El “Gimli Glider”: la increíble hazaña del avión que aterrizó sin combustible por un error de conversión

Ni las alarmas por temperatura ni el fallo de ambos motores detuvieron la maniobra que desafió a la industria y quedó como ejemplo irrepetible en la historia de la aviación mundial

Guardar
Google icon
El hecho del "Gimli Glider" sentó un precedente en Air Canada y dejó importantes lecciones de seguridad operacional en la aviación (foto: Wikipedia)
El hecho del "Gimli Glider" sentó un precedente en Air Canada y dejó importantes lecciones de seguridad operacional en la aviación (foto: Wikipedia)

Un Boeing 767 de Air Canada pasó a la historia el 23 de julio de 1983, cuando logró aterrizar sin una gota de combustible y sin causar víctimas. El incidente, conocido como el caso del “Gimli Glider”, fue consecuencia de una insólita cadena de errores humanos y técnicos, así como de un cambio reciente en el sistema de medición de Canadá.

La hazaña del capitán Bob Pearson y el copiloto Maurice Quintal, que salvaron la vida de 69 personas, sigue siendo admirada en la aviación mundial.

PUBLICIDAD

Un fallo de cálculo y una cadena de errores

El caso del “Gimli Glider” ocurrió el 23 de julio de 1983 y se considera una de las mayores hazañas en la historia de la aviación (foto: Wikipedia)
El caso del “Gimli Glider” ocurrió el 23 de julio de 1983 y se considera una de las mayores hazañas en la historia de la aviación (foto: Wikipedia)

El vuelo AC143 de Air Canada había despegado de Montreal con destino a Edmonton, haciendo una escala en Ottawa. A bordo viajaban 61 pasajeros y ocho miembros de la tripulación. Sin embargo, antes de despegar, el sistema automático de medición de combustible (FQIS) del Boeing 767 presentó fallas. Los tres indicadores de los depósitos no funcionaban, y pese a ello, el despegue fue autorizado.

“El sistema de medición no funcionaba y la MEL (lista de equipamiento mínimo) no daba instrucciones claras para este modelo, recién incorporado”, explicó Daniel Murias en Motorpasión. El capitán Pearson, con más de 15.000 horas de vuelo, decidió confiar en una medición manual durante la escala en Ottawa. El procedimiento consistía en utilizar una varilla que medía el combustible en centímetros, pero había un detalle crucial: era el primer modelo de la marca que utilizaba el sistema métrico decimal.

PUBLICIDAD

La confusión surgió porque el repostaje se realizaba en litros, pero para planificar el vuelo se necesitaban calcular los kilogramos de combustible, ya que la masa es un dato más fiable que el volumen. Sin embargo, la tripulación y el personal de tierra aplicaron el factor de conversión erróneo: utilizaron 1,77, válido para convertir litros a libras, en vez de 0,803, que correspondía a la conversión de litros a kilogramos. Así, en vez de los 22.300 kg requeridos, cargaron solo 10.000 kg, es decir, 22.300 libras.

La raíz del problema estaba en el cambio de sistema de medición que Canadá había implementado ese mismo año. “Ya vemos venir el fallo, grande como un Boeing”, ironizó Murias. Sin embargo, advirtió el error antes del despegue.

El momento crítico: sin combustible a 12.500 metros

El avión Boeing 767 de Air Canada aterrizó sin combustible tras una cadena de errores en la conversión de unidades de medida (foto: Facebook/Captura)
El avión Boeing 767 de Air Canada aterrizó sin combustible tras una cadena de errores en la conversión de unidades de medida (foto: Facebook/Captura)

A mitad de camino, sobre Red Lake, Ontario, una alarma advirtió problemas de presión en el motor izquierdo. Los pilotos reiniciaron la bomba, pero minutos después, la advertencia apareció en el motor derecho. En cuestión de segundos, ambos motores se apagaron a 41.000 pies de altura, es decir, 12.500 metros.

“Solo tuvieron unos segundos para decidir qué hacer”, relató Murias. Pearson, también piloto, sabía cómo maniobrar un avión sin motores. El aeropuerto más cercano, Winnipeg, estaba a 75 millas, pero la altitud descendía rápidamente. Entonces, Quintal recordó la antigua base aérea de Gimli, donde él mismo había servido. Lo que desconocían era que ya no era una base militar, sino un circuito automovilístico, y que ese día se celebraba una carrera con público y vehículos en pista.

