Qué fue el “Gran Hedor” de Londres y por qué obligó a repensar las ciudades

En 1858, una ola de pestilencia paralizó la capital británica e impulsó la adopción de medidas pioneras que sentarían los fundamentos de la salud pública moderna

Cómo el “Gran Hedor” de Londres fue una lección clave para cambiar la percepción de la salud urbana
El río Tamesis y su episodio del “Gran Hedor” de Londres en 1858 marcó un antes y un después en la salud pública urbana (foto: REUTERS)
Guardar

A mediados del siglo XIX, Londres se encontraba en una encrucijada entre el auge industrial y el caos sanitario. Como una de las ciudades más grandes y avanzadas del mundo, la capital del Reino Unido simbolizaba el poder imperial británico. No obstante, su crecimiento acelerado carecía de la infraestructura adecuada para gestionar sus desafíos urbanos.

La capital del Imperio Británico tenía un problema al que no podía dar la espalda: el Támesis. Este río, que atravesaba la ciudad, había pasado de ser una majestuosa vía de agua a transformarse en una cloaca al aire libre que albergaba los residuos de millones de londinenses, incluidas aguas negras y desechos industriales.

Según explicó The Times, el deterioro del río, junto con la falta de un sistema de saneamiento unificado, provocó un círculo vicioso donde las aguas servidas, lejos de ser tratadas, eran vertidas al Támesis, y posteriormente consumidas por los mismos habitantes.

Las condiciones de vida eran precarias, con millones de personas viviendo en condiciones de hacinamiento sin servicios básicos. ¿El resultado? Una amenaza latente para la salud de la población.

Cómo el “Gran Hedor” de Londres fue una lección clave para cambiar la percepción de la salud urbana
La crisis ambiental del Támesis impulsó la creación de un sistema de alcantarillado pionero en el mundo (foto: Wikipedia)

Contexto histórico del Gran Hedor de 1858

El verano de 1858 trajo consigo uno de los climas más calurosos registrados en la época, exacerbando el problema del olor. Las aguas del Támesis, saturadas y fermentadas por residuos, emanaban un hedor irrespirable que afectaba a toda la ciudad.

Esta crisis de malos olores, apodada el “Gran Hedor”, dejó de ser una simple molestia para convertirse en un asunto de salud pública y político cuando alcanzó las paredes del Parlamento en Westminster. Los legisladores, incapaces de soportar el olor, intervinieron para buscar una solución.

“Para ese entonces no había aire acondicionado ni refrigeración, por lo que era realmente difícil mantener los alimentos frescos. Y tampoco había un sistema de alcantarillado adecuado”, señaló Beverley Cook, curadora del Museo de Londres, en diálogo con BBC Mundo.

La urgencia no provino de las advertencias previamente desoídas por médicos y científicos, sino de la necesidad inmediata de mitigar una situación considerada insostenible al más alto nivel. Este evento catalizó un cambio en la mentalidad política respecto a la gestión urbana y la salud pública.

Cómo el “Gran Hedor” de Londres fue una lección clave para cambiar la percepción de la salud urbana
La falta de infraestructura y el hacinamiento agravaron la crisis sanitaria y ambiental en la Londres victoriana (foto: Wikipedia)

La revolución sanitaria y la intervención de Joseph Bazalgette

En respuesta a la desesperante situación, emergió Joseph Bazalgette, un visionario ingeniero cuyo enfoque revolucionario transformaría por completo el sistema de saneamiento de Londres. Con una planificación estratégica, diseñó y supervisó la creación de una extensa red de alcantarillado.

Esta infraestructura sin precedentes consistía en más de 80 kilómetros de grandes conductos principales, respaldados por cientos de ramales secundarios, que utilizaban la gravedad para redirigir las aguas residuales hacia estaciones de bombeo, alejándolas del centro urbano.

El innovador enfoque de Bazalgette incluyó también la construcción de los Victoria y Chelsea Embankments, que no solo albergaban la nueva infraestructura de saneamiento, sino que añadían belleza y utilidad al paisaje urbano, redefiniendo la relación de la ciudad con el río.

Gracias a sus esfuerzos, las epidemias que habían asolado a Londres comenzaron a disminuir notablemente, y el río Támesis inició un lento proceso de recuperación.

Cómo el “Gran Hedor” de Londres fue una lección clave para cambiar la percepción de la salud urbana
Joseph Bazalgette lideró la transformación sanitaria que salvó a Londres de epidemias y redefinió el urbanismo (foto: Wikipedia)

Impacto en el urbanismo y la salud pública

El éxito del sistema de alcantarillado de Londres sirvió de modelo para otras ciudades europeas y del mundo, que reconocieron la necesidad de reconsiderar el diseño urbano desde sus cimientos.

Por primera vez, quedó claro que la salud pública dependía tanto de la infraestructura subterránea como del orden superficial, y que la limpieza de una ciudad era fundamental tanto para la salud como para la supervivencia de su población.

A pesar del éxito inicial, el crecimiento continuo de Londres y los efectos del cambio climático han vuelto a poner a prueba la capacidad del sistema de alcantarillado victoriano.

Recientes proyectos, como el Thames Tideway Tunnel, buscan aliviar la presión sobre la red existente, demostrando que las lecciones del pasado aún repercuten en cómo enfrentamos los desafíos urbanos actuales.

Últimas Noticias

De los relatos del Holocausto al suelo polaco: el viaje silver al corazón de la memoria

Estar en el antiguo campo no funciona como excursión, sino como educación y memoria. La información acumulada durante décadas se transforma en experiencia. El recorrido exige tiempo, y deja algo abierto

De los relatos del Holocausto al suelo polaco: el viaje silver al corazón de la memoria

Las peleas de osos con perros ya eran un espectáculo popular en la Inglaterra del siglo XII, según un estudio

Investigadores de las universidades de Cardiff y Nottingham analizaron documentos, restos óseos e imágenes medievales para reconstruir el origen y la expansión del hostigamiento de animales como forma de entretenimiento urbano

Las peleas de osos con perros ya eran un espectáculo popular en la Inglaterra del siglo XII, según un estudio

Rivalidades, ambiciones y sangre derramada: el trabajoso camino que llevó a la ciudad de Buenos Aires a ser la capital argentina

Desde la declaración de la independencia, una cuestión sobrevoló la vida institucional y fue deliberadamente postergada por los gobiernos: la de determinar la capital de la Nación. El proceso no sería para nada sencillo: posiciones irreconciliables, porteños contra provincianos, la lucha por los privilegios y ambiciones políticas. Una larga historia que comenzaría en 1826 y recién encontraría una solución en 1880

Rivalidades, ambiciones y sangre derramada: el trabajoso camino que llevó a la ciudad de Buenos Aires a ser la capital argentina

La explicación científica detrás del misterio de los sapos que explotaron en Alemania

Necropsias veterinarias y estudios de comportamiento animal confirmaron que ataques precisos de cuervos desencadenaron la letal reacción defensiva de los anfibios

La explicación científica detrás del misterio de los sapos que explotaron en Alemania

Música en las calles, bailes, desfiles y alegría desatada: cuando Buenos Aires juró la independencia en 1816

El deseo de ser independientes se cumplió el 9 de julio de 1816; una semana después la noticia llegó a Buenos Aires y en septiembre, con nuevo director supremo, se procedió a jurarla en la ciudad

Música en las calles, bailes, desfiles y alegría desatada: cuando Buenos Aires juró la independencia en 1816