El censo de asentamientos informales en Guatemala identifica 924 comunidades vulnerables

El Registro de Asentamientos Informales, a cargo del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, busca cerrar un vacío histórico de información para orientar la inversión pública, con una alta concentración en el Área Metropolitana de Guatemala

Estudios del CEUR de la USAC señalan que la escasez de tierra y la falta de alternativas formales empujan a miles de familias a ocupar terrenos públicos o privados sin garantías legales.
El Registro de Asentamientos Informales está a cargo del CIV y Udevipo para cerrar el vacío de información cartográfica y cuantitativa sobre la vivienda precaria en Guatemala. (TECHO Guatemala)
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El primer censo nacional de asentamientos informales en Guatemala abre una nueva etapa en el reconocimiento y abordaje de la precariedad habitacional. Actualmente, se realiza un censo que ya ha contabilizado 924 comunidades vulnerables.

El proyecto del Registro de Asentamientos Informales (RAI) está a cargo del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) bajo la coordinación de la Unidad para el Desarrollo de Vivienda Popular (Udevipo).

“Su objetivo principal es cerrar un vacío histórico de información cartográfica y cuantitativa sobre los asentamientos informales del país, respondiendo a cuántos existen, cuáles son sus características principales y dónde se ubican”, informaron a través de un comunicado.

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Hasta el momento el censo ha identificado 924 asentamientos informales en nueve de los diez nodos urbanos nacionales, cartografiando y cuantificando por primera vez un fenómeno históricamente desatendido.

Estudios del CEUR de la USAC señalan que la escasez de tierra y la falta de alternativas formales empujan a miles de familias a ocupar terrenos públicos o privados sin garantías legales.
El RAI define como asentamiento informal a una comunidad con al menos diez viviendas habitadas, servicios básicos deficientes o irregulares y precariedad en la infraestructura. (Gobierno de Guatemala)

Metodología y criterios del RAI

El RAI establece tres requisitos para catalogar una comunidad como asentamiento informal: mínimo de diez viviendas habitadas, deficiencia o irregularidad en los servicios básicos y precariedad en la infraestructura.

De acuerdo con el informe oficial, la distribución geográfica muestra una fuerte concentración en el Área Metropolitana de Guatemala, donde se localizan 567 asentamientos. Otras regiones destacadas incluyen:

  • Los Altos (112),
  • Puerto Barrios (60),
  • Ciudad Portuaria de Escuintla (51),
  • Las Verapaces (37),
  • Ciudad Turística de Flores (36),
  • Área Metropolitana Regional de Oriente (24),
  • Área Metropolitana Regional de Sur Occidente (27),
  • Área Metropolitana Regional deSur Oriente (10).
Estudios del CEUR de la USAC señalan que la escasez de tierra y la falta de alternativas formales empujan a miles de familias a ocupar terrenos públicos o privados sin garantías legales.
El Área Metropolitana de Guatemala concentra 567 asentamientos informales, seguida por Los Altos, Puerto Barrios y la Ciudad Portuaria de Escuintla. (Udevipo)

El Gobierno de Guatemala apunta a utilizar esta base de datos para orientar la inversión pública y promover acciones concretas en favor de las familias más vulnerables. Mientras que el censo continúa en el Área Metropolitana de Huehuetenango.

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Contexto histórico y social de los asentamientos

La proliferación de asentamientos informales en Guatemala refleja una crisis habitacional de larga data, originada tras el terremoto de 1917.

La habilitación de espacios temporales por parte del Estado favoreció su consolidación y permanencia. Durante el siglo XX, la migración campo-ciudad y el desplazamiento interno incrementaron la demanda de suelo urbano, mientras que la falta de planificación y la exclusión social marginaron a miles de familias.

Estudios del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) advierten que la escasez de tierra disponible y la ausencia de alternativas formales obligan a las familias a ocupar terrenos públicos o privados sin garantías legales.

En la Ciudad de Guatemala, los asentamientos suelen ubicarse en barrancos y zonas de alto riesgo, lo que agrava su vulnerabilidad y muestra un constante monitoreo por parte de instituciones como la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

Estudios del CEUR de la USAC señalan que la escasez de tierra y la falta de alternativas formales empujan a miles de familias a ocupar terrenos públicos o privados sin garantías legales.
El primer censo nacional de asentamientos informales en Guatemala ya identificó 924 comunidades vulnerables en nueve nodos urbanos del país. (Udevipo)

Realidad actual y desafíos

Datos de TECHO-Guatemala muestran que, aún en condiciones de precariedad, numerosos asentamientos acceden a servicios básicos mediante conexiones informales.

La falta de títulos de propiedad impide su integración al desarrollo urbano formal, exponiendo a las comunidades a desalojos y desastres naturales.

Mientras que TECHO-Guatemala afirma que “la condición de los asentamientos informales es una expresión de la desigualdad de oportunidades”.

Crimen organizado

Sin embargo, en varias oportunidades las autoridades y privados han denunciado a grupos de personas que se dedican a la ocupación de tierras como parte de un negocio que, al final, resulta ser operado por estructura criminales.

Estos grupos invaden terrenos estratégicos, áreas protegidas o fincas mediante la fuerza y la falsificación de documentos.

Posteriormente, parcelan y lotean los predios para venderlos de manera fraudulenta a familias necesitadas o utilizarlos en actividades ilícitas como la ganadería extensiva ilegal.

La lentitud en los procesos de desalojo, la vulnerabilidad del registro de propiedades y la impunidad fomentan este mercado negro que afecta la seguridad jurídica y el desarrollo del país.

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