Cuando José de San Martín regresó a Buenos Aires, en marzo de 1812, para dar comienzo a su plan de liberar a América del yugo español, seguramente no estuvo en sus cálculos que el impacto que causara en la jovencísima Remedios sería la desgracia de uno de los hijos de una respetable familia porteña, Gervasio Dorna. Infobae reconstruyó su corta existencia a partir de  varios testimonios, entre ellos de Gervasio Videla Dorna, descendiente directo de aquel muchacho que, según la tradición familiar, se hizo matar por amor. Esto fue lo que ocurrió.

Gervasio Antonio Josef María Dorna nació en Buenos Aires el 18 de junio de 1790. Sus padres eran Antonio Dorna, un andaluz que había hecho fortuna en estas tierras y Pascuala Sosa. Al año siguiente nacería María Sandalia Antonia Rosa. Como era un matrimonio católico practicante, el nombre Sandalia refería a una siete prendas de la Virgen.

Hay un libro que brinda interesantes datos escrito por Maud de Ridder de Zemborain, Antonio Dorna y su tiempo, del que reproducimos datos biográficos claves del personaje en cuestión.

Cuando los ingleses invadieron Buenos Aires en 1806 Gervasio, con 16 años, se presentó como voluntario y así descubriría su vocación militar. Enrolado en la quinta compañía del segundo batallón de Patricios, en septiembre del año siguiente recibió los despachos de subteniente. Y en noviembre de ese mismo año, le solicitó al virrey Santiago de Liniers que "para desempeñarme con más lucimiento y utilidad y en premio a mis servicios, concederme el grado de teniente, en iguales términos, esto es sin sueldo como hasta ahora ni ningún gravamen de la Real Hacienda". Y Liniers aceptó.

Amor de juventud

Por ese tiempo, Gervasio se enamoró perdidamente de Remedios de Escalada, una adolescente que fue descrita como "una niña no muy alta, delgada y de poca salud". Había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797 y vivía en la esquina de las actuales calles Hipólito Yrigoyen y Defensa, en una casa conocida como los Altos de Escalada. Su padre, Antonio José Escalada, organizaba allí reuniones y tertulias. Imposible hacer política en aquel tiempo si uno no lograba ser invitado a lo de los Escalada. Seguramente los padres de la chica vieron con buenos ojos esta unión, que enlazaría a dos familias por demás respetables de la ciudad.

Mientras tanto, Antonio Dorna continuaba con sus negocios y con la adquisición de grandes extensiones de tierra en San Miguel del Monte. Pero al joven Gervasio no le interesaban las tareas del campo y alternaba su vida militar con el ejercicio del comercio. Instaló una tienda en la calle de Santo Domingo, gracias a un préstamo que le facilitó una de sus tías. Inauguró el negocio el 12 de abril de 1812, donde era posible adquirir telas, vestimenta y armas.

Un mes antes había llegado a Buenos Aires el teniente coronel de caballería José de San Martín. Fue presentado por Carlos María de Alvear en lo de los Escalada, y ahí fue cuando Remedios, una chica de 14 años, solo tuvo ojos para él, que ya contaba 34 años. Y su papá, que había acostumbrado a su hija a cumplirle todos sus deseos, accedió a que se rompiera el compromiso y asumiera uno nuevo, con ese teniente coronel, morocho, de fuerte acento español, que sería resistido por su futura suegra, Tomasa de la Quintana.

El 19 de septiembre, la pareja recibió las bendiciones en la Catedral y el casamiento se celebró el 12 de noviembre de ese mismo año, con luna de miel en una quinta en San Isidro. Y en enero del año siguiente, San Martín partió hacia San Lorenzo.

El que prefirió la muerte a los grillos de la esclavitud

"Desanimado y humillado", lo describió al joven Gervasio la biógrafa de los Dorna. Mantuvo su tienda, aunque tomó una decisión más drástica. Llevando como única compañía al mulato Florentino, partió el 8 de abril de 1813 hacia Potosí, en busca del general Manuel Belgrano para incorporarse a su ejército. Lo encontró en Jujuy y lo sumó a sus fuerzas. Cuando se preparó el ejército para enfrentarse a los realistas, Belgrano lo nombró su ayudante de campo. Gervasio no era un extraño para el creador de la bandera, ya que este era amigo de Antonio Dorna, su papá.

En el combate de Vilcapugio, el 1 de octubre de 1813, Gervasio Dorna fue uno de los 300 muertos patriotas. En la partida de defunción que firmó el propio Belgrano y que publicó Maud de Ridder y Zemborain, señala: "Desempeñando sus obligaciones con todo honor y patriotismo, y en la acción del primero de octubre falleció, cumpliendo con sus deberes, y manifestando el denuedo propio de los hijos de la Patria que prefieren la muerte a verlas en los grillos de la esclavitud".

El 12 de abril de 1814 se casó su hermana, María Sandalia, con José Zenón Videla, dando origen al tradicional apellido Videla Dorna. Curiosamente, el nombre Gervasio se fue repitiendo en la familia a lo largo de las generaciones hasta el presente. Si bien no existen muchos más datos del joven Gervasio, a los apasionados de las historias familiares les gusta repetir que ese nombre perteneció a un joven que se habría hecho matar por amor.