Expansión de programa de nutrición prevé llegar a 45,000 personas en Guatemala

El esquema ampliado medirá avances en nutrición, vacunación, agua potable, producción de alimentos, ingresos y ahorro familiar, mientras transfiere capacidades a líderes comunitarios para reducir la dependencia de equipos externos en cinco años

Guardar
Google icon
Una madre y dos niñas guatemaltecas, con trajes tradicionales, comen en una mesa de madera. Sus platos incluyen arroz, frijoles, pollo frito y aguacate.
Una madre guatemalteca y sus dos hijas, vestidas con trajes coloridos, comparten una comida nutritiva con arroz, frijoles, aguacate, plátano y papaya en su hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con una inversión superior a 20 millones de quetzales (aproximadamente USD 2.6 millones) para ampliar el alcance del programa Guatemaltecos por la Nutrición, el Grupo Financiero G&T Continental apoyará la iniciativa que ha reducido la desnutrición infantil en comunidades de Chiantla, Huehuetenango, según informó la agencia EFE.

Iveth Suárez, vicepresidenta de Sostenibilidad y Talento Humano de G&T Continental, detalló en declaraciones recogidas por EFE, que la inversión permitirá extender durante cinco años intervenciones integrales en salud, nutrición, agua, saneamiento y economía familiar, con el objetivo de llegar a más de 45,000 personas, incluidos unos 5,000 niños. El programa, que se ejecutará en zonas rurales de alta vulnerabilidad, busca promover cambios en salud, nutrición, agua, saneamiento y economía familiar en las comunidades y no limitarse a la transferencia de recursos.

PUBLICIDAD

El modelo, impulsado inicialmente por la organización Guatemaltecos por la Nutrición, demostró que la entrega de alimentos o suplementos, aunque necesaria en situaciones críticas, no modifica las causas que perpetúan la desnutrición. José Silva, director ejecutivo de la organización, destacó, en conversación con EFE, que el enfoque actual “tenía que ser sostenible y afectar las causas, no solo los efectos”. El trabajo en campo se realiza en áreas remotas, “literalmente en la montaña”, fuera de las cabeceras municipales o departamentales.

La intervención ha conseguido reducir la prevalencia de desnutrición crónica en 17 puntos porcentuales y bajar la desnutrición aguda del 6% al 0,38% en los primeros territorios atendidos, de acuerdo con resultados auditados por la Universidad Católica de América en Washington. Según datos compartidos por Silva, unos 350 niños con desnutrición aguda han sido atendidos, de los cuales el 93% logró una recuperación sostenible.

PUBLICIDAD

La desnutrición infantil en Guatemala afecta a casi la mitad de los niños menores de cinco años y el sistema oficial registró 11.241 casos de desnutrición aguda y 16 muertes en lo que va del año.
La desnutrición infantil en Guatemala afecta a casi la mitad de los niños menores de cinco años y el sistema oficial registró 11.241 casos de desnutrición aguda y 16 muertes en lo que va del año.

Cómo funciona la intervención en Chiantla

El programa incluye equipos multidisciplinarios compuestos por médicos, nutricionistas, personal de enfermería, ingenieros agrícolas y especialistas comunitarios residentes en las áreas intervenidas. Estas brigadas trabajan junto a la población local para diseñar soluciones adaptadas a las condiciones geográficas y sociales de la región. EFE resaltó que la falta de agua, la altitud y la limitada diversificación agrícola incrementan la vulnerabilidad de las familias de Chiantla.

Uno de los desafíos es garantizar el acceso al agua. El proyecto contempla la instalación de sistemas de captación, almacenamiento y potabilización de agua de lluvia, así como la capacitación de habitantes para operar y mantener la infraestructura. Las familias, dedicadas sobre todo al cultivo de papa y al pastoreo de ovejas, recibirán apoyo para diversificar la producción hacia hortalizas, legumbres, huevos y otros alimentos adaptados al clima de la meseta.

La estrategia también promueve la elaboración y comercialización de productos locales y la creación de grupos comunitarios de ahorro, con el fin de fortalecer la economía familiar. Según Suárez, “no buscamos únicamente invertir recursos o hacer una donación, queremos que las comunidades generen cambios permanentes”.

Durante los dos primeros años, el personal especializado tendrá una participación intensiva en las comunidades y formará a comadronas, fontaneros, madres guía, facilitadores agrícolas y gestores de ahorro, entre otros liderazgos locales. Desde el tercer año, los habitantes capacitados comenzarán a asumir responsabilidades de manera progresiva, y hacia el quinto, el equipo externo reducirá su intervención directa.

Un hombre con guantes blancos sirve comida en un plato a una niña. Varias mujeres y un bebé están cerca. Se observa una mesa con un quemador y banners
Un hombre con chaleco azul y gorra sirve alimentos a una niña, mientras otras personas participan en la iniciativa "Guatemaltecos por la Nutrición". (Guatemaltecos por la Nutrición)

Cómo medirán los resultados

La medición del impacto se realizará mediante 57 indicadores, de los cuales 20 son considerados trazadores y abarcan áreas como nutrición, controles prenatales, vacunación, suplementación, acceso a agua potable, producción de alimentos, generación de ingresos y ahorro familiar. Las auditorías externas, a cargo de la Universidad Católica de América, comparan las comunidades beneficiadas con grupos de control. Se prevé que la próxima evaluación se lleve a cabo entre octubre y noviembre en las nuevas zonas de intervención.

La experiencia previa sugiere que la clave de la sostenibilidad radica en el involucramiento de las comunidades. “La idea es que alguien externo pueda certificar y validar que lo que estamos poniendo como compromiso se cumpla en tiempo y forma”, puntualizó Suárez en diálogo con EFE.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD