Para leer poesía no hace falta ningún chip

Aunque parece un discurso reservado a unos pocos, lo poético está al alcance de todos. Es a partir de una cierta mirada que el mundo de siempre, de pronto, se nos revela distinto.

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La poesía no debe entenderse
La poesía no debe entenderse que es sólo para ilustrados, dice la autora del artículo

Hay quienes dicen que no tienen el chip de la poesía, como si hiciera falta algún circuito integrado, un conductor para acceder a ella. No es descabellado pensar así. Durante mucho tiempo la poesía ha hecho bastante para hacernos creer que sólo los ilustrados o quienes tienen el fuego sagrado pueden ser los únicos pasajeros frecuentes de sus versos. También es cierto lo que Huidobro encomendaba a los poetas: Por qué cantáis la rosa ¡oh, Poetas! Hacedla florecer en el poema.

Según Octavio Paz, la poesía es una operación capaz de cambiar al mundo. La actividad poética es revolucionaria por naturaleza; es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro… y cada lector busca algo en el poema y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.

Olga Orozco, una poeta imprescindible
Olga Orozco, una poeta imprescindible

Leer poesía, hacer poesía

La poesía es una revelación de lo ya existente. ¿Acaso no les ha pasado que, ante una simple y ordinaria visión, por ejemplo una toalla blanca tirada en el piso, que de pronto les parezca un merenguito? Eso, así de simple, es una operación poética. De hecho, la palabra verso tiene su origen en la palabra latina "versus" que, en su origen se refería al movimiento de ida y vuelta que hacía el labrador al arar la tierra.

Las nubes, las sombras (que, claro, tienen su cuota de misterio y una morfología azarosa) casi siempre nos llevan a una revelación, a un hallazgo luminoso. Es el mundo que se nos revela distinto pero, en rigor, cualquier objeto, incluso una bolsa de nylon tirada en el pavimento, puede volverse algo hermoso e inusitado. Claro que el viento debe ayudarnos, moviendo esa bolsa sucia en suaves ondulaciones hasta encontrar al pájaro espectral, una nube de tierra.

Silvina Ocampo brilló como poeta
Silvina Ocampo brilló como poeta y como narradora

Vicente Aleixandre decía que la poesía "era conocimiento implacable", Saint-John Perse la definía como "la ciencia del ser" y Rimbaud nos enseñó que la poesía es la visión instantánea que nos hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino que se realiza en el corazón mismo de lo inmediato del ser: el poeta "trabaja" para volverse "vidente".

Aquí es donde todos podemos entrar porque, aún sin trabajar, todos podemos ser videntes. "El verso es la línea escrita perfecta", según Mallarmé. La visión, la revelación de ese otro mundo no alcanza: es el rompecabezas simbólico de William Butler Yeats, y el ritmo, esa melodía.

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Tan bien lo explica Luis Vargas: debido a la simbología poética, a sus metáforas e imágenes, la poesía nos lleva a un hermetismo de difícil comprensión. Nos lleva a lo oscuro para que encontremos la luz. Pero si lo revelado es un misterio, deja de ser de interés y lleva al desánimo y desesperación del receptor poético.

Poesía es la manera en que lo mínimo e intrascendente se hace de gran plumaje: ahí pueden caber las toallas, las bolsas de plástico, hasta los fideos y la manteca en aerostático elevado. El sistema de referencia que tenemos es amplio, universal, no se restringe al área confortable de la colección facilista. En un esmerado repaso por todos los reinos, cualquiera puede lograr darle esplendor a lo insustancial.

La poesía de Alejandra Pizarnik
La poesía de Alejandra Pizarnik es de una intensidad única

Veinte poetas indispensables

1. Saint-John Perse
2. Emily Dickinson
3. T.S. Eliot
4. Vicente Huidobro
5. Marosa Di Giorgio
6. Olga Orozco
7. Gonzalo Rojas
8. Juan L. Ortiz
9. Elizabeth Bishop
10. Stephan Mallarme
11. Ezra Pound
12. Silvina Ocampo
13. Sor Juana Inés de la Cruz
14. Alejandra Pizarnik
15. Dylan Thomas
16. Matsuo Bashō
17. Marina Tsvetáyeva
18. Vladimir Maiakovski
19. Hugo Padeletti
20. Arnaldo Calveyra