las cosas”, propuso diversas explicaciones para los eclipses solares, pero admitió abiertamente no tener pruebas suficientes para elegir una.

Para Lucrecio, rechazar hipótesis solo para aparentar certeza era contrario al espíritu científico. Según argumenta Jemima McPhee, esta honestidad, lejos de debilitar el discurso, inspiraba mayor confianza en el público y entre colegas.

Reconocer limitaciones y dudas era señal de fiabilidad, no de debilidad. En una época en la que la ciencia se enfrenta al dogmatismo y la polarización, la lección resulta especialmente actual: solo quien admite lo que ignora puede aspirar a descubrir algo nuevo.

Entre el rumor y la evidencia: cómo los antiguos científicos forjaron las bases del pensamiento crítico
Para pensadores como Manilio y el autor de 'Aetna', la curiosidad y el juicio crítico eran más valorados que la fama o el rango en la búsqueda del saber (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ciencia y cultura, un vínculo inseparable

El conocimiento nunca estuvo aislado del entorno social ni de las creencias colectivas. Los tratados médicos atribuidos a la escuela hipocrática dan cuenta de debates intensos entre explicaciones materiales y sobrenaturales, especialmente en cuestiones como la epilepsia.

“Sobre la enfermedad sagrada” es un ejemplo: mientras algunos médicos defendían causas físicas, otros preferían explicaciones espirituales, y ambos ofrecían diagnósticos y tratamientos distintos según sus valores y formación. Según el estudio de la Australian National University, los antiguos comprendían que los hechos científicos están condicionados por la cultura y el entorno de quienes los transmiten.

Este reconocimiento permitía situar cada afirmación en su contexto, entendiendo que la ciencia no progresa en aislamiento, sino en diálogo con la sociedad. Así, advertían sobre la influencia de intereses, creencias y motivaciones en la construcción de la verdad.

Entre el rumor y la evidencia: cómo los antiguos científicos forjaron las bases del pensamiento crítico
Las enseñanzas de los científicos griegos y romanos mantienen actualidad al enseñar a distinguir hechos de creencias en medio del exceso de información (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ciencia como práctica abierta y colectiva

A diferencia de la visión contemporánea que asocia el conocimiento exclusivo a los expertos, los antiguos reivindicaban la apertura y el aprendizaje constante. El propio Manilio sostenía que lo más importante para estudiar ciencia era una “mente dispuesta”, sin importar el origen o el rango social.

El autor de “Aetna” afirmaba que “la ciencia no es terreno para el genio”, sino para quienes mantienen la curiosidad y la capacidad de dudar. En palabras de McPhee, los científicos antiguos insistían en que cualquier persona podía alcanzar el saber auténtico si mantenía el análisis crítico y el deseo de aprender. La verificación y la transparencia reforzaban el carácter público y perfectible de la ciencia.

Las enseñanzas surgidas del escepticismo y la experiencia de estos pioneros consolidaron las bases del conocimiento científico. En tiempos donde distinguir lo real de lo falso es un reto, las lecciones de la Antigüedad mantienen su vigencia para quienes buscan claridad, concluye el análisis de Jemima McPhee.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Resistió mil años, pero una puerta sin cerrar y un cañón sellaron su destino: la historia de la caída de Constantinopla

La noche anterior, griegos y latinos rezaron juntos por última vez en Santa Sofía. Al alba, Mehmed II lanzó tres oleadas sobre la ciudad y el último emperador, Constantino XI, desapareció en la batalla sin que su cuerpo fuera jamás hallado

Resistió mil años, pero una puerta sin cerrar y un cañón sellaron su destino: la historia de la caída de Constantinopla

La alegría y tristeza de Jeff Buckley, el cantante de voz angelada que cayó a un río tras beber una cerveza en una noche de soledad

Jeff Buckley pasó de cafeterías diminutas a escenarios internacionales y reconocimientos en Francia. Grabaciones, vínculos artísticos y una versión impresionante de una canción de Leonard Cohen que quedó en el recuerdo

La alegría y tristeza de Jeff Buckley, el cantante de voz angelada que cayó a un río tras beber una cerveza en una noche de soledad

Un misterio de terror, el pacto millonario de sus creadores y los secretos de sangre que sepultó la Ouija: la historia del tablero maldito

Patentada en 1890 como un juego familiar, la Ouija ocultó un negocio marcado por la codicia, muertes inexplicables y oscuros archivos policiales que terminaron desafiando a la ciencia

Un misterio de terror, el pacto millonario de sus creadores y los secretos de sangre que sepultó la Ouija: la historia del tablero maldito

“General, vamos a proceder”: la operación “a todo o nada” y el relato de cómo un comando de Montoneros secuestró y asesinó a Aramburu

La mañana del 29 de mayo de 1970, en el Día del Ejército, una organización guerrillera hasta entonces desconocida secuestró de su domicilio al dictador responsable de los fusilamientos, en 1956, del general peronista Juan José Valle y de un grupo de civiles en un basural de José León Suárez. Lo llevaron a una estancia en Timote, donde lo mataron el 2 de junio. La reconstrucción de la “Operación Pindapoy” –como la llamaron- que años después hicieron tres de los miembros de ese comando

“General, vamos a proceder”: la operación “a todo o nada” y el relato de cómo un comando de Montoneros secuestró y asesinó a Aramburu

“Hoy no es solo una victoria, es amor por lo que haces”: Diletta Leotta celebró el regreso de Karius a la Bundesliga

Tras su paso por Besiktas, Unión Berlin y Newcastle sin consolidarse, el guardameta alemán encontró en Gelsenkirchen la confianza y la regularidad que lo devolvieron a la primera división

“Hoy no es solo una victoria, es amor por lo que haces”: Diletta Leotta celebró el regreso de Karius a la Bundesliga