Cómo liderar cuando los empleados están preocupados por la seguridad laboral

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Los temores sobre la seguridad laboral se están convirtiendo en una parte definitoria del entorno de trabajo actual, impulsados por la acelerada implementación de la IA, los despidos recurrentes y una incertidumbre sostenida. Pew Research muestra que los trabajadores estadounidenses están más preocupados que esperanzados respecto a la IA en el lugar de trabajo, y la encuesta Work in America 2025 de la Asociación Americana de Psicología informa que la inseguridad laboral está aumentando significativamente los niveles de estrés de más del 54% de los trabajadores en Estados Unidos.

Cuando el miedo surge, no se queda en el plano abstracto: se manifiesta en la forma en que las personas se comportan. El miedo empuja a los empleados a quedarse en silencio, evitar riesgos, limitar su forma de pensar y priorizar la autoprotección por encima de la resolución de problemas.

Cuando los líderes no abordan los temores no expresados dentro de sus equipos, terminan trabajando con información distorsionada y con menores niveles de compromiso, colaboración y desempeño. El reto es que muchos líderes no saben cómo responder a este miedo y, cuando ellos mismos están al límite, pueden amplificarlo de manera involuntaria.

Si bien es posible que usted no pueda controlar el contexto macroeconómico ni resolver las preocupaciones de su equipo, sí puede tomar acciones para mantener la calma y tranquilizar a su equipo cuando aumenten los temores sobre la seguridad laboral.

RECONOCER EL MIEDO

El etiquetado afectivo (es decir, expresar los sentimientos con palabras) reduce la intensidad de las emociones negativas y nos ayuda a pasar del modo de amenaza a la claridad y la resolución de problemas. Al reconocer el miedo que puede estar presente en su equipo, usted puede ayudar a reducir la angustia colectiva.

Comience por tomarse un momento para reconocer sus propios miedos. Nombrar sus sentimientos en silencio puede ayudar a calmar su sistema nervioso para que pueda mostrarse más presente y centrado ante las personas que siguen su ejemplo.

Indague con delicadeza en su equipo. Si su empresa ha tenido resultados trimestrales decepcionantes o despidos recientes, puede utilizar eso como punto de partida. También puede apoyarse en los datos generales del mercado laboral para iniciar la conversación sobre cómo se están sintiendo. Si una conversación con todo el equipo le resulta excesiva, comience con reuniones individuales.

Considere cómo responder si un miembro de su equipo reconoce que está preocupado y qué podría decir si niega tener inquietudes. En cualquiera de los dos casos, ¿cómo puede responder con honestidad y cuidado? Manténgalo breve y con propósito. El objetivo no es desentrañar cada uno de los miedos, sino simplemente reconocer y empatizar con lo que su equipo está experimentando en este momento.

Si usted sabe que se avecina un despido que afectará a su equipo, evite sacar a la superficie los temores del equipo. Podría generar preguntas que no puede responder de manera ética y socavar la confianza cuando se dé a conocer la noticia. En esos momentos, céntrese en las estrategias restantes: ofrecer claridad siempre que sea posible, mantener la calma y apoyar a su equipo frente a lo que viene.

REDUCIR LA INCERTIDUMBRE

La incertidumbre sobre el futuro provoca ansiedad de forma natural, especialmente cuando las personas sienten que su empleo puede estar en riesgo. Incluso cuando no tiene todas las respuestas, usted puede estabilizar a su equipo proporcionando la mayor claridad posible. Los miembros de su equipo no esperan ni necesitan una certeza del 100%, sino orientación y una visión clara.

Una forma de crear esa orientación es utilizando dos categorías de claridad al comunicarse: lo conocido (es decir, aquello que puede afirmar con confianza) y lo desconocido (es decir, lo que puede estar en marcha o aún no está decidido). Ser transparente sobre lo que no sabe no aumentará la ansiedad, sino que frenará las especulaciones, que es donde tiende a crecer el miedo innecesario.

Combine estas categorías con plazos específicos ("Esto es lo que deberíamos saber para el cierre del mes") y cadencias de actualización predecibles ("Compartiré una actualización cada dos jueves, incluso si no hay cambios"). La previsibilidad por sí sola reduce la ansiedad y mitiga los vacíos de información y los rumores que la incertidumbre tiende a generar. Si puede ofrecer garantías honestas a su equipo, hágalo.

