
Las autoridades de Nueva York informaron la identificación de los restos óseos hallados en un pantano drenado de la localidad de Greenville en 1991, tras casi 35 años de investigación. Los huesos corresponden a Mikolai Celesz, quien tenía 76 años al momento de su desaparición en 1976.
El hallazgo inicial ocurrió el 14 de septiembre de 1991, cuando la policía respondió al reporte de “huesos humanos” luego del drenaje de un pantano off Woods Road, en el condado de Orange, Nueva York. En ese lugar se localizó un cráneo y varios restos esqueléticos centrados en un radio de dos metros, algunos sepultados bajo aproximadamente 30 centímetros de tierra, según confirmó la Policía Estatal de Nueva York (NYSP) en un comunicado oficial.
Junto a los restos, se recuperaron “diversos efectos personales; sin embargo, debido al paso del tiempo y la exposición prolongada al agua, estos objetos no proporcionaron datos útiles sobre la identidad del individuo”, señalaron los investigadores. La falta de certezas llevó a años de indagaciones infructuosas, incluida la consulta de bases de datos nacionales y el uso de tecnología de identificación forense disponible en ese entonces.

En 2024, las piezas del caso comenzaron a encajar. La NYSP “remitió muestras óseas al laboratorio forense Othram”, especializado en identificación humana a partir de restos degradados o limitados. Tras estudios rigurosos de ADN, se construyó un “perfil genético integral” —que la policía empleó para realizar una búsqueda de genealogía genética forense—. Ese año, además, algunos efectos personales de la escena fueron enviados a la Unidad de Documentos Cuestionados del FBI en Quantico, Virginia. Un análisis avanzado sugirió que la víctima posiblemente residió en la ciudad de Port Jervis.
El Departamento de Policía de Port Jervis ubicó entonces una anotación manuscrita fechada el 1 de octubre de 1976: un reporte de persona desaparecida correspondiente a Mikolai Celesz. La denuncia fue presentada por un familiar y anotaba la desaparición del hombre de 76 años.
Una investigación histórica y la recolección de datos llevaron a los detectives hasta Florida en 2025, donde entrevistaron a los parientes sobrevivientes de Celesz. Como resultado, lograron obtener muestras de ADN familiar, las cuales fueron comparadas y analizadas en el Centro de Investigación Forense del Estado de Nueva York. Finalmente, la policía anunció que “los restos recuperados en 1991 fueron identificados de forma concluyente como los de Mikolai Celesz”.

“Su identificación representa el caso número 17 en Nueva York en el que las autoridades logran reconocer públicamente a una persona con tecnología desarrollada por Othram”, detalló la empresa forense. Sobre los motivos de la desaparición y muerte de Celesz, la investigación sigue abierta.
La noticia pone fin a décadas de incertidumbre para los allegados del fallecido. “La colaboración y dedicación de las agencias participantes ofrecieron respuestas largamente esperadas a la familia de Mikolai, después de más de cuarenta y ocho años de ausencia”, comunicó la Policía Estatal de Nueva York. Al mismo tiempo, el cuerpo policial agradeció el aporte del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y al Departamento de Policía de Port Jervis.
Las autoridades solicitan a cualquier persona que pueda aportar datos relacionados con la desaparición de Mikolai Celesz se comunique al (845) 344-5300, mencionando el caso número 3021756.
Últimas Noticias
Los aumentos afectan la venta de café en carritos de Nueva York
La subida de costos por factores globales y arancelarios impacta directamente a los vendedores y a sus clientes, quienes analizan dejar de comprar su bebida cotidiana debido al aumento sostenido del precio

Alarma en California por brote de gripe aviar H5N1 en mamíferos marinos
Investigadores de universidades estadounidenses advierten sobre el potencial impacto ecológico tras detectar el virus en una colonia de focas, con antecedentes de alta mortalidad en leones y elefantes marinos sudamericanos

El Top of the Rock, el histórico mirador de Nueva York, refuerza su atractivo con tecnología y aventura
La tradicional terraza del Rockefeller Center incorpora atracciones como Skylift y The Beam, consolidando su posición como destino imprescindible para quienes recorren Manhattan


