Video viral muestra a una astronauta bebiendo agua en el espacio

El clip despertó curiosidad entre miles de usuarios en redes sociales sobre cómo es la vida cotidiana de los tripulantes espaciales

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El video de una astronauta jugando con agua en la Estación Espacial Internacional sorprende a millones en redes sociales.

En medio de la misión Artemis II, una astronauta protagonizó un video viral desde la Estación Espacial Internacional al interactuar con agua en microgravedad. Las imágenes captaron la atención de millones de usuarios.

En las imágenes que circularon en redes, la protagonista lanza pequeñas esferas de agua y las atrapa con la boca, como si participara en un concurso de talentos. Aunque muchas personas se sintieron tentadas a probar algo parecido en sus cocinas, conviene aclarar: en el espacio, la hidratación tiene reglas muy distintas y no se trata de lanzar gotas al aire para cazarlas en estado de ingravidez.

El video arranca risas y algún “yo también quiero”, pero detrás de la escena hay una realidad de procedimientos y controles técnicos. Los juegos con agua pueden llamar la atención, pero en la Estación Espacial Internacional beber agua corresponde más a la ciencia aplicada que a la destreza.

Beber agua en la Estación Espacial Internacional

En la vida cotidiana de la Estación Espacial Internacional, la hidratación obedece a cuestiones científicas. Los astronautas no pueden usar vasos ni botellas tradicionales, ya que el agua flota y podría terminar donde no corresponde. Por esa razón, la NASA diseñó bolsas flexibles con pajillas provistas de válvulas.

Primer plano de una persona de cabello oscuro recogido, con camiseta negra y reloj, bebiendo de un pouch transparente con pajilla en un interior con paneles claros
La hidratación en la Estación Espacial Internacional requiere bolsas con pajillas especiales debido a las condiciones de microgravedad. (NASA)

Según la autoridad del Centro Espacial Johnson de la NASA, “el agua es almacenada en bolsas especiales y los astronautas la beben a través de boquillas con válvulas de retención que impiden que el contenido se derrame o flote en la cabina”. Así, cada sorbo está estrictamente controlado y lejos de los paneles electrónicos.

De vez en cuando surgen experimentos y prototipos, como los vasos de gravedad cero, que utilizan la tensión superficial del agua y la acción capilar para acercar el líquido a la boca. Sin embargo, estos dispositivos aún son rarezas tecnológicas y no han reemplazado el método clásico de las bolsas con pajilla.

¿Por qué no lanzar gotas de agua al aire para beber?

La razón principal es la seguridad: el agua suelta podría flotar hacia un circuito, un filtro de aire o incluso a las vías respiratorias de los tripulantes. La NASA advierte: “la tripulación no bebe agua lanzando esferas al aire, sino utilizando los sistemas de bolsas y pajillas especialmente diseñados para la microgravedad”.

Una mujer de cabello recogido y camisa polo oscura manipula un paquete transparente con un tubo en un interior con paneles y estantes de almacenamiento
La NASA utiliza bolsas flexibles con válvulas de retención para asegurar que el agua no se derrame ni se disperse dentro de la Estación Espacial Internacional. (NASA)

Estos juegos solo ocurren en contextos muy controlados, habitualmente como parte de experimentos o demostraciones educativas. Si un líquido se escapa del control en la EEI, puede generar daños costosos, o poner en riesgo la salud de los astronautas.

El origen y reciclaje del agua espacial

El agua que consumen los astronautas no se transporta en galones desde la Tierra. Por lo elevado de los costos, la EEI cuenta con sistemas de reciclaje avanzados. El Environmental Control and Life Support System (ECLSS) logra recuperar hasta el 98% del agua usada a bordo, incluyendo la originada en orina y sudor.

Jill Williamson, especialista en sistemas hídricos de la EEI y referente de calidad de la NASA, destaca: “el agua obtenida tras el proceso de purificación es más limpia que la de muchas ciudades de Estados Unidos”.

Cada astronauta dispone de cuatro litros diarios de agua para beber, preparar alimentos y realizar su higiene personal en la EEI. 
NASA
Cada astronauta dispone de cuatro litros diarios de agua para beber, preparar alimentos y realizar su higiene personal en la EEI. NASA

Este mecanismo de purificación permite reutilizar casi todo el recurso disponible, algo clave para las misiones de larga duración.

Cada astronauta dispone de cuatro litros diarios para beber, preparar alimentos y realizar su higiene. Todo el circuito es monitoreado por sensores y filtros para asegurar calidad y seguridad máximas.

Nuevos retos e innovación en el uso del agua espacial

La NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) impulsan el desarrollo de tecnologías para optimizar la gestión y el reciclado del agua. Entre los experimentos más recientes figuran membranas de filtrado inspiradas en procesos biológicos y materiales más eficientes para eliminar impurezas.

Los trajes espaciales incorporan pequeños depósitos de agua conectados a boquillas internas, lo que permite que los astronautas se hidraten durante las caminatas extravehiculares. El propósito constante es que la tripulación pueda acceder al agua en cualquier escenario, siempre sin poner en riesgo la salud ni la misión.