Asuma el control de la narrativa sin prometer de más ni comprometer su integridad. Esto es especialmente importante cuando usted sabe más de lo que puede decir.

CREAR CONJUNTAMENTE LOS PRÓXIMOS PASOS

Cuando el futuro parece incierto, las personas suelen pensar en los peores escenarios posibles. Ayude a su equipo a enfocarse reduciendo el campo de visión a lo que es controlable en este momento y colaborando en los próximos pasos. Las acciones pequeñas y compartidas pueden disipar la preocupación latente al fomentar un sentido de unión y generar progreso.

Invite a su equipo a compartir ideas y perspectivas sobre lo que consideran más importante abordar e identifiquen juntos los siguientes movimientos concretos, en lugar de intentar mapear todo el futuro. Pregunte: "Teniendo en cuenta lo que sabemos hoy, ¿qué dos pasos nos ayudarían a avanzar ahora?". Escuchar atentamente antes de decidir demuestra que le importa su perspectiva, refuerza la colaboración y conduce a planes que se sostienen mejor en condiciones reales.

Por último, ofrezca opciones siempre que sea posible. Las elecciones restauran la capacidad de actuar, y la capacidad de actuar mitiga el miedo. Incluso las pequeñas opciones ayudan a las personas a sentirse más en control durante tiempos inciertos.

TRANSMITIR CALMA

Debido al poder de su rol y al proceso de contagio emocional, su estado emocional tiene un impacto desproporcionado en su equipo. Y aunque el contagio emocional negativo recibe mucha atención, las investigaciones muestran que el contagio emocional positivo es igual de fuerte.

Así como su equipo percibirá e imitará su estrés, también sentirá su calma. La calma no es un rasgo inherente: es un estado del sistema nervioso que usted puede crear y proteger. Más allá de las técnicas de regulación en el momento, como el etiquetado afectivo, la calma se ve reforzada por hábitos que ayudan de manera confiable a que su sistema reduzca la activación, como dormir bien, hacer ejercicio, practicar mindfulness, mantener conexiones sociales significativas o expresar de manera intencional su optimismo y gratitud. Estas prácticas mitigan el estrés y fortalecen su equilibrio emocional.

Reduzca la velocidad para que su comunicación sea más efectiva. No solo importa lo que dice, sino cómo lo dice. Hablar con un tono firme, explicar las cosas con claridad y disminuir el ritmo transmite serenidad y reflexión, lo que ayuda a los demás a sentirse más tranquilos y seguros. Sea igual de intencional con las comunicaciones escritas, ya que las personas suelen interpretar los correos de trabajo como más negativos de lo que se pretende. Antes de enviar actualizaciones clave, relea el mensaje desde la perspectiva del destinatario: ¿Cómo podría interpretarse?

POTENCIAR LA CONEXIÓN

Las investigaciones muestran que nuestras respuestas al estrés disminuyen cuando nos sentimos acompañados en lugar de aislados. Estar con otros envía una poderosa señal de seguridad, mientras que la desconexión social intensifica la vigilancia ante amenazas y dificulta que podamos extinguir el miedo. En momentos de inseguridad laboral, la conexión puede ser una fuerza estabilizadora.

Para contrarrestar los efectos aislantes del miedo, enfatice las conexiones consistentes y genuinas en sus interacciones con el equipo. El simple hecho de reservar los primeros minutos de las reuniones de equipo y de las reuniones individuales para charlar un poco antes de entrar de lleno al trabajo indica que usted se preocupa por los demás y fomenta el compañerismo. Implemente rituales simples y relevantes para el trabajo que mantengan al equipo unido en torno al progreso. Una ronda semanal de "logros y aprendizajes" enfoca la atención en lo que está avanzando y crea una sensación de impulso colectivo.

Por último, utilice señales explícitas de pertenencia en su comunicación. Frases como "Lo resolveremos juntos" o "Cuenta conmigo" pueden ayudar a que las personas se sientan acompañadas y respaldadas, y a reducir el miedo.