
En agosto de 1876, con apenas 21 años, Arthur Rimbaud dejó atrás Europa y apareció en un rincón inesperado del mundo: Salatiga, en la isla indonesia de Java. Llegó como integrante de la armada real de las Indias Neerlandesas, cuando el dominio colonial aún marcaba cada rincón del archipiélago. Pero su estancia fue tan breve como enigmática: apenas dos semanas más tarde abandonó el regimiento, y desde entonces, el misterio sobre las razones de su huida y las huellas de su fugaz paso por la región intriga a biógrafos, críticos y lectores siglo y medio después.
De acuerdo a AFP, la única señal tangible del paso de Rimbaud en Salatiga es una placa instalada en la entrada de la residencia del intendente. El texto recuerda al poeta francés que inspiró a varias generaciones de autores, desde el irlandés James Joyce hasta el cantante estadounidense de The Doors, Jim Morrison.
PUBLICIDAD
Triyanto Triwikromo, escritor nacido en Salatiga, la repercusión de Rimbaud en la literatura del país es indiscutible. “Cada poeta indonesio que percibe la poesía como una expresión del subconsciente y una manifestación del surrealismo leyó a Rimbaud al menos una vez en su vida”, explicó.
De acuerdo con sus biógrafos, Arthur Rimbaud se embarcó en el vapor “Prinz van Oranje” y arribó al puerto de Batavia (hoy Yakarta) el 23 de julio de 1876. Desde allí emprendió un largo recorrido hacia Semarang, a 500 kilómetros al este, siguiendo la ruta marcada por la infraestructura ferroviaria que el poder colonial había levantado para mover tropas y mercancías. Así lo documenta Jamie James en su libro Rimbaud in Java: the Lost Voyage (2011).
PUBLICIDAD
El viaje no terminó allí: desde la estación de Tawang, el poeta marchó junto a otros reclutas franceses hasta Ambarawa, y completó los últimos ocho kilómetros a pie, bajo el calor húmedo de Java, hasta llegar a Salatiga, la ciudad donde comenzaría uno de los capítulos más enigmáticos de su vida.
Hoy, precisó AFP, la estación de tren que en 1876 recibió a Rimbaud ya no cumple su función original. Está desactivada, pero renació como museo ferroviario, donde todavía se pueden realizar paseos esporádicos en antiguas locomotoras de vapor, organizados por la compañía nacional PT KAI Wisata. Desde allí parte un trayecto turístico que llega hasta el pintoresco pueblo de Tuntang.
PUBLICIDAD
La historia del poeta, sin embargo, aún es poco conocida en la zona. Okta, una guía local, confesó a AFP: “Nunca oí sobre Rimbaud, pero es una historia fascinante que deberíamos contar a nuestros visitantes”. Cada año, cerca de 100.000 personas —un 30% de ellas extranjeras— recorren la estación, sin sospechar que por esas vías pasó una de las figuras más enigmáticas de la literatura francesa.

El 15 de agosto de 1876, en la víspera del despliegue de su regimiento contra el sultanato de Aceh en Sumatra, Arthur Rimbaud tomó una decisión inesperada: abandonó la guarnición militar —hoy sede del ejército indonesio— y desapareció de los registros oficiales. No dejó palabras escritas sobre aquel episodio, ya que había puesto fin a su producción literaria un año antes, tras su último poema conocido de 1875.
PUBLICIDAD
Su huida ocurrió en una Salatiga diminuta, con apenas mil habitantes, rodeada por un entorno selvático en las faldas del volcán Merbabu. Entre la espesura, los ríos y el terreno montañoso, el poeta encontraba un escenario perfecto para perderse, sobrevivir y alimentar el enigma que, siglo y medio después, aún desconcierta a biógrafos y lectores.
De acuerdo con fragmentos de Mauvais Sang, Rimbaud anhelaba libertad y contacto directo con la naturaleza: “Nadar, machacar la hierba, cazar, fumar, sobre todo; beber licores fuertes como metal ardiente, - como hacían esos ancestros en torno al fuego”.
No existen documentos que prueben si el poeta concretó estas fantasías durante su escape. Semanas después, Rimbaud regresó a Europa y continuó sus viajes en Asia y África, viviendo en lugares como Chypre, Yemen y Etiopía.
PUBLICIDAD
Desde 1997, la placa en la residencia del intendente de Salatiga recuerda el paso fugaz de Rimbaud: “El poeta francés Arthur Rimbaud residió en Salatiga del 2 al 15 de agosto de 1876 – En los países de pimienta y humedad”.

Las autoridades de Indonesia, tanto locales como nacionales, piensan en crear un recorrido memorial, según declaró Hilmar Farid, director general del Ministerio de Cultura. “Estamos abiertos a cualquier iniciativa que destaque la presencia de Rimbaud en Java”, afirmó.
Según Sri Sarwanti, directora de los Archivos de Salatiga, el propósito es dar a conocer la huella cultural de Rimbaud en la región. El aniversario número 75 de las relaciones diplomáticas entre Francia e Indonesia, fijado para 2025, impulsará estas iniciativas.
PUBLICIDAD
Así lo sostiene la embajada de Francia en Indonesia, que considera a Rimbaud como uno de los “paseurs culturels” o transmisores culturales más relevantes entre ambos países.
Hasta hoy, el misterio sobre los motivos de la deserción de Rimbaud en Java permanece. Los estudiantes y visitantes pueden encontrarse con fragmentos dispersos de su historia. Sin embargo, el impacto de su poesía y su enigmático paso por Indonesia continúan estimulando la imaginación de escritores, lectores y críticos tanto locales como internacionales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Fue médico de guerra, enfrentó cuestionamientos éticos y transformó la medicina al realizar el primer trasplante de riñón: la historia de Joseph Murray
El médico, que más tarde recibiría el Nobel, lideró en Boston una operación entre hermanos idénticos y luego avanzó con radiación y fármacos para reducir la respuesta inmunitaria en receptores

De quedar paralizada a los 18 años a liderar un club de running que recorrió 5.000 kilómetros
Esmée Gummer perdió la movilidad tras una operación fallida siendo adolescente. Hoy, con 35 años, conduce The Say Yes Club, una iniciativa gratuita que busca llevar a un millón de personas al movimiento en el Reino Unido e Irlanda

Una guitarra en llamas, una carrera meteórica y una muerte envuelta en misterio: la historia de Jimi Hendrix
Irrumpió en Londres en 1966 y en cuatro años reescribió lo que un instrumento podía hacer. El 18 de septiembre de 1970 apareció inconsciente en un cuarto de Notting Hill. Lo que pasó esa madrugada, nadie lo sabe con certeza

Un espía torpe, una sátira de la Guerra Fría y la vez que creyeron estar en Argentina: el Superagente 86 y la trama de su creación
En septiembre de 1965 se estrenó la mítica serie que permanece en el recuerdo de varias generaciones. “Nadie había hecho un programa centrado en un idiota, así que decidí ser el primero”, consideró Mel Brooks, su guionista y director. Las aventuras de Maxwell Smart y la comicidad como clave para sostener el éxito

“Todos los caminos llevan a Roma”: la ciencia desmiente el dicho más célebre de la Antigüedad
Un relevamiento digital sin precedentes de vías romanas sitúa a ciudades de Turquía y Grecia como los verdaderos nodos del entramado terrestre del Imperio. El trabajo mapeó casi 300.000 kilómetros de rutas para reconstruir la red de conexiones milenaria




