Más de 23.600 objetos fueron retirados de los géiseres de Yellowstone en un año récord de basura: desde patitos de goma hasta AirPods

El volumen de desechos extraídos de las fuentes termales creció un 50 % respecto a 2025 y amenaza con alterar de forma permanente la química y los colores de sus icónicas piscinas

Lo que los turistas dejan atrás en Yellowstone no siempre es intencional, pero sus consecuencias pueden durar décadas (REUTERS/Nuri Vallbona)
Lo que los turistas dejan atrás en Yellowstone no siempre es intencional, pero sus consecuencias pueden durar décadas (REUTERS/Nuri Vallbona)
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Cada temporada, el equipo de geología del Parque Nacional Yellowstone se adentra en géiseres, aguas termales, fumarolas y pozos de lodo para retirar todo aquello que no pertenece al sistema de fuentes termales más grande del planeta.

En 2026, lo que encontraron superó cualquier registro previo: retenedores dentales, monedas de cinco países, una copia diminuta de The Vampire Diaries y hasta un juguete de McDonald’s de 2010 terminaron incrustados en formaciones que tardaron miles de años en desarrollarse.

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Los números del informe publicado por el Observatorio Volcánico de Yellowstone (OVY) dimensionan el problema. Hacia mediados de septiembre de 2025, el equipo había extraído unas 13.000 piezas de basura, 4.000 rocas y palos y 300 gorras, de acuerdo con Outside. Un año después, con la temporada 2026 todavía en curso, esas cifras ya se habían disparado un 50 %.

La técnica en ciencias físicas Margery Price, autora del informe, matizó que el récord podría obedecer, al menos en parte, a métodos de recolección más eficientes, según indicó a National Geographic.

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Aguas termales
Envoltorios, folletos y objetos personales terminan en géiseres y aguas calientes por descuido o por el viento de las cuencas (REUTERS/Nuri Vallbona)

Dónde se acumula la mayor cantidad de residuos

La explicación detrás de estas cifras tiene un correlato directo con el volumen de visitantes. Yellowstone recibe más de 4,5 millones de personas por año, según datos del Servicio de Parques Nacionales (NPS) de Estados Unidos.

Las áreas de mayor tráfico, como Old Faithful y la cuenca de Midway Geyser Basin —donde se encuentra la Grand Prismatic Spring—, son las que concentran el grueso de los desechos.

“Cuanto más tránsito peatonal recibe un área, más basura habrá, pero esto es especialmente cierto en las cuencas abiertas de géiseres con pasarelas estrechas”, explicó Price a Outside. “Midway Geyser Basin es, en particular, nuestro mayor recolector de gorras”, completó.

Parte de los desechos —envoltorios de alimentos, folletos y mapas— podría haber llegado a las fuentes termales de forma involuntaria, arrastrada por los fuertes vientos que caracterizan al parque.

“Creemos que la mayoría de esos objetos son accidentales”, afirmó Price a National Geographic.

Las pasarelas estrechas sobre cuencas abiertas son el escenario perfecto para que los objetos terminen donde no deberían (REUTERS/Nuri Vallbona)
Las pasarelas estrechas sobre cuencas abiertas son el escenario perfecto para que los objetos terminen donde no deberían (REUTERS/Nuri Vallbona)

Qué encontraron y cómo lo retiran

Además de los residuos plásticos y de papel, los técnicos del Programa de Geología de Yellowstone extrajeron aproximadamente 10.700 rocas y palos, 369 gorras, 54 tapas de lentes de cámara, 47 elásticos para el cabello y 17 chupetes, según el informe del OVY.

También se encontraron 20 tarjetas de hotel, 42 lápices, 36 pares de gafas de sol, ocho autos de juguete, cuatro cartas y figuras de Pokémon y seis retenedores Invisalign.

El equipo opera con pértigas extensibles de hasta 4,8 metros (16 pies), coladores, rastrillos manuales y palas, pero no logra recuperar todos los elementos. “Algunas áreas son poco profundas y podemos ver la mayoría de lo que hay en ellas. En otras, simplemente no es posible recuperar lo que está demasiado profundo, en un ángulo complicado o demasiado lejos del borde”, detalló Price a Outside.

“La mayoría de las cosas se hunden con el tiempo, especialmente una vez que se saturan de minerales”, añadió.

El parque también recolectó USD 18 en monedas y billetes de distintas denominaciones —pesos, yenes, euros, dólares canadienses y moneda estadounidense— arrojados al interior de las fuentes termales. El informe del observatorio fue categórico: “Contrariamente a lo que (al parecer) se cree, las aguas termales no son pozos de los deseos”.

No todo lo que cae puede recuperarse; lo que queda demasiado profundo se hunde y se mineraliza con el tiempo (REUTERS/Nuri Vallbona)
No todo lo que cae puede recuperarse; lo que queda demasiado profundo se hunde y se mineraliza con el tiempo (REUTERS/Nuri Vallbona)

El impacto sobre cada formación del parque

Cualquier tipo de material ajeno puede perjudicar una estructura hidrotermal, ya sea al taponar el suministro de agua, contaminar su composición o desviar los canales de desagüe, de acuerdo con el OVY. Incluso elementos naturales como rocas y ramas deben ser extraídos porque interfieren en la red de conductos subterráneos que alimenta cada fuente.

Las monedas representan un caso particular: al depositarse sobre las ventilaciones, dañan las colonias de bacterias y algas que habitan en las piscinas, con efectos que tardan meses o años en revertirse, indicó el informe.

Los microplásticos, por su parte, liberan sustancias químicas al degradarse que alteran a esos mismos organismos, responsables de los tonos vibrantes que distinguen a las fuentes de Yellowstone.

Los conductos subterráneos que alimentan cada fuente termal funcionan como un sistema de cañerías vulnerable a cualquier obstrucción (REUTERS/Nuri Vallbona)
Los conductos subterráneos que alimentan cada fuente termal funcionan como un sistema de cañerías vulnerable a cualquier obstrucción (REUTERS/Nuri Vallbona)

El caso que marcó un antes y un después en el parque

El caso más emblemático de este deterioro es el de Morning Glory Pool, una piscina que debe su nombre a la flor homónima de tonalidad azul.

A lo largo del siglo XX, los visitantes del parque arrojaron basura y objetos diversos en su interior con tal frecuencia que, a partir de la década de 1950, el personal comenzó a referirse a la piscina como “el basurero”, según consta en los registros del observatorio.

Los desechos acumulados enfriaron la temperatura del agua y permitieron la proliferación de bacterias de tonos anaranjados y amarillos, lo que alteró la apariencia azul cristalina que caracterizaba a la fuente, según describió National Geographic.

En la década de 1950, el personal del parque ya se refería a esta piscina con un apodo que nadie querría para un patrimonio natural (AFP)
En la década de 1950, el personal del parque ya se refería a esta piscina con un apodo que nadie querría para un patrimonio natural (AFP)

En la década de 1970, los guardaparques tomaron la decisión de drenar parcialmente Morning Glory para extraer los residuos depositados durante años.

El esfuerzo resultó insuficiente. El color azul original de la piscina nunca se recuperó por completo.

Tras la temporada 2026, las gorras que todavía estén en condiciones de uso serán lavadas y donadas a organizaciones locales cercanas al parque, que se extiende por Wyoming (96 %), Montana (3 %) e Idaho (1 %), confirmó el NPS.

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