En un vuelo transcontinental de United Airlines desde San Francisco hacia Boston, los pasajeros experimentaron momentos de tensión cuando el ala derecha de la aeronave, un Boeing 757-200, comenzó a mostrar signos de desgaste. Uno de los pasajeros, Kevin Clarke, capturó un video del alarmante incidente mientras el avión realizaba un aterrizaje de emergencia, considerablemente lejos de su destino programado, en Denver, a casi 3.000 kilómetros de distancia.
Clarke compartió el angustiante momento justo antes de aterrizar. “A punto de aterrizar en Denver con el ala desprendiéndose del avión”, se le escucha decir en el video publicado por su esposa.
Además, explicó que el problema se presentó justo después del despegue en San Francisco, añadiendo: “No puedo esperar a que este vuelo termine. Ya tienen otro avión esperándonos. Aterrizar en cualquier segundo y la pesadilla acabará”.
Según comentó Clarke a New York Post, sintió “una vibración increíblemente fuerte” justo cuando el avión levantaba vuelo, lo cual generó gran preocupación entre los pasajeros. Aproximadamente 45 minutos después del despegue, el piloto ingresó a la cabina para inspeccionar personalmente el daño, informando posteriormente a los pasajeros sobre la necesidad de desviarse hacia Denver para realizar un cambio de aeronave.
Otro pasajero añadió a la tensión al publicar una foto del ala dañada en Reddit, comentando sobre el ruido inusualmente alto después de alcanzar la altitud de crucero y expresando su alivio anticipado por el aterrizaje.
A pesar de los temores y la situación inusual, el vuelo 354 de United Airlines logró aterrizar de manera segura en Denver a las 17:15 horas del lunes. Los pasajeros fueron trasladados a otra aeronave, llegando finalmente al Aeropuerto Logan de Boston aproximadamente a las 02:45 horas locales. Afortunadamente, no se reportaron heridos durante el incidente.
United Airlines confirmó el evento, especificando que el problema estuvo relacionado con un slat del ala, una pieza crucial para el despegue y aterrizaje, y aseguró que el vuelo aterrizó sin contratiempos, disponiendo otra aeronave para completar el viaje de los pasajeros hacia Boston.

La causas exactas del daño están aún bajo investigación por la Administración Federal de Aviación. Este suceso añade otra preocupación sobre la seguridad de las aeronaves, en un momento donde el fabricante Boeing ya se encuentra bajo escrutinio por otros incidentes de seguridad aérea.
Este evento recalca la importancia de la vigilancia y el mantenimiento continuo de las aeronaves para garantizar la seguridad de los pasajeros. La rápida respuesta de la tripulación y las medidas tomadas por United Airlines contribuyeron a evitar que este incidente escalara a una emergencia mayor.
El Boeing 757 implicado en este incidente entró en servicio en 1994 con Continental Airlines, según registros en línea. En el contexto actual, donde la seguridad aérea es una prioridad, incidentes como este resaltan la responsabilidad de las aerolíneas y los fabricantes de aviones en el mantenimiento y control de sus aeronaves.
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