La situación era extrema: la pista estaba ocupada, había guardarraíles metálicos e incluso el avión estaba demasiado alto para un descenso convencional. Pearson recurrió a una maniobra de planeo en la que debió descender el avión “de lado”, como se hace con un planeador, para perder altitud rápidamente y alinearse a último momento.

Un aterrizaje de película y un récord imposible de igualar

La confusión entre litros, libras y kilogramos durante el repostaje dejó al Boeing 767 con menos de la mitad del combustible necesario (foto: Facebook/Captura)
La confusión entre litros, libras y kilogramos durante el repostaje dejó al Boeing 767 con menos de la mitad del combustible necesario (foto: Facebook/Captura)

El 767 aterrizó prácticamente en silencio, sin motores ni radio para alertar a los presentes. Solo los frenos del tren de aterrizaje podían detenerlo. Debido a la velocidad y el calor, el tren delantero colapsó, el morro del avión se arrastró por la pista y rompió los guardarraíles, causando una gran conmoción entre el público.

“Todo terminó sin que se produjeran lesiones graves entre los pasajeros ni la tripulación”, destacó Murias. La profesionalidad de Pearson y Quintal fue elogiada, aunque la aerolínea recibió críticas por su manejo deficiente del sistema métrico y la supervisión del proceso de repostaje. Pearson fue suspendido seis meses, pero posteriormente reincorporado como capitán.

El incidente dejó lecciones claves sobre la importancia de la conversión de unidades y la necesidad de procedimientos claros en la aviación. Se intentó recrear el vuelo en simuladores de la compañía, pero nadie logró repetir la hazaña.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

La vida del equilibrista que murió víctima del viento: hitos y tragedias de la dinastía Wallenda y el último acto fatal a los 73 años

Con su imponente templanza, el veterano equilibrista cruzó 195 metros suspendido a 60 metros de altura durante el entretiempo de un partido de los Phillies. Aunque ese día triunfó ante una multitud, su extrema obsesión con el peligro ya sembraba el camino hacia la tragedia

La vida del equilibrista que murió víctima del viento: hitos y tragedias de la dinastía Wallenda y el último acto fatal a los 73 años

El incidente banal potenciado por un diario racista que causó la mayor masacre de ciudadanos negros en la historia de Estados Unidos

El 31 de mayo de 1921, después de un confuso incidente entre un chico negro y una adolescente blanca en un ascensor ocurrido en Tulsa, Oklahoma, un diario local llamó a “linchar un negro esta noche”. Así convocada, una turba atacó el barrio conocido como el “Black Wall Street”, incendió 35 manzanas y asesinó a cerca de trescientas personas. Los hechos fueron borrados de la historia oficial estadounidense durante más de un siglo. El testimonio de las últimas sobrevivientes

El incidente banal potenciado por un diario racista que causó la mayor masacre de ciudadanos negros en la historia de Estados Unidos

Un hijo perdido, un padre aterrorizado y una amiga olvidadiza: así nació Buscando a Nemo

Marlin, Dory y Nemo llegaron a las pantallas en 2003 y no se fueron: dos décadas después, su historia sigue siendo referencia técnica, cultural y emocional, y su mantra resuena igual que entonces, “sigue nadando”

Un hijo perdido, un padre aterrorizado y una amiga olvidadiza: así nació Buscando a Nemo

Un viaje de egresados, una desaparición y 18 años de confesiones falsas: el brutal crimen de una adolescente en las playas de Aruba

Natalee Holloway tenía 18 años cuando en mayo de 2005 desapareció mientras disfrutaba de un viaje con sus compañeros del colegio. La búsqueda de respuestas llevó a sus padres a enfrentarse con engaños y falsas pistas. El principal culpable ofrecía versiones contradictorias mientras la cobertura de los medios mantenía viva la intriga

Un viaje de egresados, una desaparición y 18 años de confesiones falsas: el brutal crimen de una adolescente en las playas de Aruba

Vivir y morir en Constitución: relatos íntimos de la batalla por la identidad de las trabajadoras sexuales en un barrio de “rotos”

Georgina Orellano cuenta, en el libro “Vidas de putas, calle, sexo y mentiritas”, la vida de “la Perrito” y de “la Diva”, y también sus muertes: mujeres trans que vivían y sobrevivían en uno de los barrios más peligrosos de la ciudad de Buenos Aires. Sus historias enseñan quiénes eran, qué hacían y cómo es habitar un territorio que tiene su propio lenguaje, su propia atmósfera, su propio drama. Viaje al interior de una zona roja

Vivir y morir en Constitución: relatos íntimos de la batalla por la identidad de las trabajadoras sexuales en un barrio de “rotos”